Morfema Press

Es lo que es

Marcos Hernández López

Por Marcos Hernández López

El futuro político y económico de Venezuela se presenta como un escenario complejo y lleno de incertidumbres. La nación sudamericana ha experimentado una profunda crisis en las últimas décadas, marcada por una hiperinflación galopante, una escasez generalizada de bienes básicos, una migración masiva y una polarización política sin precedentes.

Por ejemplo: la estrategia de control social que tratan de imponer las autoridades de Nicolás Maduro a través del miedo y el castigo contra quienes exigen un cambio, es repulsivo, humillante, sometedor… Su régimen se está ensañando con la gente más empobrecida que dice defender, ya los estratos populares no creen en el discurso de Maduro, su capital electoral en este momento histórico se mueve en apenas 18%, según la encuestadora Hercon Consultores. Venezuela vive desde hace años una profunda crisis de violaciones masivas de derechos humanos, ante la escasez de alimentos, medicinas, hiperinflación, violencia y represión política, y que ha obligado a más de 7.500.000 millones de personas a huir del país desde el año 2015.

El ciudadano en un 85,4% se identifica cada día con un escenario de cambio del gobierno central, a través de la vía democrática y constitucional, es una opción para resolver la problemática política inmediatas, frente a discurso ideológico trasnochado, sin visión de futuro, deslizándose en lo aburrido y repetitivos que encuentran rechazo casi unánime por parte de 85,8% de la gente, es decir la mayoría de los venezolanos. La situación de Venezuela está conectada a una crisis económica en ascenso por ahora indetenible, como consecuencia de un modelo económico reconfigurado sobre la base de un incomprensible socialismo del siglo XXI, articulado en su dinámica a la ingobernabilidad y la corrupción, teniendo como consecuencia inevitable el fracaso en lo económico y social.

Es evidente que existen Desafíos a Superar: Para vislumbrar el futuro de Venezuela, es necesario considerar los múltiples desafíos que enfrenta el país:

Crisis económica: La recuperación económica será lenta y requerirá de reformas estructurales profundas, así como de una mayor inversión extranjera. Polarización política: La profunda división política dificulta la construcción de consensos y la implementación de políticas de largo plazo. Crisis humanitaria: La atención a las necesidades básicas de la población y la reconstrucción del sistema de salud y educación serán prioridades fundamentales. Corrupción: La lucha contra la corrupción será crucial para restaurar la confianza en las instituciones y atraer inversiones. Migración: La repatriación de los millones de venezolanos que han emigrado y su reinserción en la sociedad serán un desafío importante. Relaciones internacionales: La normalización de las relaciones con la comunidad internacional será fundamental para acceder a financiamiento y cooperación.

En su laberinto, Maduro sigue gravitando nacional e internacionalmente en busca oxígeno a través de diálogos, lobby, renunciando a ver el “bosque” de la crisis económica y política que transita el país…lo grave el futuro Venezuela está abstracto, Maduro prefiere seguir siendo interpelado negativamente por millones de ciudadanos, no se inmuta, mantiene la anti postura democrática en vez de hacer una comprensión final, objetiva de la naturaleza de la magnitud de la crisis que convoca la urgencia elecciones presidenciales limpias y competitivas, como alternativa inmediata para ir a una transición, mirando la refundación del país…Venezuela tiene que salir de este abismo… cada minuto, hora, día, mes, cuenta en las reconfiguraciones y actitudes que pueda tomar un ciudadano abrumado por una situación política y económica que perturba su paz y equilibrio emocional. Sin embargo, Maduro se aferra al poder, utiliza la sinrazón y olvida por su propio interés la sustancia de la democracia.

