Gustavo Tovar-Arroyo

El filo de la batalla: una guerra moral

La lucha que enfrentamos no es política, es espiritual. Estamos inmersos en una guerra que trasciende las balas y los rabias chavistas, una guerra donde el arma más poderosa es nuestra capacidad de resistir con dignidad, de actuar con inteligencia, de planificar cada movimiento con la precisión de un cirujano. No se derrota a un régimen como el chavista con impulsos ni arrebatos, mucho menos por Instagram o X, se le derrota en el campo de batalla, con la fuerza de la astucia. Y esa fuerza comienza en el alma, , de afilar cada herramienta antes de dar el golpe. 

No es momento de improvisaciones, es momento de estrategia, de convertirnos en arquitectos de nuestra liberación. Es momento de besar la mejilla y clavar el puñal de la democracia.

Afilemos el hacha de la conciencia.

2025: derrotar a la traición

El chavismo nos ha empujado a un callejón donde no hay espacio para la neutralidad. Esta no es una lucha que pueda terminar en empate. O ellos sobreviven (su traición) o lo hace Venezuela. Sí, los venezolanos estamos obligados a derrotar a los traidores que entregaron el país a Cuba, Irán, a Rusia, al terrorismo de Hamas y Hezbolá, al narcotráfico y a la corrupción. Cada sector de la sociedad está llamado a tomar una posición activa, no hay espacio para la indiferencia, porque cada momento de inacción fortalece al enemigo. Y sí, el chavismo es enemigo de Venezuela.

Su maquinaria de destrucción ha saqueado al país, fracturado nuestras familias y torturado nuestra dignidad. Viene la hora final, tu hora y mi hora, la hora del cambio histórico, la hora del abrazo familiar.

Afilemos el hacha de la dignidad.

Venezolanos contra chavistas

No permitamos que nos confundan: esta no es una lucha entre venezolanos. Esto no es un enfrentamiento entre hermanos. Es un combate entre un pueblo que clama por su libertad y un grupo de traidores que han entregado nuestra patria a Irán, a Cuba, a Rusia, al narcotráfico y al terrorismo internacional. Ellos, que se llenan la boca hablando de soberanía, la han vendido al mejor postor. Han convertido a Venezuela en un peón en los juegos sucios de la tiranía mundial. No sólo regalarón Guyana por permanecer en el poder, regalaron a la nación.

Quienes se han puesto del lado del chavismo han firmado su sentencia moral. Los venezolanos estamos llamados a enfrentar no solo a esos traidores, sino a los intereses oscuros que representan. 

Afilemos el hacha del honor.

El hachazo final

La pesadilla puede terminar este año. Estamos más cerca de la libertad de lo que hemos estado jamás. Pero la victoria no llegará sola; llegará si actuamos con organización, con coordinación, con determinación, con unidad. María Corina Machado está decidida a lograrlo, pero ella no puede hacerlo sola. Esta lucha requiere de cada uno de nosotros. ¿Estás listo? ¿Estás dispuesto a afilar el hacha de la libertad, a usarla con precisión y valentía? Llegará el momento. No hay vuelta atrás. La rebelión popular total no es una fantasía; es una urgencia. 

Con liderazgo, con estrategia, con voluntad, derrocaremos al chavismo y comenzaremos a reinventar el país. Este es el momento. Si fallamos ahora, fallamos a las generaciones que vendrán. La victoria es nuestra.

El hacha está en nuestras manos. 

¡Hasta la libertad!

Por Gustavo Tovar-Arroyo @tovarr

La batalla mental

El 10 de diciembre de 2025 quedará sellado como otra huella sombría en el firmamento de nuestra historia, otro artero golpe de la lepra chavista a la patria de Simón Bolívar. Edmundo González, presidente legítimo y electo, no pudo ser juramentado. La nación se estremeció en un coro de frustración y dolor. No obtener un objetivo político es un fracaso en términos reales, ¿pero lo fue realmente para la causa de la libertad en Venezuela? No, fue quizá una batalla política perdida, pero aún hay mucha guerra por delante.

Karl von Clausewitz escribió en De la Guerra: “La fuerza moral es el verdadero centro de gravedad en una guerra.” El 9 ganamos la más importante batalla: la mental.

