Es lo que es

Julio Cesar Arreaza

La renovación del mandato de la misión de expertos independientes de la ONU constituye una victoria para las víctimas de crímenes de lesa humanidad y una derrota para el usurpador y su estructura de poder. Se dispondrá de tiempo para documentar mejor los crímenes que, a su vez, servirá de insumo a las investigaciones que adelanta la Corte Penal Internacional. La tortura, una estructura para perseguir a la disidencia y las ejecuciones extra judiciales configuran un patrón de conducta con responsabilidad hasta la cadena de mando. No ha cambiado nada en materia de violación de derechos humanos.

Pedimos justicia y eso pasa por conseguir la verdad. El mundo se mueve dentro de un marco de justicia y los venezolanos aspiramos a insertarnos. Tenemos siempre presente el arbitrario e intencional asesinato del joven lleno de ideales que era Juan Pablo Pernalete.

Hoy le toca a la dantesca tragedia de Las Tejerías. El tipo de Estado que tenemos hace que la realidad sea trágica y nos hace más vulnerables. El ecosistema criminal invisibiliza a las víctimas de la emergencia humanitaria compleja y el enorme éxodo obligado. Persiste en su afán de destrucción del tejido social y quebrar espiritualmente al venezolano.

Ellos no respetan ningún tipo de derecho, se sostienen en su lógica criminal de dominación. Avanzan en su lógica arrasadora contra todo sistema que le haga sombra o le ponga límites. La voz del poder, más allá de la confusión, por su mar de mentiras que ensordece, expresa claramente que no quiere cohabitación, sino con la opolaboración, en capitis deminutio. El régimen dimana una ausencia de límites absolutos, morales, afectivos y racionales, no hay nada que pueda contenerlo. La convivencia la niega por naturaleza. Primero el crimen que el bien común. Es la base desde la que piensa y ubica su proyecto, quitándole peso al otro, no quiere ser permeado. La gestión es para afirmar su poder, el ciudadano no le interesa sino su voraz burocracia de aniquilación: caso Pdvsa. Si asumes sus reglas entras en el curso de reafirmación del sistema sin manera de ponerle límites.

El camino cierto para desplazarlo es promoviendo, sumándose y creando estructura comunitaria, con organización, acompañamiento y con la fuerza formidable de la población que está fuera del sistema. Desarrollar estructuras propias para hacerle frente, romper el espejo y mostrar la realidad que no tiene nada de lo que aparentaba tener. El diseño estratégico del modelo autoritario en épocas posmodernas es mostrar falaz apariencia. Enfrentemos con coraje y convicción republicana a la impostura, no se trata de huir sino de enfocarnos en el trabajo de mirar más allá de las apariencias. Develando los mega relatos con figurones con pies de barro, muchos, por cobardía, no enfrentan a esos dioses de barro. No rehuyamos peleas que debemos dar. La traición de las élites aumenta el volumen a la política de ficción y se lo baja a los que tienen virtudes para alcanzar el cambio.

Es difícil derrotar a una persona que no se rinde. Recordemos siempre que somos libres por naturaleza y no nos sometamos nunca al yugo de la esclavitud.

En una Venezuela oprimida nos toca celebrar con devoción una de las fechas significativas de los cristianos como es el nacimiento del Niño Dios. Este acontecimiento extraordinario tiene repercusión mundial, aunque algunos limitados en su entendimiento prefieran decir felices fiestas en lugar de lo que corresponde y da sentido a la fiesta: Feliz Navidad. Navidad es una celebración con identidad cristiana y el pesebre de Belén la representa en su sencillez. Celebramos que llegamos a la plenitud del tiempo en el que Dios envió a su hijo para salvarnos.

El mundo de hoy en crisis y sin rumbo es consecuencia del abandono de los principios y valores del cristianismo para una vida digna de ser vivida.

Celebramos el nacimiento de una fuerza de salvación que nos liberará de los enemigos, iluminará nuestras tinieblas y nos guiará por caminos de Paz. Dios ha asumido la condición humana para liberarnos de la esclavitud del pecado y nos abre el camino hacia la vida eterna.

Los cristianos estamos llamados a construir un mundo de justicia, paz, progreso, libertad, solidaridad y fraternidad. Somos seres para la vida y no seres para la muerte. El árbol del comunismo no produce buenos frutos sino antropofagia.

Cuando se pierde el sentido de justicia queda solo la barbaridad que nos arrastra a la sociedad deshilachada conformada por la estulticia del binomio Chávez-Maduro, quienes han pretendido esclavizarnos con el pensamiento único. Justicia es debido proceso, presunción de inocencia y proporcionalidad del castigo. Personalizar al otro es la clave de la nueva sociedad. Ser persona con claro discernimiento de mente y corazón, seres compasivos formados en hogares que no son simples viviendas. La refundación comienza por casa.

Jesucristo vino, viene y vendrá, para lo cual todos debemos empeñarnos en la edificación de un mundo fraterno para recibirlo en una humanidad sin opresores ni oprimidos. Navidad es incompatible con presos políticos. Jesús nos liberó para ser libres. El pasado pasó, el futuro no es, lo único que existe es el presente. Siempre llenos de fe, esperanza y caridad comprometidos en la construcción de un mundo mejor. Queremos vidas que terminen en luz y vida y no en oscuridad y muerte. Las mafias que usurpan el poder han hecho del ciudadano un mendigo de justicia, subsistencia y libertad. La nación es su hacienda personal.

El liderazgo que elegiremos trabajará para que la gente afirmada en su dignidad esencial e irrenunciable piense con cabeza propia orientada al bien común. Distinguimos entre el ciudadano libre y responsable del ciudadano masa que sólo requiere de jefes y sargentos. Así los quiere la corporación criminal para dominarlos y mantenerse en el poder. Estamos en el mundo para algo, con una misión de vida, para desarrollarnos no hay que asesinar a los vulnerables.

Desde el cielo ha descendido la paz verdadera sobre nosotros. Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.

¡Libertad para Javier Tarazona. No más prisioneros políticos, torturados, asesinados ni exiliados!

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