Ahora bien, posibles factores clave que influirán en el futuro:

  • La voluntad política de los actores involucrados: La disposición de los diferentes actores políticos a encontrar soluciones consensuadas será fundamental.
  • El apoyo de la comunidad internacional: La comunidad internacional puede jugar un papel clave en la reconstrucción de Venezuela, a través de la asistencia financiera y técnica.
  • La evolución de la economía global: Los cambios en la economía global, como la recuperación de los precios del petróleo, pueden tener un impacto significativo en la economía venezolana.
  • La movilización social: La capacidad de la sociedad civil para organizarse y presionar por cambios será crucial.

Marcos Hernández López presidente Hercon Consultores

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Por Marcos Hernández López

El concepto de «Estado Comunal» en Venezuela se refiere a un modelo de organización política y social propuesto por el gobierno chavista como forma de descentralizar el poder y promover la participación ciudadana en la toma de decisiones. Este modelo se enmarca dentro del llamado «Socialismo del Siglo XXI» impulsado por el fallecido presidente Hugo Chávez y continuado por su sucesor, Nicolás Maduro. Según la propuesta del gobierno venezolano, el Estado Comunal busca la transferencia de competencias y recursos desde los órganos del Estado central hacia las comunidades organizadas en consejos comunales y comunas. Estas estructuras de base popular tendrían la responsabilidad de gestionar servicios públicos, programas sociales, proyectos de desarrollo local y participar en la toma de decisiones a nivel municipal y nacional.

Sin embargo, críticos y opositores al gobierno consideran que el Estado Comunal es un mecanismo para concentrar aún más el poder en manos del oficialismo, limitar la autonomía de los gobiernos locales y controlar a la población a través de una red burocrática paralela. Además, se señala que, en la práctica, muchas comunas y consejos comunales están controlados por el partido oficialista, lo que limita la verdadera participación y representatividad de la sociedad civil. En un primer resumen, el Estado Comunal es un concepto controvertido que ha generado debates sobre la descentralización del poder, la participación ciudadana y la democracia en Venezuela. Su implementación ha sido cuestionada y su impacto real en la sociedad venezolana sigue siendo objeto de análisis y discusión.

Las características principales del Estado Comunal se mueven en:

  1. Poder popular: El poder político reside en el pueblo, ejercido directamente a través de asambleas, consejos comunales y otras formas de organización popular.
  2. Descentralización: La toma de decisiones se desplaza de los niveles centrales del Estado hacia las comunidades locales, lo que permite una mayor participación ciudadana y una mejor adaptación a las necesidades específicas de cada territorio.
  3. Economía social: Se promueve el desarrollo de una economía basada en la cooperación, la solidaridad y la propiedad social de los medios de producción.
  4. Sustentabilidad: Se busca construir un modelo de desarrollo que sea ambientalmente sostenible y que garantice la satisfacción de las necesidades de las generaciones presentes y futuras.
  5. Igualdad: Se busca reducir las desigualdades sociales y económicas, promoviendo la justicia social y la equidad.

Analizar y valorar el proceso de implantación de un Estado comunal en Venezuela no es una tarea fácil. Cualquier abordaje a la temática estará articulada al momento histórico por su naturaleza, contradicciones, además por una necesaria discusión política, ideológica e incluso académica por la complejidad, en los procesos conceptuales y metodológicos, que muestran las innovaciones participativas para su debida comprensión para su establecimiento.

Es significativo en estos días hablar sobre el tema de las comunas. Para los especialistas en el paradigma marxistas y neomarxistas, la comuna es una organización política popular que se desarrolla en un determinado contexto local, basada en principios de cooperación y transparencia; en donde los delegados son elegidos por sufragio por periodos de tiempo definido pudiendo ser tal condición revocada en cualquier momento. Por ejemplo, Comunista, Socialistas y Anarquistas, han visto a la comuna como la base de un modelo de sociedad liberada que se establecería una vez que las masas se liberen del capitalismo. 

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, en sus discursos convoca al pueblo concentrarse en comunas y movimientos sociales para preservar el camino de la democracia verdadera, real, directa y popular para avanzar hacia la construcción del Estado Comunal.

