Morfema Press

Es lo que es

Luis Manuel Aguana

Hubo algo de la reciente entrevista del periodista Vladimir Villegas a Manuel Rosales que no me terminaba de aterrizar y no sabía qué. La tónica abierta y de entrega del candidato de UNT lucía hasta sincera porque de acuerdo a su declaración “no había más nadie” que quisiera “asumir la responsabilidad” de inscribirse porque no había candidato de la Unidad hasta última hora. De acuerdo a Rosales, “salvaron la tarjeta de la Unidad Democrática” con esa acción a minuto o dos de terminarse el día 25 de marzo (ver Entrevista con Vladimir Villegas por Unión Radio, en https://www.youtube.com/live/B5W7bPx6iAo?si=bpAyY_bhIm08UUf4).
 
Manuel Rosales declara lo siguiente en diferentes partes de su entrevista: “Después soy gobernador, ¿y con quién voy a hablar? ¿Con el Presidente de Uganda? Tengo que hablar con el Presidente de acá y con los que gobiernan el país, institucionalmente, racionalmente como tenemos que hacer para salir de esto.”…”Ah, que quieren que yo me pare en la Plaza Bolívar a denigrar, a decir que yo voy a meter preso a Maduro. No, yo no voy a hacer eso porque aquí hay que buscar una transición, si no, no vamos a salir de este problema. Menos mal que ya lo han entendido. Si no hay una negociación aquí no llegamos a nada, a nada vamos a llegar”…”Que hizo Mandela en Sudáfrica? Negoció con el que lo tuvo preso más de 20 años, De Klerk  y después lo nombro segundo a bordo. ¿Qué hicieron en Chile con Pinochet? Pinochet quedó siendo Comandante de las FFAA por más de 20 años y lograron un acuerdo. ¿Qué pasó en España? En todas partes…” “… Pero yo sí creo que si tú me dices a mí que vamos a competir los dos y si yo te gano te voy a meter preso, te voy a liquidar, voy a perseguir a tu familia, yo creo que tú vas a decir que yo no voy a dejar que tú hagas eso, entonces allí empieza el problema. Yo no ando en ese afán, nunca lo he estado…”.
 
Y aquí fue, como decimos en venezolano, que me “cayó la locha”, y me di cuenta del ruido escandaloso de su exposición, por cierto muy comentada y avalada por venezolanos muy respetables. Manuel Rosales, así como muchos políticos de su generación, representantes genuinos de la política previa a 1998, cree realmente y quiere hacernos creer, que esta no es una tiranía narco militarizada, que son solo unos malos políticos con los que solo hay que negociar unas elecciones para que abandonen el poder pacíficamente, comparando las peras venezolanas con las manzanas históricas de Sudáfrica, Chile o España. De ninguno de esos países, los funcionarios del alto gobierno y las FFAA exportaban narcóticos, o se aliaban con bandas criminales de la lista del terrorismo internacional para saquear las riquezas de sus países para permanecer en el poder. ¿O es que acaso Manuel Rosales toleraría esos criminales en su hipotético gobierno?
 
Y lo más grave no es eso. Lo más grave es que es el tipo de político que necesita la tiranía narco militarizada de Venezuela para seguir en el poder, porque no se les pasa por la cabeza tan siquiera una palabra ofensiva en contra de esta situación, utilizando el chantaje de la reconciliación y el miedo a un enfrentamiento grave con el régimen como una guerra civil, avalando una salida electoral controlada por una tiranía.
 
Y es allí donde surge la contradicción en el método para resolver el problema venezolano a través de unas elecciones, y que el régimen muy hábilmente ha manejado con piezas reutilizables como Manuel Rosales y el resto de los candidatos del acuerdo electoral de Jorge Rodríguez en la ilegítima Asamblea Nacional.
 
Pero, ¿cómo podemos llegar a un acuerdo electoral con quienes deliberadamente usan desde el poder las instituciones controladas por ellos para cerrar la posibilidad de cambio del gobierno del país, como el Poder Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia? Esto solo puede suceder con personajes como Manuel Rosales que afirman que hay que darles “garantías y que van a tener su espacio político”. Pero cometen un error fundamental: eso no sería posible en el caso venezolano, no porque no lo desee una “oposición” de la cual Manuel Rosales es legítimo representante, sino por la misma situación de supervivencia que impone una mafia criminal desde el poder.
 
En ese contexto, la única negociación posible es la que va de la mano de la fuerza. Y no de la fuerza de las armas, sino la de la fuerza de la influencia política internacional de quienes han apoyado a los venezolanos en su lucha por la libertad y la democracia, acompañando a la fuerza de cambio de la verdadera oposición política, para negociar, ya no la convivencia con los delincuentes, sino su desplazamiento del poder de manera pacífica.
 