Una guerra no se libra en un día, sino en el curso inexorable del tiempo y la resistencia. 

“¡Me vas a tener que pegar un tiro!”

María Corina Machado fue secuestrada, su vida pendió de un hilo, le dispararon, la maltrataron, la hirieron, pero la brutalidad del régimen no pudo con ella. Le temieron, ellos saben por qué lo digo, conocieron su talante y fuerza espiritual: “¡Me vas a tener que pegar un tiro!” También conoce su determinación Maduro y Cabello, ahora saben que está dispuesta a dar la vida por la libertad. Saben que no es sólo una líder, saben que es la llama viva de la fe, una flor que se yergue inquebrantable en la grieta más profunda de la adversidad. 

Su ejemplo nos recuerda que el espíritu humano es más poderoso que cualquier régimen, y que, en el momento más terrible, la voluntad de un individuo puede transformar la desesperación en esperanza.

Ni estamos rotos ni nos rompen, la “fuerza es la unión”. 

¿65 millones de dólares? 

El chavismo nos quiso quebrar, pero solo logró vigorizar nuestra determinación. Cada golpe recibido es un recordatorio de que el camino hacia la libertad está lleno de obstáculos, pero también de valentía. La dictadura de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino es ahora, más que nunca, ilegítima, ilegal y criminal. Capturarlos no es sólo un deber moral, es un mandato de la justicia. La resistencia civil ha alcanzado un punto donde la fuerza no es solo una opción, sino una obligación. Atraparlos es un acto de justicia.

Cuando el Estado se convierte en una herramienta del crimen, el pueblo tiene el derecho, la necesidad y la legitimidad de alzarse contra él. Es tiempo de acción. Los EE.UU. nos pagan si lo hacemos.

¿65 millones de dólares? Además de héroes, millonarios.

Una sinfonía de esfuerzos perfectos

La victoria no será un accidente, será el resultado de una rebelión popular organizada, una sinfonía de esfuerzos perfectos reunidos con un propósito común: vivir en familia y en libertad en Venezuela. Fuerzas populares y sociales, articuladas a las militares y policiales, deben actuar como un puño que golpee en la jeta al chavismo. Para Thoreau: “La desobediencia es la verdadera base de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos.” La inacción ya no es posible; cada venezolano debe convertirse en un actor activo de la resistencia.

Unámonos, venezolanos, unámonos contra el chavismo, es decir contra Cuba, Irán y Rusia, liberemos a Venezuela del socialismo corrupto y del eje de la crueldad.

Pongamos a un lado diferencias, luchemos unidos hasta el final.

La eternidad desvanecida del mal

Tzun Tzu lo expresó mejor: “En la guerra, la victoria no se logra solo con fuerza, sino con estrategia.” Venezuela necesita más que coraje; necesita organización, coordinación y un liderazgo que canalice la energía popular hacia objetivos concretos. María Corina y Edmundo González representan esa guía. La victoria requerirá estrategia, coordinación y sacrificio. Será histórica no solo por lo que lograremos, sino por lo que representará: la caída de una tiranía que parecía eterna. Esta no será una rebelión más; será la rebelión, la que nos devolverá nuestra dignidad, nuestra nación, nuestro futuro.

Ya no se trata solo de protestar, se trata de enfrentar al régimen con toda la fuerza que se tiene, en cada rincón del país. No hay balas que detengan a un pueblo decidido a ser libre,

¡Unión, venezolanos, unión! ¡Hasta el final, hasta la libertad!

What the fuck are you talking about?

Cuando escuché a la aspirante a la presidencia de los Estados Unidos sentenciar ignorante y patéticamente que su contrincante, Donald Trump, era “Hitler”, sí, ¡Hitler!, entendí que algo andaba mal, muy mal. La disparatada sentencia fue acompañada por Hillary Clinton, Obama, varios medios de comunicación y sus “investigadores periodistas”. Intenté conversar con algunos de ellos sobre el exabrupto y trataron de razonarme, entre ira y resentimiento, su estrambótico porqué.

Fue instantáneo y triste notar que el partido demócrata se había quedado misteriosamente sin argumentos políticos, que el socialismo lo había infiltrado y hecho caer en la insensatez.

¿Hitler? What the fuck?