El jefe de Estado que dentro de los avances y rumbo al Socialismo, se deben fortalecer los mecanismos de participación, el liderazgo de base, la capacidad de autogobierno, enfocados en la idea de la democracia verdadera y comunera, motivando al apático, incorporando al crítico, uniendo a todo el que pueda ser unido, compatriotas y vecinos. En tal sentido, ratifica su compromiso de iniciar una fase acelerada para desburocratizar el Estado, el Gobierno, los ministerios, a fin de que los recursos presupuestados vayan directo a las comunidades. “Es una Revolución dentro de la Revolución, son los cambios y transformaciones que Venezuela necesita”.

Ahora bien, para implantar el Estado comunal en nuestro país habría que empezar por reformar la Constitución y hacer una nueva división político – territorial de Venezuela, a través de un proceso de reforma constitucional, el cual culmina con un referéndum aprobatorio por parte del pueblo. Para implantar a través el Estado Comunal, que pretende ser un Estado paralelo al gobierno local y regional.

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Por Marcos Hernández López

En el contexto de Venezuela la política es más de participación que de representación y compromiso moral. Las organizaciones políticas se orientan más a ser un vehículo de participación de las personas que a representarla y solucionar sus verdaderos problemas existenciales. En nuestro país existe actualmente un alto grado de polarización “ideológica”, y las organizaciones políticas son protagonista de tan solo momentos históricos electorales. Es decir, que los comicios electorales en Venezuela son únicamente un evento para medir fuerzas y no un medio para que el oficialismo o la oposición impongan de manera significativa sus programas de gobierno en temas sociales relacionados a la complejidad de los procesos sociales. 

Los ciudadanos y los partidos políticos forman una relación interdependiente que es fundamental para el funcionamiento de cualquier democracia. Los partidos políticos son las organizaciones a través de las cuales los ciudadanos expresan sus ideas políticas y buscan influir en el gobierno. A su vez, los ciudadanos son la base de los partidos políticos, ya que son quienes los conforman y los sostienen.

El Rol de los Ciudadanos

  • Participación electoral: Los ciudadanos participan en elecciones para elegir a sus representantes y definir las políticas públicas.
  • Afiliación a partidos: Muchos ciudadanos se unen a partidos políticos para participar activamente en la vida política y contribuir a la toma de decisiones.
  • Presión política: Los ciudadanos pueden ejercer presión sobre los partidos políticos y los gobiernos a través de manifestaciones, peticiones y otras formas de protesta.
  • Control ciudadano: Los ciudadanos tienen el deber de vigilar la actuación de sus representantes y exigirles que cumplan con sus promesas.

El Rol de los Partidos Políticos

  • Agrupación de ideas: Los partidos políticos agrupan a ciudadanos con ideas políticas similares, lo que facilita la representación de diversos intereses en la sociedad.
  • Formulación de políticas: Los partidos políticos elaboran propuestas de políticas públicas que buscan resolver los problemas de la sociedad.
  • Selección de candidatos: Los partidos políticos seleccionan a los candidatos que competirán en las elecciones.
  • Gestión del gobierno: Los partidos políticos que ganan las elecciones asumen la responsabilidad de gobernar y llevar a cabo las políticas públicas que han prometido.

La relación entre ciudadanos y partidos políticos puede ser compleja y dinámica. Algunos de los factores que influyen en esta relación son:

  • Sistema electoral: El sistema electoral de un país determina la forma en que los ciudadanos eligen a sus representantes y cómo se traducen los votos en escaños.
  • Cultura política: La cultura política de un país influye en la participación política de los ciudadanos y en la forma en que se relacionan con los partidos políticos.
  • Fortaleza de los partidos políticos: La fortaleza de los partidos políticos depende de diversos factores, como su capacidad de movilizar a sus bases, su financiamiento y su capacidad de ofrecer soluciones a los problemas de la sociedad.

