El periodista venezolano Napoleón Bravo sostuvo una conversación con la Dra. Hilda Molina, quien fue jefa del departamento de neurocirugia del Hospital Militar «Carlos J. Finlay» en Cuba,

«Fidel recibió a Hugo Chavez en la escalerilla de avión, y ahí se incian una serie de conversaciones entre Fidel y Raúl, donde le piden a Chavez que vaya por America Latina presentando un socialismo democrático y nosotros te vamos a ayudar a que seas canditato presidencial, te vamos a pagar la campaña, te vamos a organizar la campaña»

«Y Chavez aceptó maravillado. A partir de ese momento Chávez se volvió un devoto de Fidel, y Fidel encontrándole quinientos mil defectos, usa a Chávez (…)»


Hilda Molina es una neurocirujana cubana que ganó reconocimiento internacional por su trabajo en el campo de la medicina y su activismo político. Nacida el 27 de octubre de 1943 en La Habana, Cuba, Molina se graduó de médico en 1967 y se especializó en neurocirugía. Durante su carrera, trabajó en el Hospital Neurotraumatológico y de Quemados de La Habana y llegó a ser jefa del departamento de neurocirugía en el Hospital Militar «Carlos J. Finlay».

Molina se convirtió en una figura controvertida debido a sus desacuerdos políticos con el gobierno cubano. En 1994, solicitó permiso para visitar a su madre enferma en Argentina, pero su solicitud fue rechazada por las autoridades cubanas. Este evento marcó el comienzo de su lucha contra el gobierno y su sistema de salud, al que acusó de falta de transparencia y de violar los derechos humanos.

En 1997, Molina fundó el Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) en La Habana, con el apoyo del gobierno cubano. Sin embargo, en 2003, se retiró del proyecto debido a diferencias ideológicas y alegaciones de que el gobierno estaba usando la institución con propósitos políticos.

Después de años de enfrentamientos con las autoridades cubanas y dificultades para salir del país, Molina finalmente logró exiliarse en Argentina en 2009, donde continuó su trabajo como médica y activista. Su historia ha sido emblemática del conflicto político y las tensiones en Cuba, así como un ejemplo de la lucha por los derechos humanos y la libertad de expresión en el ámbito médico.