Sería como parte de un «intercambio de prisioneros».
Nicolás Maduro, habría exigido la liberación de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, a cambio de garantizar un salvoconducto que facilite el exilio de los opositores asilados en la Embajada Argentina en Caracas.
Según publicó El Tiempo, la administración chavista busca canjear a los seis opositores refugiados en la Embajada, bajo tutela del gobierno de Brasil, por dos personas que se encuentran detenidas fuera del país vinculadas a Maduro.
El canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo, reveló que su Gobierno estuvo sirviendo como mediador para lograr la libertad de los seis dirigentes opositores que se encuentran resguardados en la Embajada de Argentina en Caracas.
El diplomático afirmó que la administración de Maduro exigió que Ecuador conceda el salvoconducto al exvicepresidente Jorge Glas, y también habría pedido la liberación de “una persona muy cercana al Gobierno” que se encuentra detenida en Argentina.
Según El Tiempo, esta persona sería Milagro Sala, conocida por liderar el movimiento Túpac Amaru, quien enfrenta acusaciones de malversación de fondos públicos, confirmadas por antiguos colaboradores que detallaron cómo los recursos destinados a obras sociales eran desviados para su uso personal.
Mirta Guerrero, exdirigente del movimiento, relató a los medios de comunicación argentinos como la líder indígena se quedaba con el dinero de las obras sociales.
Su vínculo con el chavismo incluye visitas a Venezuela y apoyo público al gobierno de Maduro. Una de sus visitas fue en 2013, cuando asistió al funeral del expresidente Hugo Chávez, y también se recuerda especialmente su respaldo durante la polémica Asamblea Constituyente de 2017.
Sala fue condenada en 2019 a 13 años de cárcel por la causa “Pibes Villeros”, en la que se le acusa de asociación ilícita, extorsión y defraudación al Estado.
Nicolás Maduro condecoró a la argentina con la Orden Libertadores y Libertadoras en su segunda clase en marzo de 2017. “Una mujer que lleva el espíritu de las guerreras, libertadoras de nuestro continente, y que el suplicio y la tortura a la que la somete la oligarquía rapaz de Argentina hace acrecentar su fuerza combativa”, dijo el mandatario en la ceremonia de entrega.
El entonces canciller de la República, Jorge Arreaza, pidió en 2021 su liberación, calificándola como una «luz y faro» para América Latina.
El canciller Murillo indicó que el gobierno colombiano medió en estas conversaciones por instrucciones del presidente Gustavo Petro, incluso viajando a Brasil y Ecuador para abordar el tema con autoridades de esos países.