Desafíos en la Relación

  • Desconfianza: En muchos países, existe una creciente desconfianza hacia los partidos políticos, debido a la corrupción, el clientelismo y la falta de representación de los intereses de los ciudadanos.
  • Apatía política: La apatía política es otro desafío importante, ya que muchos ciudadanos no se sienten representados por los partidos políticos y no participan en las elecciones.
  • Financiamiento de los partidos: El financiamiento de los partidos políticos es un tema controvertido, ya que la influencia del dinero en la política puede socavar la democracia.

Por ejemplo, el PSUV se bloqueó tal vez sin darse cuenta de la significación y esencia de lo social, le dio paso a la imposición de prácticas autoritarias e ideas sectarias de conducción política, populismo, corrupción, la negación de una actitud pedagógica verdaderamente de una democracia. Además, se cometió un error cuando se colocó paralelamente a los individuos que están en la burocracia pública como líderes del partido a nivel nacional, regional y municipal. En la revolución queda develado que no había mucha gente para asumir responsabilidades específicas, esa es la tragedia del oficialismo. 

Los partidos opositores están disminuidos en capital político, desorientados por la contradicción existente entre los resultados de los últimos estudios de opinión que revelan el rechazo 85% que tiene la gestión de Maduro y la pasividad que tiene la gente por salir del régimen… siempre viene la gran pregunta ¿y porque no cae? …será que los verdaderos actores que hacen los cambios están en un proceso de reconfiguración en sus reflexiones y tienen nuevas exigencias articuladas a los dinámicos y complejos procesos sociales.

En conclusión, la relación entre ciudadanos y partidos políticos es esencial para el funcionamiento de una democracia saludable. Los ciudadanos tienen el derecho y la responsabilidad de participar en la vida política, mientras que los partidos políticos tienen la obligación de representar los intereses de sus afiliados y de la sociedad en general.

Marcos Hernández López / director – Hercon

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Por Marcos Hernández López

El socialismo del siglo XXI es un término utilizado para describir un conjunto de ideas y prácticas políticas que surgieron en América Latina a finales del siglo XX y principios del XXI. Este movimiento busca construir un modelo de sociedad que supere las limitaciones del socialismo tradicional y del capitalismo neoliberal, proponiendo una alternativa que combine elementos de ambos sistemas.

Críticas y Desafíos, El socialismo del siglo XXI ha sido objeto de numerosas críticas, tanto desde la izquierda como desde la derecha del espectro político. Entre las críticas más comunes se encuentran:

Ineficiencia económica: Se le acusa de generar ineficiencia económica debido a la excesiva intervención del Estado y a la falta de incentivos para la inversión privada.

Autoritarismo: Algunos críticos señalan que en algunos casos el socialismo del siglo XXI ha derivado en prácticas autoritarias y ha limitado las libertades individuales.

Populismo: Se le acusa de utilizar discursos populistas para movilizar a las masas y de no abordar los problemas estructurales de las sociedades latinoamericanas.

A pesar de las críticas, el socialismo del siglo XXI sigue siendo un proyecto político en construcción, que enfrenta numerosos desafíos como la crisis económica, la corrupción y la polarización política.

Algunos de los países donde se han implementado políticas inspiradas en el socialismo del siglo XXI son:

Venezuela: La Revolución Bolivariana, liderada por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, ha sido uno de los ejemplos más emblemáticos de este modelo.

Bolivia: El gobierno de Evo Morales implementó una serie de reformas económicas y sociales basadas en los principios del socialismo del siglo XXI.

Ecuador: Rafael Correa impulsó un proyecto de transformación social y económica con fuertes influencias del socialismo del siglo XXI.

El socialismo del siglo XXI representa una búsqueda de alternativas al neoliberalismo y un intento de construir sociedades más justas y equitativas. Sin embargo, su implementación ha sido compleja y ha generado debates y controversias. Es importante analizar cada caso particular y evaluar los resultados de las políticas implementadas para poder emitir un juicio más preciso sobre este movimiento.

