Trump atentado

Países de todo el mundo condenaron de manera unánime, en mensajes de conmoción y alivio, el incidente ocurrido anoche durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, a la que asistían el presidente estadounidense, Donald Trump, y altos miembros del gobierno.

ncluso desde la oposición estadounidense, voces como la de la exlíder demócrata estadounidense Nancy Pelosi condenaron «el aterrador acto de violencia», mostrando «un gran alivio» porque «el presidente, la primera dama y todas las personas presentes en la Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca estén a salvo».

También el alcalde de Nueva York, el demócrata Zohran Mamdani, rechazó la «violencia política».

Estas son algunas de las reacciones de los gobiernos de todo el mundo:

– UE: La alta representante de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, celebró que Trump estuviera a salvo y condenó lo sucedido: «la violencia política no tiene cabida en una democracia». La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, agradeció además «la rápida intervención de la policía y los servicios de emergencia por garantizar la seguridad de los huéspedes», y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, calificó el incidente de «profundamente preocupante».

– España: El presidente del Gobierno Pedro Sánchez, condenó y señaló en X que «la violencia nunca es el camino»: «La humanidad solo avanzará a través de la democracia, la convivencia y la paz».

– Francia: El presidente Emmanuel Macron señaló que «el ataque armado de anoche contra el presidente de los Estados Unidos es inaceptable. La violencia no tiene nunca cabida en democracia».

– Reino Unido: El primer ministro Keir Starmer se mostró conmocionado y aliviado: «Cualquier ataque contra las instituciones democráticas o contra la libertad de prensa debe ser condenado en los términos más enérgicos posibles».

– Italia: La primera ministra Giorgia Meloni advirtió: «Ningún odio político puede encontrar espacio en nuestras democracias. No permitiremos al fanatismo envenenar los lugares del libre debate y de la información».

– Alemania: El canciller alemán, Friedrich Merz, aseguró que «la violencia no tiene lugar en una democracia. Decidimos por mayoría, no por armas».

– Portugal: El primer ministro Luís Montenegro condenó «enérgicamente» el tiroteo y agregó: «la democracia y quienes la defienden no pueden tolerar ni transigir con la violencia política».

– Hungría: El primer ministro saliente Viktor Orban, clamó: «¡No hay lugar para la violencia en la política!».

– Canadá: El primer ministro Mark Carney se mostró «aliviado» y declaró: La violencia política no tiene lugar en ninguna democracia y mis pensamientos están con aquellos que han sido afectados por este preocupante incidente».

– Argentina: El presidente Javier Milei calificó el incidente de un «nuevo intento de asesinato» contra Trump y condenó «con vehemencia la retórica violenta de la izquierda en todas partes del mundo que promueven este tipo de ataques».

– Venezuela: Delcy Rodríguez, condenó el «intento de agresión» contra Trump y su esposa y añadió que la violencia «nunca será una opción» para aquellos que defienden «las banderas de la paz».

– México: La presidenta, Claudia Sheinbaum, expresó su respeto a Trump y Melania, y afirmó que «la violencia no debe ser nunca el camino».

– República Dominicana: El presidente, Luis Abinader, manifestó en X: «Nos sentimos tan aliviados de que el presidente Trump, la primera dama y todos los demás invitados estén a salvo después de un cobarde ataque esta noche en Washington».

– Bolivia: El presidente, Rodrigo Paz, rechazó «categóricamente todo acto de violencia, especialmente aquellos que atentan contra la integridad y la vida humana, venga de donde venga. Ninguna forma de violencia institucional o individual puede tener cabida en una sociedad democrática».

– Perú: «El Gobierno del Perú expresa su más enérgica condena ante el deplorable acto de violencia registrado esta noche en la ciudad de Washington», señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.

– Israel: El primer ministro, Benjamín Netanyahu, dijo estar «impactado» por los hechos: «Sara y yo quedamos impactados por el intento de asesinato contra el presidente Donald Trump anoche en Washington D.C. Nos alivia saber que el presidente y la primera dama se encuentran bien y a salvo».

– Emiratos Árabes Unidos: El ministerio de Exteriores calificó de «crimen atroz» el tiroteo y condenó todo acto de «extremismo y terrorismo».

– Japón: La primera ministra, Sanae Takaichi, dijo que la violencia «no puede ser tolerada en ningún lugar del mundo» y se mostró aliviada.

– Pakistán: El primer ministro, Shehbaz Sharif, dijo estar «profundamente conmocionado» y «aliviado de saber que el presidente Trump, la primera dama y otros asistentes están a salvo. Mis pensamientos y oraciones están con él, y le deseo continua seguridad y bienestar».