Pero sería un total contrasentido que esta negociación se lleve a cabo por la representación de personajes como Manuel Rosales o quienes piensen como el. Y esto es prácticamente toda la Plataforma Unitaria. Debe en consecuencia darse OTRO ESCENARIO DE NEGOCIACIÓN, donde la contraparte del régimen sea la representación de la verdadera oposición política electa el 22 de octubre
 
Y es de allí donde el papel que debe jugar María Corina Machado (MCM) es trascendental, porque la inteligencia del pueblo venezolano resolvió el problema en el que yo no había caído al escuchar esa entrevista, rechazando a la vieja oposición política cuyo representante icónico es Manuel Rosales, y entregándole a ella la legitimidad de origen.
 
¿Qué es lo que hace a MCM única para representar a los venezolanos en una nueva negociación política con el régimen? Eso lo explica el Dr. Asdrúbal Aguiar en una entrevista realizada en fecha reciente por Nitu Pérez Osuna en su canal de YouTube, y que me llamó poderosamente la atención, ya que señala un aspecto no lo suficientemente estudiado del fenómeno electoral y de masas que significa el liderazgo de MCM (ver “Hay que tener esperanzas”, Nitu entrevista a Asdrúbal Aguiar, en https://youtu.be/evfGrPKYPfo?si=FBs7b0jyVDfN2vI5).
 
En efecto, el Dr. Aguiar indica en esa entrevista, que apareció una realidad que le puso “rostro al dolor de Venezuela”, en una perspectiva única que explica el problema del país:
 
“Yo creo que habrá resurrección. Obviamente, quienes están en este momento en una situación difícil, en un momento como se dice, histórico, complicado, porque la dictadura cierra el camino hacia unas elecciones democráticas, libres y plurales, transparentes, yo le digo hay que tener esperanza. ¿Por qué razón? Porque este proceso que está viviendo Venezuela demuestra que finalmente apareció una realidad que le ha puesto rostro al dolor de Venezuela y que le ha puesto ciertamente un freno a la dictadura, ¿por qué? Porque llenó de pánico a la dictadura, porque ahora sí descubre la posibilidad real de ser desalojada mediante la acción popular” (Entrevista de Nitu, min 5:45).
 
¿Y qué, o mejor dicho, quién representa esa realidad? María Corina Machado:
 
“Aparece una persona que no es querida por el régimen, que no es querida por el sistema de partidos del siglo XX, que ha dejado su deslave sobre el siglo XXI, que no dejo ni siquiera historia de lo que ha hecho, y una señora que comienza a visitar a todo el país, no usa un discurso ideológico, no usa un discurso de partido, no usa un discurso de poder, no usa un discurso electoral, sino que le dice a los venezolanos yo quiero que ustedes regresen a casa para que se reencuentren con sus hermanos, los nietos se reencuentren con las abuelas, las esposas con los esposos. Esa es la esencia de la Nación” (Entrevista de Nitu, min 13:30).
 
Manuel Rosales puede ser visto como una opción opositora potable para el régimen, para aquellos que deseen evitar confrontar a los autores de esta pesadilla. ¡Vana ilusión! Aunque esa opción luzca pacífica por fuera, sería todo lo contrario por dentro para los venezolanos, porque representa un sentimiento que murió para todos nosotros y demostrado con los votos. Pero si lo que queremos los venezolanos y el mundo, es resolver esta tragedia humanitaria, con una paz perdurable para Venezuela y la región, con el regreso de los venezolanos a sus familias, debemos creer en el cambio que comenzó a operar el 22 de octubre, siguiendo la esencia de la Nación.
 
Caracas, 8 de Abril de 2024
 
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La noticia que nos llega del exterior acerca de la demanda de SmartMatic al régimen (ver Empresa de voto electrónico reclama a Venezuela indemnización de USD 1500 millones, en https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20220608-empresa-de-voto-electr%C3%B3nico-reclama-a-venezuela-indemnizaci%C3%B3n-de-usd-1-500-millones), me recordó esas disputas que resolvían a tiros los jefes de las mafias en los EEUU en los años 30s. Primero eran socios y luego se convertían en enemigos por razones comerciales o pleitos territoriales de poder.

En buen venezolano, esa demanda es tan ridícula como el cachicamo que llama al morrocoy conchudo. Ambos son socios en la corrupción para robar algo de quienes perjudicaron. Por el lado del régimen, un poder político que no le corresponde, y por el lado de la empresa, los millones ofrecidos para eso.  A estas alturas, quien no concuerde que SmartMatic fue socia del régimen en todos los fraudes electorales que nos hicieron desde el año 2004, o es enchufado o es colaboracionista. Y eso incluye a los dos Rectores llamados opositores dentro del CNE. Esa disputa solo prueba lo que hemos denunciado por años: que el régimen nunca ha tenido el apoyo de las mayorías porque se ha robado todas las elecciones –incluido el Referendo Revocatorio de Hugo Chávez-, siendo ilegitimo desde el mismo comienzo.

Entonces, esta modesta nota no va dirigida –de nuevo- a convencer a nadie de la naturaleza del casino electoral que nos tienen montados para cada elección a la que se convoque a los venezolanos. No. Va dirigida a quienes todavía insisten en no ver el peligro que significa que no se haya desmontado ese casino, y en particular a quienes lo han defendido desde la oposición, lo que explica que la Comunidad Internacional siga insistiendo en que el problema venezolano se resuelve con unas elecciones presidenciales, que NO pueden ser libres, justas y verificables, sin un cambio radical de los Poderes Públicos en Venezuela, en especial el Poder Ejecutivo y el Poder Electoral.

