El sistema de justicia sigue usando a cuerpos de seguridad del Estado para ejecutar detenciones arbitrarias porque para ellos todos los ciudadanos en estos momentos lucen sospechosos
La política de persecución sistemática que en las últimas horas vienen ejecutando cuerpos de seguridad del Estado en contra de todo aquel ciudadano que consideren, sin investigación previa, como traidores a la patria por conspiración, condenó Rafael Narváez.
El ex parlamentario abogado y defensor por los derechos civiles destacó el agravante de estas detenciones arbitrarias: El ocultamiento a los familiares del lugar de detención configuran un golpe letal al derecho humano universal más importante, después de la vida, como es el derecho a la libertad.
Narváez reconoció que la lucha que mantienen los familiares por la libertad de sus hijos detenidos está siendo opacada por la tensión internacional que se vive actualmente. «El Estado aplica una política de traslados clandestinos a presos por razones políticas impregnada de resentimiento, como si los detenidos fuesen responsables de la situación lamentable que se está viviendo».
El sistema de justicia, con la permisividad que le ha otorgado a cuerpos de seguridad del Estado para actúen al margen de la ley con total impunidad, contribuye al aniquilamiento de los derechos humanos. También viola garantías constitucionales establecidos en la Constitución y pactos internacionales suscritos y ratificados por el Estado venezolano. Así, genera oscurantismo en nuestro sistema jurídico.