EFE

Casi dos siglos después de que un pistolero fallara dos veces sus disparos contra Andrew Jackson en los corredores del Capitolio, la sombra del magnicidio sigue sobrevolando la política estadounidense. El presidente Donald Trump ha sido objeto de tres atentados en los últimos dos años, una cifra sin precedentes en la historia moderna del país.

Un hombre disparó esta pasada noche fuera de la sala donde el presidente estadounidense, Donald Trump, asistía a la cena de gala de corresponsales de la Casa Blanca en Washington. El individuo, Cole Allen, un californiano de 31 años, fue interceptado y detenido por el Servicio Secreto. Trump resultó ileso.

El 13 de julio de 2024 sufrió un atentado mientras pronunciaba un discurso en un mitin de su candidatura en Butler (Pensilvania). Tan solo sufrió una herida por bala en su oreja derecha, si bien un ciudadano perdió la vida y otro resultó herido. El autor del disparo, Thomas Matthew Crooks, un joven de 20 años, fue abatido.

Dos meses después -el 15 de septiembre- sobrevivió a otro intento mientras jugaba al golf en su club de West Palm Beach (Florida). El Servicio Secreto detectó a un hombre armado con un rifle apostado entre la maleza junto al campo. El sospechoso, Ryan Routh, de 58 años, huyó antes de abrir fuego y fue detenido posteriormente.

Además, el 12 de octubre de ese mismo año, un hombre armado, Vem Miller, de 49 años, fue detenido en el control de seguridad de un mitin de Trump en Coachella, California. Fue puesto en libertad el mismo día bajo fianza y negó cualquier intención de matar al expresidente.

Cuatro presidentes de EE.UU asesinados

Los recientes episodios contra Trump no son, sin embargo, una anomalía en la historia del país. Cuatro presidentes en ejercicio han sido asesinados a lo largo de la historia estadounidense: Abraham Lincoln en 1865, James A. Garfield en 1881, William McKinley en 1901 y John F. Kennedy en 1963. Una estadística que, según los Archivos Nacionales de EE.UU., equivale a que uno de cada nueve presidentes ha perdido la vida a manos de un agresor.

El primero fue Lincoln, abatido a quemarropa en el Teatro Ford de Washington por el actor confederado John Wilkes Booth mientras asistía a una función teatral. Le siguieron Garfield, tiroteado en una estación de ferrocarril de la capital por un aspirante a cargo público despechado, y McKinley, alcanzado por dos balas durante un acto público en Búfalo.

McKinley llegó a disuadir a los presentes de linchar a su atacante, pero murió una semana después, pues una de las balas nunca pudo ser extraída.

Kennedy cerró esta negra lista el 22 de noviembre de 1963 en Dallas (Texas), cuando el exmarine Lee Harvey Oswald le disparó desde un edificio cercano durante un desfile en automóvil descapotable.

Intentos de magnicidio

Esa violencia política no se ha limitado a los asesinatos consumados. Los Archivos Nacionales recogen que se han producido intentos de magnicidio contra uno de cada cuatro presidentes desde 1865.

Theodore Roosevelt sobrevivió en 1912 a un disparo en el pecho mientras pronunciaba un discurso en Milwaukee -el folio doblado del texto que llevaba consigo amortiguó el proyectil-, y Ronald Reagan fue gravemente herido en marzo de 1981 cuando John Hinckley Jr. le disparó a la salida de un hotel en Washington.

Los intentos fallidos suman también una larga lista. En 1950, dos nacionalistas puertorriqueños irrumpieron en Blair House, residencia provisional de Harry Truman; el agente Leslie Coffelt murió en el tiroteo, al igual que uno de los atacantes. Gerald Ford padeció dos intentonas en un mismo mes de 1975, y Bill Clinton estuvo en 1994 al margen de un hombre que descargó 29 proyectiles contra la verja norte de la Casa Blanca.

La proliferación de armas, la polarización política y la visibilidad mediática de los líderes convierten a EE.UU. en un caso singular de riesgo para sus dirigentes entre las democracias occidentales.

Fue precisamente el asesinato de McKinley el que impulsó la creación de un sistema de protección presidencial permanente y sistemático, germen del actual Servicio Secreto.

EFE

La foto del fotógrafo del New York Times, Doug Mills, muestra una bala volando justo detrás de la cabeza de Trump.

«Ciertamente podría ser un rastro de desplazamiento de aire debido a la bala», dijo el agente especial retirado del FBI Michael Harrigan.

Llevaba unos minutos hablando cuando se oyeron una especie de pequeñas explosiones, como disparos lejanos.

Foto Doug Mills | New York Times

Los disparos los hizo un francotirador situado sobre un tejado a unos 250 metros del podio. El francotirador fueo abatido por las fuerzas del orden tras disparar, según algunas fuentes estadounidenses.

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