¿Qué más tendríamos que explicarles a los países, si en esa demanda SmartMatic le está diciendo al mundo que el régimen “emprendió una “campaña de persecución” contra esa compañía que incluyó “hostigamiento” y “amenazas” contra empleados para “forzar a Smartmatic a avalar y certificar resultados electorales falsos y volúmenes de participación inexactos“? En lo particular, no creo que tuvo que “hostigar” ni “amenazar”, porque estaban coludidos para delinquir, al difundir resultados falsos a los venezolanos en más de un millón de votos a favor del régimen. Si no fueran culpables, hubieran hecho esa denuncia públicamente desde el mismo 2017. ¿Por qué tuvo SmartMatic que esperar más de 4 años que el régimen contratara a otra empresa y los expropiara, sin compensación, para hacer esa demanda ante el Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAR)? Esas son las diferencias que distinguen a los cómplices de un delito…

¿Y cómo se puede cambiar ese casino electoral sin cambiar el Poder Ejecutivo? Esa pregunta se la tendríamos que hacer a quienes desde la oposición insisten en buscar en primarias a un candidato opositor para nuclear las esperanzas de quienes aún quedamos en el país, para medirse con ese árbitro que fue capaz de coludirse con SmartMatic para hacerle fraude a los venezolanos. ¿Y cuál podría ser el resultado de eso? Otra decepción más, y la continuación infinita de unos delincuentes en el poder, con la diferencia que con esa nueva elección en el 2024, esta vez bendecida por la Comunidad Internacional, se legitimarían por obra y gracia de ese sistema de trampas del CNE quienes hoy son catalogados como ilegítimos.

Es por esa y no otra razón, que desde ANCO solicitamos a esa misma Comunidad Internacional que quiere elecciones, y en especial a los EEUU, que ayuden a Venezuela a establecer un Tribunal Electoral ad-hoc para la convocatoria y elección de una Asamblea Nacional Constituyente Originaria que restablezca todos los Poderes Públicos, comenzando por el Poder Ejecutivo, para Refundar a la Nación. Y en ese proceso de restablecimiento, reorganice al Poder Electoral para el llamado a unas verdaderas elecciones libres, justas y verificables, haciendo lo propio con Poder Judicial, actual poseedor de un Tribunal Supremo de Justicia que ya tiene 12 años adicionales de patente de corso para seguir permitiendo los crímenes de Lesa Humanidad de Nicolás Maduro Moros y sus cómplices.

Es claro que el régimen no estará de acuerdo con ese planteamiento y mucho menos la oposición oficial, quienes aún esperan seguir en el juego electoral perverso con el régimen a costillas de los venezolanos. Sin embargo, tenemos sobradas razones para creer que los EEUU, a la cabeza de esa Comunidad Internacional de países que han respaldado la menguada Presidencia Encargada de Juan Guaidó, podrían cambiar su política en relación con el problema venezolano, habida cuenta que saben que lo único que sostiene a esa oposición son precisamente las alocuciones semanales de sus portavoces, y últimamente del mismo Presidente Joe Biden. Saben de sobra que son el sostén de la oposición política venezolana.

De entender el gobierno norteamericano a cabalidad la propuesta Constituyente planteada por ANCO e importantes personalidades de Venezuela, y en especial de la Iglesia Católica, el curso “electoral” de Venezuela sería completamente diferente. Se obligaría al régimen, a través del mecanismo de sanciones, no a ir a unas “elecciones” con Maduro en Miraflores, sino a un proceso neutral con un árbitro electoral que no esté en manos de quienes con su nueva SmartMatic detentan de manera ilegítima el poder, generando así la suficiente confianza de los venezolanos para concurrir a un proceso cuyos resultados no los dictarán unas máquinas que fueron manipuladas previamente por un Poder Electoral corrupto, como se acaba de evidenciar a través de esa demanda de arbitraje de inversiones.

Creemos que ya es hora de comenzar un nuevo proceso de negociaciones, esta vez dirigido a plantearle al mundo, no unas elecciones presidenciales simples, sino la convocatoria del pueblo a un proceso Constituyente de carácter Originario, con un árbitro independiente de los Poderes Públicos secuestrados e ilegítimos de Maduro, para restablecer el orden Constitucional en Venezuela. Esa sería la verdadera ayuda al pueblo venezolano que tanto ha insistido la Comunidad Internacional, y especialmente los EEUU, y no la ayuda a los sectores políticos que, en el neto, han resultado en su mayoría cómplices de un innecesario alargamiento del sufrimiento de la población. No es tarde para rectificar cuando sabemos quién está detrás de una oposición hueca y son los que tienen la capacidad para definir un nuevo rumbo electoral para Venezuela.