En el caso venezolano, el “Madurismo” que lidera los actuales procesos políticos revolucionarios se revela en su acción política / administrativo como ineficiente, corrupto y sin visión de cambios. Estamos viendo el desencadenamiento de un agotado proyecto político llamado Socialismo Siglo XXI, sin triunfos en lo económico y menos en lo social, con un líder preso en su propio laberinto y lleno de dilemas.

Estado actual en Venezuela, nos da una mirada de un pueblo sufriente en las calles, gritando auxilio porque hay hambruna, cansado de los malos servicios públicos, escasez de gasolina, toda una situación compleja en lo existencia que deriva en la indignación y el desespero por la incertidumbre que transita el país. Maduro desde su llegada a Miraflores abril de 2013, se mueve con un discurso psicoemocional, violento, divisionista y fabricando enemigos y guerras ficticias, su gobierno las crisis se han trasformado algo complejo.

Lo que no razona o no quiere razonar el presidente Maduro, que lo graves está en que la mayoría de venezolanos ya no creen en sus discursos, realidad revelada el pasado 28J. Nicolás perdió la calle, la magia revolucionaria ya no funciona en su práctica, las narrativas redentoras que los atornillo durante 25 años en el poder fueron a parar al basurero de la historia, emergiendo una gran brecha que da paso hacia el desamor de un proyecto político que esperanzo a un pueblo vulnerable y desesperado de ser visibilizado, por considerarse sujetos y no objetos.

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Por Marcos Hernández López

La campaña electoral que adelanta Nicolás Maduro y el PSUV para su segunda reelección es una campaña de «circo sin pan». El gobierno de Nicolás Maduro, que ha sido protagonista del desmontaje de conquistas y derechos históricos del pueblo venezolano y de la clase trabajadora, hoy quiere enfilar sus recursos de manera focalizada para poder ganarse el favor de la mayoría del país

La significación del diseño de las campañas electorales en la sociedad moderna, o mediática, es cada vez más relevante. De su resultado se deriva el futuro de una ciudad, de un país, o de una constitución sometida a referéndum. Es decir, no debe ser algo tomado a la ligera y menos improvisar. Las técnicas desarrolladas son cada vez más complejas, y la germinación específica de las mismas y de sus gentes requiere de gran dedicación. No siempre en su totalidad, pero los resultados electorales dependen en parte de una buena campaña electoral. Por tanto, debe prestarse atención a lo que se hace y dice en ella durante su desarrollo.

Recordemos que las campañas electorales se hacen para ganar. No siempre se consigue, pero se planifican para esto. Una cosa es tener claro que no vas a ganar y otra cosa es que te presentes para perder de forma voluntaria y consciente. Para aquellos que piensen en eso les recuerdo la siguiente frase de un político italiano muy valorado por su visión de estadista Giulio Andreotti: “El poder desgasta, sobre todo al que no lo tiene”.

Ciertamente, una campaña es un proceso que requiere dinamismo, muchas veces pragmatismo, rapidez en la toma de decisiones y complejidad en tener la iniciativa, capacidad de trasladar un mensaje, resistencia y fundamentalmente diálogo entre adversarios políticos y con los ciudadanos.

La campaña para las elecciones presidenciales en Venezuela arrancó oficialmente y se espera que culmine el 25 de julio, tres días antes de los comicios. Mientras Nicolás Maduro resaltó los logros de su gobierno, Edmundo González prometió la liberación de presos políticos y salarios justos.

A dos semanas de las elecciones presidenciales, Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, ha ampliado el repertorio de invectivas destinadas a sus adversarios. Ya no se trata solo de alertar sobre el peligro del «fascismo» y de la «oligarquía». Su principal rival, Edmundo González, pasó a llamarse «el viejo decrépito del capitalismo salvaje». La dirigente de derechas María Corina Machado, su principal sostenedora en las calles de numerosas ciudades venezolanas, es, por su parte, una «vieja decrépita». Algunos analistas se preguntaron si los nuevos denuestos son un síntoma de preocupación personal de cara al 28 de julio.

