Por morfema.press

Omar Zambrano, economista jefe de la consultora ThinkAnova desnuda en un hilo publicado en su cuenta twitter, la ausencia de una política de estabilización macroeconómica en el régimen chavista de Venezuela

Sobre lo ocurrido en los últimos días con la tasa de cambio Bs./USD.

Ya no suelo, ni me gusta, opinar mucho sobre coyuntura económica, pero lo que está pasando no es tan coyuntural.

Voy con algunas reflexiones en un mini hilo.

Lo primero que hay que decir es que lo que está ocurriendo no debería sorpresivo para nadie que haya estado prestando un poco de atención.

Ciertamente, no debería ser sorpresivo para nadie con alguna noción de cómo funcionan los equilibrios macroeconómicos de un país.
Lamentablemente, nuestra maltrecha esfera pública ha estado más llena de cheerleeders, vende-humos y autoayuda, que de verdadero análisis .

Lamentablemente, los pocos medios semi-libres que quedan se prestaron para la política de «solo buenas noticias». Como espantando el miedo.

Conviene recordar que lo esencial: el Bolívar, como moneda, es inservible, polvo cósmico, chatarra.

Por lo tanto, no existe equilibrio monetario posible con ESA moneda, no sin cambios profundos que no han ocurrido.
La política económica reciente se basó:
1.-Estabilización de precios vía tipo de cambio. «aguantado».
2.-«Disciplina» fiscal vía salarios públicos de hambre.
3.-Dejar avanzar la dolarización transaccional, pero inflando artificialmente la circulación de Bs.

Sobre 1: Usar el tipo de cambio para controlar la inflación siempre es un ejercicio riesgoso, pero lo es aun más en un país que tiene ENORMES dificultades para generar dólares. Porque el sector petrolero está en terapia intensiva y no tiene acceso a mercados internacionales.

El BCV inyectó miles de millones de USD sosteniendo una tasa de cambio que era insostenible. En el camino mató cualquier posibilidad de reactivación en otros sectores, y subsidió un boom de consumo suntuario, aderezado de caviar, champán y restaurantes voladores.

Sobre 2: La «disciplina» fiscal via salarios públicos, mató de hambre a maestros, médicos, enfermeras y bomberos, para no generar desequilibrios en el mercado del USD que presionaran la tasa de cambio.

Es una «disciplina» sin institucionalidad, sin presupuesto, sin credibilidad.

En cierta medida, el mini-boom de consumo suntuario fue «financiado» con la pela que llevaron los trabajadores públicos vía apreciación de la tasa de cambio.

Obvio que esto no era sostenible políticamente. Hay que celebrar la navidad en octubre. Vienen las elecciones.

Sobre 3: dejar avanzar la dolarización, sin dolarizar formalmente, produjo un rebrote de la actividad económica pero le puso un techo bajo, pues chocamos con la restricción externa: Vzla no produce suficientes USD, no sin petróleo, no sin acceso a mercados internacionales.

Este es el contexto de la extrema inestabilidad monetaria que hemos estado viendo en estos días:

El gobierno obligado a relajar la «disciplina» fiscal, aumenta 15% semanal la cantidad de dinero, en un contexto donde la demanda de Bs. está muerta, y no hay dólares suficientes.

Este episodio es igual a otros: la insostenibilidad del sector público, con instituciones monetarias inexistentes, produce un ajuste abrupto sobre la capacidad de compra de los ingresos vía devaluación.

Este camino nos llevó a la hiper y nos puede hacer regresar a ella.

FIN