Caracas, 13 de Junio de 2022

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La histórica estratagema, que relatara el clásico de Homero titulado Odisea, donde los griegos obsequiaron a los troyanos, como ofrenda a Atenea en el sitio de la amurallada ciudad de Troya, un caballo gigantesco donde Odiseo escondiera a sus mejores guerreros para desde adentro abrir las puertas de la ciudad, ha servido como un ejemplo en todos los tiempos para describir cómo se engaña y destruye al enemigo desde adentro por su ingenuidad.
 
Sin embargo, a veces cuando se hace referencia a esa estratagema, algunos no la explican en el sentido correcto, ya bien sea por malicia o desconocimiento de la realidad. Tal es el caso del reciente análisis político publicado de la Universidad Católica Andrés Bello, UCAB, a cargo del profesor Benigno Alarcón, titulado justamente “Los Caballos de Troya”, que expresa, entre otras cosas, lo siguiente:
 
“Aunque existe un importante nivel de consenso en torno a la conveniencia de que una candidatura única sea electa en una primaria, es importante comprender que la unidad perfecta a la que aspiramos nunca se logrará porque no todas “las oposiciones” son oposiciones. La realidad es que entre las oposiciones hay actores que juegan fuera de la unidad porque no creen en ella, lo cual puede ser legítimo. Pero hay otros que juegan contra la oposición y a favor del gobierno porque se han constituido en los Caballos de Troya del régimen para dividir a la unidad opositora y dispersar el voto de sus electores para convertirlos en minorías electorales irrelevantes. Mientras que las oposiciones que se han separado de la unidad porque no creen en ella, o por las adversidades entre liderazgos, que aunque es un fenómeno común nunca debería estar sobre el objetivo de lograr el cambio político, no debería ser motivo de preocupación porque son verdaderas oposiciones democráticas que necesitan de la unidad tanto como los partidos que conforman a la Mesa de la Unidad Democrática, por lo que no tengo dudas que serán los primeros interesados en demostrar su liderazgo en una primaria, como ya lo manifestase, por ejemplo, María Corina Machado, a quien podemos considerar una fiel representante de la oposición que no forma parte de la MUD…” (resaltado nuestro) (ver Podcast “Análisis Político”: Los Caballos de Troya 3/05/2022, en https://youtu.be/lLCx8-r4Wyc,  min 6:29).
 
Aquí cabría preguntarse de quién es ese importante nivel de consenso. Claramente, no será de los venezolanos quienes mayoritariamente no estamos de acuerdo en esperar dos años más de suplicio del régimen para resolver con elecciones este grave conflicto político, sino más bien de aquellos que paradójicamente acusan a otros de hacer lo que ellos mismos hacen de actuar a favor del régimen, haciendo lo que este justamente desea para perpetuarse en el poder: unas elecciones controladas por ellos.
 
Unas primarias opositoras, con todo lo que eso implica, ya está metiendo al país en esa “normalización” que tanto desea Maduro para impulsar el circo electoral que ya hemos repetido tantas veces y que necesita esa oposición oficial de los partidos de la MUD/FA. Entonces, ¿quiénes son los que juegan contra la oposición, entendiendo como oposición el verdadero sentimiento de los venezolanos de salir de esta pesadilla interminable? ¿Aquellos que se dicen representantes del pueblo opositor venezolano? Porque, ¿quiénes son los que se han constituido como verdaderos burros de Troya para que no se pueda vencer al régimen, haciéndoles el juego electoral con dos años de anticipación? Y los llamo así porque si Odiseo en lugar de usar un caballo hubiera utilizado un burro, insultando a Atenea, por supuesto que no hubiera conseguido que le abrieran las puertas al obsequio para conquistar la ciudad de Troya.
 
Pero lo que más me llamó la atención fue que aparte acusar a otro de actuar a favor del régimen, una responsabilidad que solo le corresponde a la llamada “unidad democrática” electoralista, meten en el saco de sus primarias, nada menos que a María Corina Machado, que casi un mes antes de este podcast de la UCAB, había establecido claramente su posición con relación a ese circo electoral que está organizando la MUD/FA con la ayuda de ese tanque de pensamiento político:
 
“No cuenten con nosotros para aceptar migajas y vender la idea de que el régimen piensa hacer una elección limpia y libre en el 2024, ¡por favor! ¿Tú crees que el régimen está pensando hacer una elección limpia, libre que produzca un cambio en el 2024? ¿O están montando una nueva farsa electoral para una vez más elegir ellos el candidato opositor? De esto ya tenemos una larguísima cuerda los venezolanos con más de 30 elecciones y con cada vez menos democracia. Por eso, lo que más le conviene al régimen es ver este gentío metiéndose en una feria electoral con pitos y banderas promoviendo candidatos en un país de fantasía porque está controlado por la tiranía. Señores: primero lo primero. Para que un candidato sea útil tiene que haber una elección real. Y para que aquí en Venezuela haya una elección de verdad, primero tenemos que elegir una nueva dirección política…” (ver Posición de María Corina Machado sobre el tema electoral, 6/04/2022, en  https://twitter.com/MariaCorinaYA/status/1511826085448626181, min 1:17).
 
¿Qué parte de este contundente “no cuenten con nosotros” a esas prácticas electoralistas con el régimen, y rechazadas por la mayoría de los venezolanos, no entendieron los analistas políticos de la UCAB?
 
