El envejecimiento puede no ser un proceso irreversible. Esto lo sugiere un nuevo estudio de la Universidad Bar-Ilan, que ha demostrado cómo es posible “rejuvenecer” el hígado de ratones envejecidos aumentando los niveles de una proteína asociada a la longevidad llamada SIRT6.
Los investigadores partieron de una pregunta central en la investigación sobre el envejecimiento: ¿pueden corregirse las transformaciones celulares que se acumulan con el tiempo incluso después de haberse manifestado? En los últimos años, los científicos han comprendido que el envejecimiento no depende solo del desgaste del cuerpo, sino también de la forma en que las células “leen” y activan su ADN.
El estudio, publicado en la revista Nature Communications, fue dirigido por el profesor Haim Cohen, director del Sagol Healthy Human Longevity Center y durante años uno de los principales expertos en esta proteína, junto con los doctorandos Ron Nagar y Zecharia Schwartz.
La proteína SIRT6 actúa sobre la cromatina, la estructura que organiza el ADN dentro del núcleo celular. No todo el ADN es siempre accesible: la cromatina funciona como un sistema de apertura y cierre que determina qué genes deben activarse y cuáles deben permanecer “apagados”, y su correcto funcionamiento es esencial para la salud de los tejidos, explica el periódico Ynet. Con la edad, este mecanismo se deteriora. “Cuando eres joven, algunas regiones de tu ADN están cerradas y otras se abren de la manera correcta”, recalcó Cohen. “Con la edad, este equilibrio se rompe y muchos genes importantes para la función hepática dejan de expresarse correctamente.”
Para comprobar si el proceso podía revertirse, el equipo aumentó los niveles de SIRT6 en hígados de ratones envejecidos, equivalentes a los de humanos entre 70 y 80 años. En un mes, aproximadamente el 80% de los cambios celulares asociados al envejecimiento volvieron a un estado juvenil. “Tomamos un hígado viejo y lo rejuvenecimos”, dijo Cohen. “Como volver a un manual original sin errores, páginas rotas ni pliegues.” Las mejoras no solo se centraron en la estructura del ADN, sino también en el funcionamiento del hígado y varios parámetros fisiológicos.
No es la primera vez que SIRT6 muestra potencial: estudios previos ya habían demostrado que ratones modificados para producir más de esta proteína vivían aproximadamente un 30% más, con menor riesgo de tumores y un metabolismo más eficiente.
Los investigadores señalan que serán necesarios muchos más estudios antes de llegar a tratamientos para humanos. Actualmente no existen terapias aprobadas capaces de lograr efectos similares. Una empresa fundada por los mismos investigadores israelíes, SirTLab, está trabajando en el desarrollo de un fármaco basado en SIRT6 de cara a futuros ensayos clínicos.


