Morfema Press

Es lo que es

Narcotráfico

Por Carlos Sánchez Berzaín

El control del poder político para realizar actividades de narcotráfico se ha convertido en lamentable realidad en las Américas del siglo XXI con gobernantes que han transformado sus países en narcoestados. Para tener la impunidad, terminar con la democracia para detentar indefinidamente el poder es la seguridad que buscan los jefes de los narcoestados como en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, pero donde la democracia da alternancia en el poder -como se prueba en Honduras- se puede separar el crimen de la política juzgando a los jefes de los narcoestados.

La historia demuestra que aproximadamente desde 1982 se desarrolló la relación entre Pablo Escobar el narcotraficante colombiano y Roberto Suarez Gómez el narcotraficante boliviano con el régimen de Cuba, que hizo de Cuba el primer narcoestado de las Américas. Cuando fue descubierto, terminó con el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa y el coronel Antonio de la Guardia para encubrir la participación directa de Fidel y Raúl Castro, como lo detalla “La conexión cubana”, capitulo 11 del libro testimonio de Ayda Levy.

El narcotráfico es uno de los más graves delitos trasnacionales y en el marco legal de las Naciones Unidas para el control mundial de drogas hay tres tratados internacionales: la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 enmendada por el Protocolo de 1972; el Convenio sobre sustancias Sicotrópicas de 1971; y la Convención contra el Trafico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias sicotrópicas de 1988. La Convención contra la Delincuencia Organizada Trasnacional o Convención de Palermo adoptada el año 2000 complementa el sistema de lucha contra el crimen.

Los narcoestados se identifican por sí mismos pues sus gobernantes utilizan las potestades de “sujeto de derecho internacional” para defender la actividad ilegal en foros y tomar medidas de protección y beneficio al narcotráfico. En la década de los sesenta, la dictadura de Cuba proclamó como “acción revolucionaria” inundar de drogas ilegales los Estados Unidos para liquidar la juventud, haciendo del narcotráfico una acción revolucionaria.

El dirigente de los cultivadores de coca ilegal de Bolivia, convertido en jefe del estado plurinacional, en la Asamblea de las Naciones Unidas sobre narcotráfico en Abril 2016 proclamó la “nacionalización de la lucha contra el narcotráfico”, que “la lucha contra el narcotráfico es un instrumento del imperialismo norteamericano para la opresión de los pueblos”, defendió –con hojas de coca en mano- la expansión de los cultivos que coca que con sus “federaciones cocaleras” producen mas cocaína.

La satanización de la “Administración para el Control de Drogas” DEA de los Estados Unidos ha sido y es una de las principales estrategias del narcotráfico por medio de quienes detentan el poder en los países que controlan. La DEA fue expulsada de Venezuela con Chávez-Maduro, de Bolivia con Morales, de Ecuador con Correa y acusada por todos los voceros del socialismo del siglo XXI como instrumento del imperialismo.

En Honduras la penetración del narcotráfico en la política fue constante, pero Juan Orlando Hernández institucionalizó el narcoestado. Hernández no pertenece al grupo del socialismo del siglo XXI; construyó su ascenso al poder desde una posición contraria, en 2009 participó en la destitución de Zelaya, en 2010 fue presidente el Congreso Nacional y con elecciones cuestionadas del 2013 asumió la presidencia en 2014, con reelección también cuestionada en 2018

El caso del ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández, hoy preso y con extradición ordenada para ser juzgado en Estados Unidos por proceso federal, tres delitos asociados con “conspiración para el trafico de miles de kilogramos de drogas” en el Distrito Sur de Nueva York, lo convierte en el primer ex jefe de un narcoestado extraditable. Es el precedente jurídico y político más importante para separar el crimen organizado de la política.

Están en curso en el Distrito Sur de Nueva York y de Florida juicios: “cartel de los soles” con Nicolás Maduro y parte de su grupo criminal, con recompensas de 15 a 10 millones de dólares por cada acusado; conspiración por trafico de drogas contra el ex jefe antinarcóticos de Evo Morales, Maximiliano Dávila, con recompensa de 5 millones de dólares y extradición; pendiente de extradición en España el caso de Hugo “el pollo” Carvajal ex jefe de inteligencia de la dictadura de Venezuela; en juicio el caso de Alex Saab señalado como “testaferro de Maduro’…y mas.