El cowboy neoyorkino

Trump, a su vez, con su estilo desenfrenado de cowboy neoyorkino, arrogante, rudo, pugnaz y maniqueo –como es– habló del flagelo criminal de la migración ilegal, propuso políticas económicas, enalteció el valor del ciudadano estadounidense frente a las supuestas políticas de desapego de la administración Biden, habló de seguridad ciudadana ante el crimen, fijó políticas de las mayorías (sí, de las mayorías) frente al desenfreno rabioso de las minorías (la locura “WOKE”, la marihuana, el aborto, etc.). 

Para bien o para mal, gústele a quien le guste, Trump ganó porque habló de lo que importa a una nación, simbolizó a su gente, sirvió en McDonald, manejó un camión de basura.

No fue Hitler, sin embargo la minoría le disparó, y falló.

La sangre y la bandera

Para despecho de haters e iracundos, la estampa del candidato Trump alcanzado por la bala asesina de un francotirador, herido, levantando la mano como signo de fortaleza, la bandera de “estrellas y rayas” encumbrando su rostro ensangrentado, su grito:“fight!”, formarán parte del imaginario estadounidense y será recordada históricamente como símbolo de heroísmo. La minoría que lo quiso matar, lo enalteció. Frente a semejante acto, Kamala bailó, cantó, sonrío, confesó que no había ido a la frontera, que los problemas económicos y políticos (que su administración causó) cambiarían, se olvidó de lo importante, se quedó sin argumentos: ¡Trump es Hitler!, es malo, malísimo.

Un “Hitler” sin presos políticos, sin tortura, sin invasiones, sin campos de concentración, sin asesinatos, un “Hitler” que financió la vacuna que salvó al mundo de una pandemia.

Pensé: hablemos en serio, por favor.

La marihuana o la economía

Las elecciones estadounidenses fueron un enorme aprendizaje para mí y espero que también lo sean para ti, seas demócrata o republicano, seas liberal o conservador, seas socialdemócrata o libertario. Las naciones deben enfocar su atención sobre lo que importa: el equilibrio entre el poder y el ciudadano, la economía, la seguridad, los valores democráticos; el respeto de las minorías, sí, pero no la imposición de su agenda ni sus disparos resentidos. En ocasiones los conductores de la república no son los mejores hombres, son aquellos que entienden las necesidades de un pueblo y las traducen en palabras, ideas y hechos políticos.

El socialismo que ha permeado en el partido demócrata le ha hecho tanto daño como se lo ha causado al mundo. Los ha dejado sin palabras, ideas o hechos políticos. 

¿Qué es más importante para una nación la marihuana y el aborto o la migración ilegal y la economía?

Trump es Trump

Hitler y Mussolini, así como Stalin y Mao, iniciaron sus carreras políticas defendiendo valores socialistas. El partido liderado por Hitler, el “nacional socialista” (NAZI), no era ni republicano ni liberal, era anticapitalista. Las peores tiranías de la historia de la humanidad han surgido como movimientos embaucadores socialistas. Trump es un populista, no un socialista, esa distinción es crucial para interpretar el futuro de la nación más poderosa y avanzada de la historia de la humanidad. Una nación fundada sobre los valores de la Ilustración, es decir, de la libertad, la igualdad y la fraternidad, no se va a convertir en una tiranía socialista.

Trump no es Hitler, Trump es Trump, un ciudadano que come Mc Donalds y bebe Coca-Cola, que representa el modelo de sociedad americano, claro, y su sueño…

No será el fin del mundo, será el inició de otro mundo.

¿Cuál?

La burla de Barinas

Ahora que sabemos y comprobamos –palabra fundamental: “comprobamos”– que las elecciones venezolanas han sido amañadas, tramposas, manipuladas, desde que el psiquiatra Jorge Rodríguez (la hiena), ese corrupto, ese delincuente de sonrisa siniestra, ese enfermo mental, apareció en el escenario electoral venezolano, ahora que confirmamos que no ha habido elección transparente ni equitativa ni justa en el periodo trágico de Venezuela llamado: chavismo, hay preguntas, muchas preguntas que hacer.

Por ejemplo, ¿por qué motivo Maduro, Rodríguez y Cabello decidieron joder a los Chávez en Barinas?

Buena pregunta, ¿verdad?