Es relevante destacar en el contexto electoral, el partido de gobierno y sus líderes fundamentales ya no se preocupan por establecer un rumbo definido a largo plazo; no existe un proyecto de país, sino ideológico, se inquietan y ocupan solo de ganar elecciones apuntaladas en políticas improvisadas y populistas, resguardándose en un socialismo sostenido en el buen vivir, pero, no se debaten ideas, solo se habla de políticas públicas apuntadas en misiones.

Es evidente, el chavismo ya no es mayoría electoral, el proyecto socialista del siglo XXI no termino de inventarse, el protosocialismo siglo XXI cobrara su caída más relevante en las próximas elecciones presidenciales, según las encuestadoras más serias del país.

En este momento electoral, queda develado que el gobierno central rápidamente recurre continuamente a la miseria de la mentira por su desesperación ante los números que arrojan todas las encuestas nacionales, incluso la pro gobierno. Las mentiras y psicología inversa en la narrativa oficialista solo buscan influir en las emociones de los votantes chavistas que ya no creen en la revolución, el populismo del gobierno de Maduro apunta solo a la captación de votos sin importarle sus efectos primarios y secundarios que puedan causarles al país.

Marcos Hernández López presidente de Hercon Consultores
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Por Marcos Hernández López

En el contexto de la política, el gran teórico de la mentira institucionalizada fue el doctor Goebbels, ministro de propaganda del gobierno Nazi, quien sustentaba en su teoría que toda mentira repetida mil veces termina por convertirse en una verdad. Pero, en un mundo globalizado por la era de Internet y de las redes sociales, las mentiras cada día tienen poco espacio, se desmontan por su propio peso y sustancia, derivándose poca efectividad en su perversa intencionalidad. 

El chavismo, como todo gobierno autoritario, desprecia a la Justicia desde sus orígenes, y toma una anti postura en la comprensión para que haya una democracia plena tiene que haber también legitimidad de ejercicio, que significa gobernar con ciertos límites, respetando la multiplicidad de opiniones que existen en una sociedad.

La revolución bolivariana liderada por Maduro, gravita sobre el desgobierno, la corrupción, violencia selectiva, ineficiencia, la revolución bolivariana aquella que nació hace 25 años a caballo del caudillismo Hugo Chávez Frías, fracaso, el agotamiento de un gobierno que ilusiono a los pobres, la mayoría en el padrón electoral, ya no creen en discursos redentores y menos en sanciones económicas. Maduro se mueve en su ajedrez político electoral con pocos logros en la captación de apoyos electorales, solo le queda imponer una institucionalidad sectaria, menospreciando la significación de las libertades y el pluralismo político. Es una verdad verdadera, Nicolas, no quiere escuchar y menos mirar la crisis económica y existencial de los millones ciudadanos venezolanos.

Estamos en un momento histórico electoral, las palabras de Savater tienen vigencia extraordinaria en estos tiempos, “una vez que un pueblo toma la decisión de cambiar, no existe fuerza que lo pueda parar”. Todos los estudios de opinión pública reflejan que la mayoría de los venezolanos quieren cambios, realidad que se conecta con una intención de voto 74,2% y según la lógica esa motivación no se articula con una visión de refrendar un proyecto político que da muestra de un agotamiento en todos sus niveles.

El camino hacia las elecciones presidenciales 28 de Julio, no será fácil. Revelado por adelantado con las diversas acciones de CNE ante las inhabilitaciones de algunos aspirantes a la presidencia de la república, caso concreto la formula Maria Corina Machado Edmundo González, es la favorita para ganar los comicios. La impopularidad de Maduro y su gobierno inventan dificultades para sabotear unos elecciones transparentes y competitivas. 

