Un nuevo informe del equipo de expertos de Security and Freedom Studies (SFS) alerta sobre la creciente amenaza que representa la estrategia de guerra asimétrica de Irán en América Latina, diseñada para proyectar su conflicto con Estados Unidos y sus aliados al Hemisferio Occidental.

Titulado “La estrategia latinoamericana de Irán: aprovechando la guerra asimétrica para proyectar el conflicto al Hemisferio Occidental”, el estudio detalla cómo Teherán ha construido, a lo largo de décadas, una red de alianzas con regímenes autoritarios, estructuras criminales y grupos terroristas como Hezbollah, con el objetivo de desafiar la influencia de Washington en su propia región.

“La presencia de Irán en América Latina no es periférica ni episódica; es el resultado de una planificación estratégica de largo plazo”, advierte el SFS.

Venezuela como base avanzada

El documento identifica a Venezuela como el centro neurálgico de la operación iraní en la región. El eje Teherán-Caracas ha permitido a Irán establecer un santuario estatal a solo tres horas de vuelo de Estados Unidos, facilitando el desarrollo de drones armados, lanchas rápidas de ataque y el despliegue encubierto de agentes de Hezbollah bajo cobertura diplomática.

Además, vuelos semanales entre Teherán y Caracas transportan técnicos, dinero en efectivo y material sancionado, sin supervisión aduanera, a través del Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Margarita Island y las zonas fronterizas de Venezuela se han convertido en refugios seguros para operativos terroristas.

Guerra por encargo y amenazas regionales

El informe enumera cuatro posibles líneas de acción que Irán podría utilizar en América Latina como parte de su guerra indirecta contra Estados Unidos:

  1. Atentados terroristas contra intereses judíos, israelíes o estadounidenses.
  2. Campañas de desinformación para desestabilizar gobiernos.
  3. Provocación de crisis migratorias como “caravanas” hacia la frontera sur de EE.UU.
  4. Encender conflictos armados regionales, como un enfrentamiento entre Venezuela y Guyana.

La amenaza se intensifica por la convergencia entre Hezbollah y estructuras criminales como el Tren de Aragua, que según el SFS, colabora con Irán en contrabando de oro, tráfico humano y control territorial.

Penetración ideológica, financiera y militar

El SFS destaca que Irán ha utilizado instituciones religiosas, como la Universidad Al-Mustafa y líderes como Suhail Assad o Abdul Karim Paz, para construir una red de influencia ideológica en América Latina, mezclando islamismo revolucionario con discursos antiimperialistas.

En el plano militar, la colaboración con Bolivia desde 2023 incluye drones iraníes y entrenadores operando en suelo boliviano. Informes de inteligencia revelan la emisión de pasaportes a operativos iraníes que transitan por la región.

Escenario de alto riesgo para EE.UU.

El estudio advierte que un conflicto regional impulsado por la alianza Maduro-Irán podría tener efectos directos sobre Estados Unidos, especialmente si se ve comprometido el Canal de Panamá, por donde transita cerca del 40% de los contenedores con origen o destino en territorio estadounidense.

“La reciente destrucción de instalaciones nucleares iraníes por parte de Estados Unidos no debe interpretarse como una provocación, sino como una acción de disuasión calibrada”, señala el informe, al tiempo que advierte que Irán probablemente responderá recurriendo a su red de proxies antes que asumir un enfrentamiento directo.

Conclusión

“El régimen iraní ya no tiene la capacidad para una guerra convencional prolongada contra un enemigo más fuerte, pero sí mantiene el poder de infligir daño a través de sus instrumentos de guerra asimétrica”, concluye el informe del SFS. “Y América Latina es el frente más expuesto para esa agresión indirecta”.