Como miembro de la comunidad universitaria que soy tengo el mayor de los respetos por la investigación, el conocimiento, la tecnología y las luces que de una manera objetiva salen de las universidades, para aclarar el camino que debemos seguir, para recatar la libertad y la democracia destruidas por esta tiranía. De allí que me cueste entender que no una universidad en particular, sino cualquier universidad, en lugar de profundizar sobre las causas y las razones que nos han llevado a este desastre político jamás visto en la historia del país, proponiendo nuevos caminos y estudios a favor de una solución que nos incluya a todos, haya tomado partido a favor de una parte que se dice opositora, no para favorecer a la población sino a actores políticos específicos que han demostrado una actitud de cohabitación abierta y comprobada con el régimen para que las cosas continúen como están, constituyéndose en un factor político más, en lugar de una referencia orientadora. A juicio de muchos, ese no debería ser el rol la universidad venezolana en la solución de la tragedia que vive el país.
 
Y no digo que cualquier grupo o persona, perteneciente a la academia o de cualquier otro sector, no apoye la opción política de su preferencia, sino que se use abiertamente la imagen institucional de una universidad de prestigio para convencer a la población de seguir un camino político particular. El país se encuentra dividido entre aquellos que NO CREEMOS en la ruta electoralista de los partidos de la MUD/FA, que nos ha hecho un daño terrible y amenaza con continuar haciéndolo, al entrar en la danza de los millones que significan unas primarias cuando el país se cae a pedazos, y aquellos que creemos en la necesidad de elegir, no un candidato para unas elecciones en primarias, sino UNA NUEVA DIRECCIÓN POLÍTICA que nos lleve verdaderamente a la expulsión de un régimen que controla el aparato electoral del país. Eso no es un cuento de caminos y debe debatirse con la seriedad y la magnitud que el problema tiene.
 
En esos términos está planteado el debate político de Venezuela, y no a través de una interpretación maniquea que señala buenos y malos en la partida opositora. Dejemos que el país decida quien está y quien no está a favor de salir del régimen inmediatamente. Dejemos que los venezolanos decidan quienes son los burros de Troya.
 
Caracas, 6 de Mayo de 2022
 
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La aprobación instantánea de las tres solicitudes presentadas para inicio del procedimiento de activación de un Referendo Revocatorio al usurpador Nicolás Maduro Moros por parte del CNE ilegítimo, claramente nos indica a los venezolanos el interés del régimen de realizar ese proceso (ver CNE aprobó inicio del procedimiento para eventual activación del Referendo Revocatorio, en http://www.cne.gob.ve/web/sala_prensa/noticia_detallada.php?id=4116).

Y digo instantánea porque en esta oportunidad el CNE no exigió la recolección del 1% de las firmas del padrón electoral que debían ser contrastadas en su veracidad antes de proceder con el cronograma de la Junta Nacional Electoral para la recolección del 20% del Registro Electoral requerido constitucionalmente. Y no es que fuera muy difícil recoger ese 1% (en el 2016 se recogieron en dos días 1.102.236 firmas, obviamente muchas más de las 197.978 exigidas para ese entonces) sino que extrañamente destrabaron el proceso para inmediatamente dar la autorización

Ahora bien, las métricas que está manejando ahora el CNE son aquellas por las cuales “eligieron” a Nicolás Maduro Moros en la elección presidencial ilegal de Mayo de 2018. ¡De hecho no existen otras porque no ha habido elecciones presidenciales legítimas! Partiendo de allí ya ese Referendo Revocatorio nace con las patas de barro. No solo porque no se podría revocar en buena lógica a alguien que ejerce el poder inconstitucionalmente –y además con las reglas de misma constitución que han violado de manera descarada- sino que no se puede sostener que la oposición oficial formal reconocida internacionalmente avale tal despropósito sin que al perderlo en ese intento, le transfiera automáticamente la legitimidad que el régimen busca desesperadamente. De allí su gran interés en que se produzca.

Cualquiera podría decir que es un riesgo calculado de la oposición oficial. Y que incluso aceptando tal riesgo, es una apuesta al todo o nada con el régimen, algo así como jugárselo todo a Rosalinda. Sin embargo, en la famosa copla de Ernesto Luis Rodríguez, el juego era justo y al apostárselo todo, “el dado en la noche linda” le devolvió los corotos al jugador que apostó a su mujer. Pero en el caso de que la oposición oficial “gane” este juego que el régimen ha “concedido”, igualmente se lo quedará todo.

En el fondo, de acuerdo al Artículo 72 Constitucional, el objetivo fundamental de un Referendo Revocatorio, en caso de cumplirse los extremos constitucionales, es provocar la falta absoluta del revocado. Y si este resulta ser (que en el presente caso no es porque Maduro no es Presidente de la República, sino un usurpador) el Presidente de la República, aplican entonces las reglas de la falta absoluta del Presidente de la República establecidas en el Artículo 233 de la Constitución.

