Vía Radio Fe y Alegría

El gobernador del estado Amazonas, Miguel Rodríguez, confirmó este martes 22 de marzo la muerte de cuatro personas del pueblo indígena yanomami, todos por heridas de bala, a manos de funcionarios de la Aviación venezolana en esa entidad.

De acuerdo con una fuente que vive en el estado Amazonas consultada por Radio Fe y Alegría Noticias, el hecho se produjo el domingo 20 de marzo en un puesto militar de la Aviación venezolana ubicado en Parima B, municipio Alto Orinoco.

La persona indicó que en ese comando se encuentra una antena que provee internet, pero no hay router para distribuir la señal, por esa razón llegaron a un acuerdo con varios indígenas que viven en la zona, los cuales sí tenían router.

«Los militares ponían la antena y los indígenas el router para proveer de wifi tanto para el comando como para algunos indígenas yanomamis que quisieran disfrutar del servicio», dijo la fuente.

Agregó que militares e indígenas llegaron a este acuerdo informal en octubre de 2021. Fue durante ese mes que dichos funcionarios de la Aviación venezolana llegaron a Parima B, «se les dio la responsabilidad a la Aviación de tomar el puerto de Parima B para el resguardo, pero desconozco las razones de por qué la Aviación estaba custodiando esa unidad», expresó la persona.

Los hechos

«Aproximadamente a las 4:00 de la tarde del domingo 20 de marzo uno de los indígenas fue a disfrutar del servicio de wifi y se dio cuenta de que habían cambiado la clave y le reclamó a uno de los militares que estaba allí. Después se generó una discusión porque decían que no le iban a dar la clave del wifi a los indígenas. El indígena dijo ‘me devuelven mi router y todos quedamos sin internet’, entonces los militares respondieron que no, que se iban a quedar con el router y con la antena. En ese momento se generó el conflicto», contó la fuente radicada en el estado Amazonas.

Según la versión oficial, cuando ocurrió el forcejeo el indígena trató de quitarle el arma de fuego al militar y el funcionario detonó dos impactos de bala hiriendo al indígena. Luego, este último fue hasta su comunidad y regresó al comando con otros integrantes del pueblo aborigen yanomami.

«Allí se generó un intercambio de disparos y de flechas. Los indígenas con flechas y escopetas y los militares con sus fusiles. El saldo fue cuatro indígenas yanomamis fallecidos, entre ellos una mujer, y dos militares heridos», aseguró la fuente.

Radio Fe y Alegría Noticias obtuvo la información de que las heridas de los militares fueron producidas por disparos de escopetas.

Ingresaron al quirófano

El jueves 24 de marzo Olnar Ortiz informó que los oficiales heridos por este enfrentamiento identificados como el 1er Teniente de la Aviación, Eduard José Evans Seijas, de 25 años de edad y el soldado Jefferson Jesús Sebastián Garrido, de 18 años de edad, ingresaron al quirófano del hospital de Puerto Ayacucho.

Sin embargo aún no se tiene información del tercer funcionario herido, el 1er Teniente Aviación, Christopher Jesús Bolívar Pino.

Ese día la periodista residenciada en el estado Amazonas, Carolina Azabache, reportó que la «comisión multidisciplinaria» que se trasladó hasta Parima B, lugar donde funcionarios de la Aviación venezolana asesinaron a 4 indígenas yanomamis, regresó a Puerto Ayacucho, capital dicha entidad.

La información fue dada a conocer por Yamilet Mirabal, alcaldesa del municipio Atures, una de las siete dependencias municipales del estado Amazonas.

Las leyes indígenas

Un audio enviado a la prensa por parte de Mirabal asegura que la comunidad se «quedó tranquila», pero no precisó si hubo acuerdos y en todo caso cuáles serían. Mirabal hizo una referencia a la exigencia que hacían los originarios antes de la visita de la «comisión multidisciplinaria».

«Sabemos que los indígenas tenemos nuestras propias leyes, se han tomado cartas en el asunto dejando a la comunidad en tranquilidad», dijo Mirabal sin revelar detalles.

Por su parte, Pancho Blanco, presidente de la organización Horonami, dijo a Radio Fe y Alegría Noticias que el pueblo yanomami tiene mucha tristeza por lo sucedido y que los militares heridos, según las costumbres indígenas, deberían pagar con su vida la muerte de los cuatro yanomamis.