Demoler el mito de invencibilidad

Sí –quién lo duda– Jorge Rodríguez aniquiló “electoralmente” a la familia Chávez. Lo hizo con alevosía, ventaja, pero, sobre todo, traición. Siniestro como es, seguramente se lamentó, apiadó y “consternó” frente a Adán Chávez, María Gabriela, Hugo de los Reyes Chávez y Elena Frías una vez ocurrida la “derrota”. Básicamente los jodió “electoralmente”, los decapitó, para sacarlos del camino y afianzar a Maduro y a él mismo en el poder. No les hizo creer que habían perdido, permitió que la derrota se materializara. Sólo lo hizo con ellos, sólo jodió a los Chávez. 

¿Habría que agradecerle a Jorge Rodríguez que nos ayudó a demoler el mito de invencibilidad de Chávez?

Buena pregunta, ¿verdad?

La muerte “inesperada” del caudillo

No hay una elección que haya ganado el chavismo. No la hay. Ni Chávez ganó. Recordémonos que éste fue vencido en el 2007 por el movimiento estudiantil. Desde entonces las elecciones se las robaron, no han sido legítimas. Fuese por el empleo de los recursos del Estado para sus fines, fuese por la persecución a los opositores, fuese por el chantaje a los medios de comunicación si daban espacio a los opositores, fuese por las inhabilitaciones, fuese por lo que fuese, desde hace mucho tiempo la democracia venezolana ha sido secuestrada por la peste chavista. Se las han robado todas.

¿Será que los cubanos junto a Maduro y Jorge Rodríguez asesinaron a Chávez para quitarle el poder?

Buena pregunta, ¿verdad?

La revolución los decapitó

Ni Nicolás Maduro ni Jorge Rodríguez ni Diosdi Cabello ni ninguno de los malandros que secuestran actualmente el poder jamás de los jamaces habrían podido llegar a él si no hubiese sido por el carisma, acción política y liderazgo del sátrapa Hugo Chávez. Y Chávez, pese que “amaba” a Maduro, necesitaba a Rodríguez y despreciaba a Cabello, nunca imaginó que esas cosas humanas lo fueran a traicionar, decapitar a su familia y hacerse para siempre de la “revolución”. Chávez fue el condón de la actual dictadura. Lo usaron y al cementerio.

¿A quiénes le interesaba que Chávez muriera y que su familia fuese “decapitada” moral y políticamente?

Esos no sólo mataron a Chávez, quieren matar a Venezuela.

Preámbulo con nostalgia

Vuelvo a escribir, lo hago revitalizado. Había dedicado tiempo a expresarme a través de mis documentales y frente a una cámara…, una cámara insensible, inmutable, altanera, que no habla ni comenta, que exige de mí dramatización, gesto, histrionismo (hasta he cantado), no palabras, no estructuración ni gramática, no formulación conceptual de pensamientos o ideas: voces, miradas, muecas contra la letra…

He vuelto a mi oficio, a mi compromiso con el lenguaje. Mi interés es tu conciencia, tu idea, tu idea: tú. ¿Nos extrañamos? 

Yo a ti sí.

La rebelión

Desde mi última entrega cada uno de nosotros ha entregado lo mejor de sí por la libertad de Venezuela. Nos organizamos, votamos, vencimos, ahora intentamos cobrar la extraordinaria victoria liderada por María Corina y el presidente electo Edmundo González. Has sudado, llorado y ofrecido tu mejor esfuerzo por la libertad y el cambio. Lo has hecho con compromiso y devoción. Yo también. Hemos vencido juntos y nos han asaltado, ahora nos organizamos para “cobrar la victoria”. Lo haremos. 

Estamos en rebelión, la definitiva. No será fácil, nunca lo es. Pero es de vida o muerte rebelarnos. 

Hasta el final…

¿Estamos en guerra?

Según la cuarta definición del diccionario de la Real Academia Española la guerra “es una lucha o combate, aunque sea en sentido moral”. En ese entendimiento estamos en guerra. Nuestra lucha o combate es moral, espiritual, además de histórico. No lo eludimos, estamos conscientes. La elección de Diosdi Cabello como ministro de interior de la tiranía es la señal inequívoca de que, una vez derrotados en las elecciones, la peste chavista le ha declarado la guerra a Venezuela.