 Recordemos aquí porque Juan Guaidó es Presidente Encargado. Había la falta absoluta del Presidente Electo el 10 de Enero de 2019, antes de tomar posesión del cargo, porque no hubo elección presidencial válida, por lo cual se debían convocar a nuevas elecciones en un período de 30 días. Ahora bien el Artículo 233 es claro al señalar: “Si la falta absoluta del Presidente o la Presidenta de la República se produce durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva”. Esto es lo que esencia están buscando los promotores de ese Revocatorio.

Pero, ¿qué pasa si el Referendo se produce después del 4to año del período presidencial, en otras palabras, en el transcurso de los últimos dos años? De nuevo esto lo responde el Artículo 233: “Si la falta absoluta se produce durante los últimos dos años del período constitucional, el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva asumirá la Presidencia de la República hasta completar dicho período”.

Maduro cumplirá 4 años de usurpación el 24 de Mayo de 2022, desde su juramentación ante la Asamblea Nacional Constituyente ilegítima (vean ustedes la cadena de ilegitimidad del sujeto). Si aún desconocemos el cronograma del CNE del régimen, les pregunto: ¿Cuándo creen ustedes que sea la fecha para ese Referendo Revocatorio, en el caso –muy posible por cierto si el régimen desea que haya revocatorio- que sea aprobado porque se logren levantar el 20% del actual padrón electoral? ¿Antes o después del 24 de Mayo de 2022? Buena pregunta ¿verdad? Dejaré que cada uno de ustedes imagine la respuesta.

La única manera en que ocurra una convocatoria a elecciones presidenciales bajo este esquema suicida de la oposición oficial, es que la fecha del revocatorio que publique el CNE sea ANTES del 24 de Mayo de 2022, en el caso de que se logre juntar el 20% del Registro Electoral, y que asimismo se logre un voto más que lo que Maduro sacó en esa elección fraudulenta de 2018: 6.248.864 votos, y “…siempre que haya concurrido al Referendo un número de electores o electoras igual o superior al 25% de los electores o electoras inscritos o inscritas” (Artículo 72 Constitucional).

Les diré lo que creo que puede pasar sin tener una bola de cristal. El cronograma del revocatorio se desplegará por gran parte de 2022, para entretener a los opositores lo que queda de año. Claramente, la fecha del Referendo, si es que se dan los requisitos exigidos, será posterior al 24 de Mayo de 2022 (con la excusa válida de la organización de las mesas del CNE y demás), quedando solo dos opciones. O nos clavamos a Maduro si es que lo perdemos, o a Delcy Rodríguez, si es que lo ganamos, ambos hasta el 2025. En los dos casos la casa gana y se ríe.

El régimen logrará en uno u otro caso reclamar la legitimidad ganada mediante el sufragio ante la Comunidad Internacional, y salir al mismo tiempo del Gobierno Encargado de Guaidó (con el personaje preso, por supuesto). Todo esto sin contar con una renovada, reluciente y actualizada “Lista de Tascón” que le servirá para la siguiente arremetida de persecución autoritaria. Y todo esto con la pequeña ayuda de la oposición oficial y los insignes promotores de esa trampa, quienes también habrán “ganado” porque siempre dirán que “después si les ganaremos” en el siguiente carnaval electoral de 2024. Y mientras tanto los venezolanos seguirán muriendo y huyendo de este infierno.

Si los venezolanos no han aprendido nada hasta ahora acerca de con quién están lidiando en ambos casos, el régimen y su oposición, no vale la pena seguir discutiendo de esto. Los pueblos del mundo que han aprendido de los golpes han progresado. Y Venezuela ha llevado demasiados golpes como para continuar detrás de las decisiones tóxicas de un liderazgo político desgastado y criminal, cuyas malas decisiones y sus consecuencias siempre termina pagando el pueblo venezolano. Aquellos pueblos que siguen sin aprender estarán sometidos para siempre, o hasta que se deshagan de esos liderazgos y de sus soluciones con patas de barro…

Caracas, 19 de Enero de 2022

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Cuando vi la inferencia lógica de la oposición política a los resultados de la elección de Barinas el pasado domingo, recordé el viejo cuento de la araña que se queda sorda. Paradójicamente viniendo del Estado del “Arañero de Sabaneta” resulta bastante patético: “…un científico que ha amaestrado a una araña y se dirige a ella desde el otro extremo de la habitación. «Araña, ven», le dice. Y la araña se acerca hasta él. Acto seguido, el investigador aleja de nuevo al arácnido, le arranca una pata y repite la operación. La araña vuelve a obedecer una y otra vez hasta que el científico le arranca la última pata y espera resultados. Como el animal se queda inmóvil en el suelo el profesor anota en su libreta: «Cuando a una araña le arrancas todas sus patas, se queda sorda«. Y eso fue lo que concluyeron: “Como la oposición le gano con votos al régimen en Barinas, entonces es posible ganarle a su sistema electoral cualquier elección, incluyendo un revocatorio”.
 
