El partido PVV del nacionalista de Geert Wilders ha protagonizado una rotunda victoria pero al mismo tiempo insuficiente, ya que tendrá que pactar con otras formaciones para armar un gobierno en Países Bajos, donde se ha convertido en la primera fuerza política con 37 de los 150 escaños. Pase lo que pase en las negociaciones, la victoria de Wilders supone una de las mayores sorpresas en la política holandesa desde la Segunda Guerra Mundial.
Wilder lleva 25 años sin ocupar ningún cargo en la política pública holandesa. Ha sabido resistir y ahora ve recompensado su trabajo con el apoyo de miles de holandeses a sus ideas. En Europa también tiene seguidores. Líderes como Matteo Salvini, Marine Le Pen y Santiago Abascal han aplaudido la victoria de Wilders, que se produce unos días después de la victoria de Javier Milei en Argentina.
Wilders ha trabajado desde la fundación de su partido en frenar la «inmigración masiva», la «multiculturalidad» y la «islamización» de Países Bajos. Su rechazo al Islam le ha llevado incluso a los tribunales. Fue declarado culpable de discriminación contra los marroquíes después de encabezar un cántico en un mitin de campaña en 2014, cuando preguntó a su audiencia si querían más o menos marroquíes. Sus seguidores corearon “¡menos!” a lo que él respondió: “Nosotros nos encargaremos de eso”.
Su programa electoral lo dice bien claro: «Revertir la islamización de nuestro país es lo más importante que se debe hacer ahora en los Países Bajos para salvaguardar nuestra cultura, nuestra forma de vida y nuestros valores fundamentales. Es un problema existencial: la supervivencia de una Holanda libre depende de la medida en que logremos hacer retroceder al islam».
El Partido por la Libertad (PVV) se fundó en 2006 haciendo campaña contra una posible incorporación de Turquía a la UE y rápidamente se convirtió en el cuarto partido de los Países Bajos. Sus incendiarias opiniones sobre el Islam han provocado amenazas de muerte contra su persona y ha vivido bajo fuerte protección policial durante años. A Mahoma le caracterizó como un “pedófilo”, al Islam, como una “ideología fascista” y una “religión atrasada”.
En un discurso sin fecha en el que,el hoy probable primer ministro Geert Wilders, apunta al Islam y a los musulmanes, se ha vuelto viral.
Se dice que el discurso se produce después de la sorpresiva victoria de su partido en Holanda.
Morfema.press no ha podido verificar de forma independiente la fecha y lugar del vídeo.
En su discurso, Wilders promete tomar medidas enérgicas contra los musulmanes, sus mezquitas y centros islámicos mientras califica al Islam como una religión de «odio y terror».
Marco legal y constitucional
En su primer discurso tras conocer estos resultados, Wilders pidió a los otros partidos ceder para formar gobierno con él y advirtió de que el PVV ya no puede ser arrinconado en la oposición porque eso sería “muy antidemocrático” y “los votantes no lo aceptarían”.
Ante la multitud que acudió a la noche electoral del PVV en el barrio costero de Scheveningen, en La Haya, Wilders aseguró estar listo para ser el líder de “todos los neerlandeses” y encontrar soluciones “dentro del marco legal y constitucional”.
“La esperanza de Países Bajos es que la gente recupere su país. Que el tsunami del asilo sea limitado, que llegue más dinero a las carteras de los ciudadanos», señaló Wilders, quien consideró que “el votante ha hablado” y el PVV se asegurará de “priorizar los intereses de los neerlandeses” en la próxima legislatura.
Desde su fundación en 2006, el PVV propone un referéndum sobre la salida de Países Bajos de la Unión Europea (Nexit), así como el cierre de las mezquitas, la prohibición del Corán, y la aplicación de una política estricta contra la inmigración y el asilo, puntos que llevaron a múltiples partidos a excluirlo como socio durante la campaña.
No obstante, a una semana de las elecciones, Wilders aseguró que su prioridad ya no es evitar la “islamización” de Países Bajos y que los neerlandeses “tienen problemas más importantes”, en un guiño a Yeşilgöz, que no le había descartado como socio. El PVV se disparó en las encuestas después de esas afirmaciones de Wilders.
Después de depositar su voto este miércoles, Wilders reiteró esa promesa: “Quiero ser primer ministro de todos en Países Bajos, independientemente del origen o la religión”.