Los narcoestados están en evidencia y la orden de extradición Juan Orlando Hernández prueba que LA IMPUNIDAD es la razón más importante por la que los dictadores de los narcoestados de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua se aferran al poder.


Carlos Sánchez Berzaín es Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy

Por Nitu Pérez Osuna en La Gaceta de la Iberoesfera

Con una «perspectiva de largo horizonte» y con la certeza de que Colombia «hoy es un volcán», Andrés Pastrana, quien afirma estar «más allá de las angustias y trajines de la política», ha lanzado sus reflexiones en la celebración de la Convención Nacional del Partido Conservador redefiniendo los términos de la campaña para las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo este año. 

Y es que en su discurso de apertura del encuentro, el expresidente dejó muy claro que lo que se juega en estos comicios no es la escogencia de un mandatario, sino la permanencia de la democracia versus la instauración de un narco-totalitarismo, poniendo énfasis en el prefijo narco.

Para Pastrana, el principal problema de Colombia y origen de todos los males es el narcotráfico, puesto que éste conlleva intrínsecamente la corrupción y la violencia. No puede haber democracia mientras el negocio ilícito de los estupefacientes campee libremente por el país. «Con corrupción no hay justicia y no hay paz. Y en Colombia, la paz no será posible mientras el narcotráfico reine impune y la política no atienda el estruendoso campanazo de la narco democracia», sentenció.

El exmandatario fue más allá. Tuvo la valentía de señalar directamente a cuatro figuras importantes de la política, a quienes denominó jinetes del apocalipsis y corderos disfrazados de lobos: Juan Manuel Santos, César Gaviria, Ernesto Samper y Gustavo Petro; puesto que todos ellos están en favor de la legalización de las drogas.

El ex-terrorista del M-19 y hoy candidato presidencial, Gustavo Petro, -quien jamás responde a las críticas- se vio obligado a contestar a Pastrana exclamando: “Lo único que tengo es una casa embargada y mi sueldo embargado, como la mayoría de los colombianos«. Lo que Petro no dijo, es que debido a las protestas vandálicas convocadas por él, hoy los colombianos son más pobres porque esas manifestaciones violentas produjeron un enorme caos y acabaron con miles de comercios y puestos de empleo.

El recién aclamado candidato presidencial del Partido Conservador, David Barguil, reiteró la tesis de Pastrana respecto a que en las próximas elecciones lo que se juega es si el narcotráfico se apoderará o no de Colombia.

Después, en una entrevista con SEMANA, el candidato Barguil expresó que en Colombia «hay un problema muy grande: 250.000 hectáreas de coca. Y quieren banalizar el tema de la droga, algunos incluso lo romantizan, lo ponen como si fuera un tema de moda. La droga destruye vidas, lo viví en carne propia. Perdí a mi padre por la droga. Trató de salir, intentó y no pudo. La droga no es libertad, como algunos justifican para hablar de legalización, la droga es esclavitud».

Barguil añadió que «hay que hacer todo lo necesario para enfrentar la droga y los narcotraficantes». «Un país con 250.000 hectáreas para la droga se vuelve inviable. Y lo dije en la convención, haré todo lo que esté a mi alcance para lograr erradicar esos cultivos».

Hasta ahora, Petro ha ocupado el primer lugar en todas las encuestas, pero la campaña parece redefinirse y las cosas podrían cambiar, el tema del narcotráfico ha sido colocado en el centro del debate.

Como afirma el expresidente Patrana: «El narcotrafico colombiano es capaz de todo. Es la amenaza más grande a la democracia colombiana y continental». Recordar es importante para no cometer y repetir errores. No se olvide que el M-19, al cual perteneció Gustavo Petro, asaltó e incendió el Palacio de Justicia de Colombia en 1985, acción financiada por el capo del narcotráfico Pablo Escobar para quemar los expedientes de los carteles de la droga. Hay asuntos del pasado que se deben tener presentes, muy presentes hoy.

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