Después de todos estos años existe todavía la creencia que el régimen “puede perder elecciones”, sin terminar de asimilar que el régimen no pierde elecciones, deja ganar elecciones, que son dos cosas muy diferentes. Y eso es lo que no se acaba de entender. Lo que pasó en Barinas el 9 de enero de 2022 fue lo mismo que pasó el 6 de diciembre de 2015. Al ver los resultados, el régimen decidió lo más conveniente para sus intereses (y los intereses de sus socios de la misma oposición) y si era preferible dejar ganar al candidato opositor en esta oportunidad. Deseo dejar muy claro aquí que no es la intención de quien escribe minimizar bajo ningún concepto el esfuerzo cívico del pueblo de Barinas por expresar su rechazo en la forma electoral a quienes han destrozado la calidad de vida de su Estado. El tema aquí es dilucidar las verdaderas intenciones de quienes han contado los votos, no solo en Barinas sino en toda Venezuela, desde el año 2004.
 
Los resultados de la elección de Barinas no comprometían de ninguna manera la estabilidad del régimen a nivel nacional pero si podía ser el inicio de una escalada de insurrección civil que habría que reprimir en el propio Estado donde la familia Chávez ha hecho de las suyas desde hace más de 20 años. Pero más allá de eso, entregarle la gobernación de Barinas a la “oposición” resultaría mucho más provechoso que tener al Estado del “Comandante Galáctico” en pié de guerra, a pesar de toda la comida y enseres domésticos que regalaron de manera profusa, incluyendo las ansiadas bombonas de gas que se habían desaparecido desde hace años de los pueblos del interior de Venezuela.
 
¿Y porque más provechoso? Porque a partir del domingo 9 de Enero, de la noche a la mañana, el sistema electoral del CNE resultó, después de todo el descrédito internacional de las elecciones regionales del 21 de Noviembre de 2021, el “más transparente del mundo”, como lo manifestaba cada vez que podía Tibisay Lucena, la de los resultados “irreversibles”. Pero no solo para afuera fue el mensaje, sino para dentro del país. Asombrosamente veo en las redes sociales una alegría desbordante porque “si en Barinas se pudo, se puede en Venezuela”. Es como para ponerse a llorar en la acera…
 
La pregunta que debemos hacernos los venezolanos no es porque gano la oposición, sino porque el régimen decidió perder, cuando teniendo todos los controles para dar el resultado que quisiera decidió entregar la gobernación de Barinas.
 
En sistemas electorales controlados como el que tenemos en Venezuela, los resultados de cualquier elección nunca coinciden con la voluntad popular. En estos sistemas ese es el comportamiento normal, la voluntad popular es tergiversada por un sistema controlado desde afuera y desde adentro. Para nadie fue un secreto las decenas de autobuses viajando desde otros Estados hacia Barinas, con militantes del PSUV para votar en esas elecciones, incluso se descubrió a funcionarios del régimen cuya residencia comprobada estaba en otro Estado, votando en Barinas sin ningún problema de aparecer ante las cámaras, en prueba de migraciones abiertamente ilegales realizadas por el CNE, con todos los recursos del régimen a favor de su candidato.
 
Entonces si quienes tienen el control del país y de todos los poderes públicos, incluyendo especialmente el electoral, dejan que la voluntad popular se exprese sin problemas y sin distorsión de los resultados, hay que poner mucha atención del porqué lo están haciendo. Y es aquí donde tengo dos hipótesis que deseo compartirles.
 
La pelea interna por el control del PSUV
 
¿Quién tiene el control del CNE? Claramente el régimen. Pero ¿qué parte del régimen? Nicolás Maduro Moros. Maduro como dueño del CNE al dejar que la voluntad popular se exprese sin distorsiones, donde la masa popular, no solo de Barinas sino de Venezuela entera, expresa su repudio total a la figura de quien destruyó al país, mata al mismo tiempo tres pájaros de un solo tiro: recompone su figura como “demócrata” ante la Comunidad Internacional, le lava la cara a la imagen nacional e internacional del sistema electoral corrupto que tiene y le da un golpe final a su adversario interno por el control del PSUV y del régimen como un todo.
 
Esa pelea a muerte entre Cabello y Maduro la explica en detalle la periodista Sebastiana Barraez el pasado Diciembre a César Miguel Rondón (ver Guerra a lo interno del chavismo entre Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, en https://youtu.be/cqUiJeAVw7A). En esa entrevista la periodista resume claramente cuál es la situación política en Barinas a lo interno del régimen:
 
“El objetivo real de Nicolás Maduro hace mucho tiempo es eliminar la figura de Hugo Chávez, y uno de sus objetivos principales es tener que eliminar a la familia Chávez y el poder que tienen en Barinas y por eso envía para ese Estado a Iris Varela que era plomo en el ala para la campaña de Argenis Chávez”… “¿Por qué Nicolás Maduro cambia a última hora, no deja que Barinas quede en manos de Superlano y grupos de la oposición? Es porque allí hay una figura que intercede y es de cierto peso con Cuba como es Adán Chávez, y para los Chávez a pesar de los problemas internos que tienen, saben que perder ese espacio en Barinas no tiene nada que ver que sea la cuna de Hugo Chávez, sino porque es el único espacio de poder de control de negocios que siguen teniendo los Chávez en Venezuela”… “Diosdado si necesita que el candidato del chavismo gane aunque no sea su candidato, aunque Arreaza no sea su candidato sino el de Maduro. Y lo necesita porque el necesita mantener la imagen de Chávez como supervivencia del chavismo, porque si el chavismo no existe, si los Chávez desaparecen, y si eso no es más que una referencia para la historia, lo único que va a quedar es el madurismo y Diosdado Cabello tiene menos posibilidades de sobrevivir solo en el madurismo…”. 
 