La popularidad del gobierno de Nicolás Maduro continúa bajando y sin paracaídas, según nuestras últimas encuestas revelan que más de un 90,0 % de los venezolanos consideran que la situación del país va por mal camino, una amplia mayoría ya no tiene confianza en que el actual gobernante pueda resolver los complejos problemas por los que transita Venezuela. 

No obstante, el 29 de Julio es todo un desafío para la democracia venezolana, pero el futuro del país se moverá según diálogos, posturas, alianzas, estrategias, tácticas… política.

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Por Marcos Hernández López

La era chavista es, sin duda, un período altamente polémico para el análisis académico, tanto sociohistórico como político. La imposición de la información, la toma de posiciones políticas e ideológicas, impide con frecuencia tener una visión imparcial de los hechos reales que ocurren en Venezuela. Desde 1999, este país ingresó a un nuevo capítulo de su historia: Durante el primer gobierno de Chávez se creó una atmósfera de optimismo, particularmente en los estratos sociales D y E, pero también entre clases medias.

Con Maduro, el chavismo dejó de ser un movimiento de masas. El desarrollo de la gestión oficial disminuyó mucho sus espacios e influencia social. Como movimiento perdió mucho de su tejido y su empaque político con la marcha de su líder Chávez. Todos los programas bandera oficialistas, los que fundamentaban su prestigio en las zonas populares, conocieron un grave declive desde 2013.

La era de Chávez y ahora de Maduro, fueron dándose políticas públicas que desembocaron en la crisis profunda y general que hoy padece la sociedad venezolana. El chavismo ni propuso ni desarrolló un modelo económico alternativo que resolviera los problemas causados por la economía de tipo rentístico. Por el contrario, los gobiernos Chávez / Maduro se centraron primordialmente en la distribución del ingreso fiscal petrolero a sectores pobres y excluidos, sin diseñar una estrategia de economía productiva.

Para nadie es un secreto, Nicolas Maduro y su círculo de colaboradores directos desmantelan progresivamente la democracia venezolana, al tiempo que dilapidan los recursos naturales del país para enriquecerse. Se sigue agudizando la devastadora crisis económica, política y social. Lo grave para Venezuela, el gobierno no tiene estímulos suficientes de concretar una negociación real y preferirá mantener el poder antes de ceder espacios a la oposición, aun cuando la economía se siga deteriorando y la crisis social y política se profundice. 

Este país, continúa el deterioro de los servicios sociales básicos. La crisis humanitaria, algunos ejemplos: Más de 10,3 millones de venezolanos sufren de inseguridad alimentaria de moderada a grave: un tercio de la población. De acuerdo a las Naciones Unidas, 7 millones de venezolanos necesitan asistencia humanitaria urgente. Más de 7.7 millones de venezolanos han huido del país. 

El desafío post electoral presidencial será encontrar una ruta que baje la confrontación y la violencia, supere la economía rentística y recomponga las bases de una convivencia en paz y con democracia sólo será posible reconociendo, por parte de ambos polos políticos: ganador y perdedor. 

Estudios de opinión revelan que 9 de cada 10 ciudadanos piensa que Venezuela está estancada o en retroceso. No obstante, 79,8% de los venezolanos asegura que este gobierno va a caer… motivos para votar sobran y todo apunta hacia el cambio de gobierno, el 28 de julio será el día D… democracia. 

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Por Marcos Hernández López

Para algunos analistas políticos, la situación país los lleva a una primera síntesis “algo se torció malamente en Venezuela y debe corregirse o el país caerá en un callejón sin salida que podría conducirlo a una guerra civil una vez no exista posibilidad alguna de una salida institucional y una vez se haya colapsado irremediablemente la posibilidad de diálogo y conciliación. Otra posibilidad nefasta es que Venezuela se retrotraiga al subdesarrollo más básico o al fracaso del Estado y se convierta en un Estado fallido si el gobierno y la oposición no optan por buscar la racionalidad, la conciliación y la solución institucional a los conflictos”. Es evidente, Maduro y su círculo de colaboradores directos desmantelan progresivamente la democracia venezolana, al tiempo que dilapidan los recursos naturales del país para enriquecerse. Se sigue agudizando la devastadora crisis económica, política y social.