A ti, a mí, a nosotros. Sí, lamento decirlo, es triste, inconcebible, trágico, pero estamos en guerra. 

Diosdi te quiere prisionero.

Baño de sangre

Han creado dos campos de concentración (Tocuyito y Tocorón) para encerrar a venezolanos cuyo único delito fue votar y ganar una elección. Sí, en la Venezuela chavista a partir del 28 de julio “ganar una elección es delito”. Están en guerra. Un dopado Maduro amenaza con un baño de sangre; un baboso Cabello dice que nos va a joder. Dos lacras que amenazan con el uso de la represión y la violencia para doblegar y someter a un pueblo que tiene hambre de libertad.

¿Lo lograrán? Estoy convencido que no, pero si no tenemos unidad de propósito y destino podrían hacerlo.

Nuestra fuerza es la unión.

Viene lucha, viene conflicto

La guerra moral ya la ganamos, falta la histórica que pasa por derrocarlos, por sacarlos del poder que usurpan. Nos han amenazado con todo tipo de fanfarronadas. Es imposible que mil malandros puedan con veinte millones de venezolanos. Tendremos que enfrentarlos, tarde o temprano, tendremos que ir por ellos si queremos ser libres, si queremos reunificar a la familia venezolana, sin queremos ser la maravillosa Venezuela que somos. Viene lucha, viene conflicto, estemos preparados.

Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzará para el carajo. He vuelto a escribir porque soy parte de esa indómita bravura.

Soy venezolano, estoy listo igual que tú…

Nos quebraron, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez y su hermana, Diosdado Cabello, Cilia Flores, y la manada de criminales chavistas, se lo robaron todo. Era un plan diseñado en el largo plazo, poco a poco fueron confiscando, expropiando (sin pagar), asaltando –literalmente– a mano armada las empresas productivas del país y todo lo arruinaron. Lo que no destruyeron con su pésima gerencia lo saquearon con avaricia. Hasta PDVSA, en su momento la cuarta filial petrolera más importante del mundo hoy es una reliquia.

Aplicaron en Venezuela el mismo socialismo que empobreció a la Unión Soviética, que hundió a la Europa del este y que esclavizó China y lograron destruir al país más rico de América Latina. Laureano Márquez lo razona con lucidez y elegancia en el documental, señala que el chavismo es como el Rey Midas pero al revés, todo lo que tocaron lo destruyeron. Peor aún, todo lo que tocaron se lo robaron, si hicieron multimillonarios y luego acusaron a los Estados Unidos de la debacle socialista. 

Su capacidad de mentir y de responsabilizar a otros por sus propias fechorías es bíblica. A los “socialistas” chavistas los vemos arropados en joyas, con carteras carísimas, relojes de lujo impagables por ciudadanos comunes, conduciendo carros último modelo importados de Italia (Ferrari y Lamborghini) o Estados Unidos (BMW, Mercedes-Benz, etc.), ataviados con ropas de marca pomposa, todo esto mientras el pueblo se muere de hambre o enferma, con todos los servicios públicos colapsados, convertido el venezolano en un limosnero de piedad y compasión por los rincones del mundo.

El chavismo, empezando por Chávez y su clan de familiares nuevos ricos, llevaron a Venezuela a la QUIEBRA, lo suyo fue un resentido asalto a la prosperidad venezolana, una matanza de todos los medios de producción del país (claro, exceptuando la producción de drogas de sus socios estratégicos de los carteles del mundo) y una diseñada estrategia para crear pobreza y de ese modo dominar y controlar a la nación ahora convertida en indigente. 

El socialismo chavista del siglo XXI nos devastó en tan sólo 25 años. Lo peor es que todavía permanece en el poder. En este episodio verás como en 2021 el salario mensual del venezolano fue cincuenta centavos de dólar o como el Bolívar se devaluó a montos impronunciables (trillones de bolívares por dólar). Eso es el socialismo.

Nota: mañana domingo 10 de marzo no te pierdas QUIEBRA, el asalto a la prosperidad por YOUTUBE: CHAVISMOLAPESTE, el canal de la memoria.

Compártelo, el país nos grita, la historia nos obliga. No es tiempo de líderes, es tiempo de próceres…

¡Viva la libertad! ¡Viva Venezuela!

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