Esa maniobra de dejar ganar a la oposición en Barinas le brindó mucho más beneficios a Maduro que a la oposición, quien ahora la está usando como pivote para impulsar sus intereses electorales con el régimen a expensas de la ingenuidad de muchos venezolanos, incluyendo la convocatoria a un Referendo Revocatorio que sellará con broche de oro la estrategia para que el régimen consiga definitivamente el reconocimiento internacional que perdió después de las elecciones presidenciales ilegitimas de 2018.
 
Abrir el camino para la legitimación de Maduro
 
La inferencia lógica que hico la oposición oficial al indicar que si vamos a elecciones ganaremos porque en Barinas “si se pudo”, no se hizo esperar en toda Venezuela a través de sus medios masivos y sus redes sociales. Ya toda Venezuela cree que las arañas se quedan sordas cuando les quitan las patas.
 
Esta estrategia del régimen comenzó inmediatamente a dar resultados cuando vemos que el Gobierno Encargado asoma la posibilidad de un Referendo Revocatorio de Maduro por la misma razón: “El presidente de la AN de 2015, Juan #Guaidó (@jguaido), aseguró que plantea activar el revocatorio a través de un acuerdo integral entre los sectores del país. “Para ejercer el derecho que hoy está secuestrado en Venezuela”, sentenció” (ver TVVNoticias, en  https://t.co/Jl02qKd8SY).
 
Esta afirmación por parte del Presidente Encargado es de una gravedad extrema de tal magnitud que no creo que los venezolanos se hayan percatado claramente de ella. La única persona que NO PUEDE asomar la posibilidad de un Revocatorio a Maduro es precisamente quien le debe su existencia a la usurpación de Nicolás Maduro Moros.
 
En efecto, la razón misma de la existencia de una Presidencia Encargada y la figura de Juan Guaidó Márquez, es la usurpación del poder de Nicolás Maduro Moros. Más allá, el respaldo a nuestra Constitución, mostrado por los países que le han dado su reconocimiento internacional es precisamente porque Nicolás Maduro Moros ES UN USURPADOR. Entonces, ¿cuál puede ser la razón de un pronunciamiento de Juan Guaidó respaldando el revocatorio de quien de ninguna manera puede utilizar ningún recurso constitucional que requiere de entrada la condición de ostentar un cargo legítimamente obtenido?
 
Si Guaidó pide de manera contradictoria un revocatorio a Nicolás Maduro Moros COMO GOBIERNO ENCARGADO deberá entonces, en primer lugar, deslastrarse de su condición de Presidente Encargado, aceptar la legitimidad de la presidencia de Maduro, que su CNE y TSJ son legítimos, y que la Consulta Popular que hicimos en Diciembre de 2020, que le ordenó a él y al resto de los venezolanos hacer todo lo necesario para que Maduro cesara la usurpación del poder, fue una lumpia que nos fumamos todos los venezolanos. Todo esto sin contar que la Asamblea Nacional, que el mismo Guaidó preside, declaró el 15 de Enero de 2019 la usurpación oficial de Nicolás Maduro Moros (ver Acuerdo sobre la declaratoria de usurpación de la Presidencia de la República por parte de Nicolás Maduro Moros y el restablecimiento de la vigencia de la Constitución, en  https://www.asambleanacionalvenezuela.org/actos/detalle/acuerdo-sobre-la-declaratoria-de-usurpacionde-la-presidencia-de-la-republica-por-parte-de-nicolas-maduro-moros-y-el-restablecimiento-de-la-vigenciade-la-constitucion-331). Se podría decir que con esa declaración pública Juan Guaidó se auto revocó.
 
¡Esa es la verdadera victoria del régimen en Barinas! Y si los venezolanos aun no se dan cuenta de eso vayamos todos al matadero revocatorio pero con conocimiento de causa. Si por alguna casualidad del destino (y eso que no creo en casualidades sino en causalidades) la oposición política se le ocurre ir a un revocatorio de Maduro con el Gobierno Encargado y Juan Guaidó al frente, con el respaldo de la Comunidad Internacional, y en especial de los Estados Unidos, estarán cayendo en la telaraña póstuma del “Arañero de Sabaneta”, porque esto le dará finalmente al régimen la tan ansiada legitimidad internacional que  verdaderamente está buscando con esta jugada de laboratorio con la ayuda de la oposición oficial, porque allí el régimen no “perderá” como en Barinas. Y los perjudicados, como siempre seremos los venezolanos, porque a partir de allí habrá régimen para rato. Entonces, les pregunto de nuevo ¿quién ganó en Barinas? Piénselo bien antes de seguir celebrando…
 
Caracas, 12 de Enero de 2022
 
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