La crisis económica de Venezuela, tal vez la más estrepitosa del mundo, es tanto ilógica como lógica. Es ilógica porque nadie se hubiese imaginado que uno de los países más ricos del mundo, un país petrolero como muy pocos, con las reservas de petróleo más extensas del mundo, iba a terminar en semejante hoyo económico. 

La economía de Venezuela acumula años continuos de desplome. Es una crisis inédita que no solo reta a las teorías escritas en libros y enciclopedias, sino que lapida sin pausa las condiciones de vida de 28 millones de ciudadanos e impulsa una ola migratoria jamás vista en la historia reciente de la región, según advierten analistas e investigadores. La crisis económica que viven los venezolanos es compleja hasta humillante cuando toca hacer cola para preservar la existencia humana, la agudeza de la crisis es un indicador que manifiesta de manera fáctica o científica que la revolución fracaso necesita de una urgente revisión o refundación si quiere seguir democráticamente en el escenario político – electoral. 

En el contexto electoral, la tendencia histórica refleja cómo se mueve el voto chavista / madurista Vs el voto opositor, revelando una oposición cada vez más fortalecida y hasta favorita para alcanzar cualquier triunfo electoral presidencial, regional o municipal, entendiendo elecciones competitivas, con un nuevo CNE, depurado registro electoral nacional, asegurar el voto en el extranjero con supervisión del mundo democrático y aliados de Maduro.

Es relevante enfocar para el análisis Abril 2013, Nicolás Maduro uno de los delfines del comandante Chávez, asume la candidatura por muerte del máximo líder de la revolución, logra resultados que se conectan con la tendencia de la decadencia del voto chavista en Venezuela. Luego en el año 2018 Maduro es reelecto presidente bajo un ambiente de fraude electoral.

Tendencia histórica de la decadencia del voto Chavista: Presidenciales 1998: Chavismo: 3.673.685 // Oposición: 2.863.619. Constituyente abril 1999: Chavismo: 3.630.666 // Oposición: 300.233. Constituyente Diciembre 1999: Chavismo: 3.301.475 //  Oposición: 1.298.105 Presidenciales 2000: Chavismo: 3.757.773 // Oposición: 2.530.805. Revocatorio 2004: Chavismo: 5.800.629 // Oposición: 3.989.008. Parlamentarias 2005: Chavismo: 1.871.419 // Oposición: no participó. Presidenciales 2006: Chavismo: 7.309.080 // Oposición: 4.292.466. Reforma 2007: Chavismo: 4.404.626 // Oposición: 4.521.494. Regionales 2008: Chavismo: 5.541.942 // Oposición: 4.712.621. Enmienda 2009: Chavismo: 6.310.482 // Oposición 5.193.839. Parlamentarias 2010: Chavismo: 5.423.324 // Oposición 5.674.343. Elecciones presidenciales 2012: Chavismo 8.191.132 // Oposición: 6.591.304 // Elecciones regionales 2012/ Chavismo 4.853.494 // Oposición 3.883.037Elecciones presidenciales 2013: Chavismo 7.505.338 // Oposición: 7.270.403 Elecciones Municipales 2013. Chavismo // 5.216.522// Oposición 4.373.910. Fuente CNE. Elecciones parlamentarias 2015 // Chavismo: 5, 625,248 // Oposición: 7, 728,025… Elecciones 2017 Regionales y Municipales cuestionadas por la parcialidad cínica del árbitro electoral. Elecciones presidenciales Mayo 2018 consideradas fraudulentas por no ser competitivas. Presidenciales 2018: Chavismo / Madurismo: 6.245 862 // “Oposición”: 2.943.805.

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