Vía Infobae
El 31 de agosto de 1997 fue un día histórico, trágico e inolvidable. En esa fecha, el mundo se conmocionó al conocer que Diana de Gales había fallecido a los 36 años en un accidente automovilístico en París. Su muerte marcó un antes y un después en la monarquía británica, gracias a su cercanía y simpatía con los ciudadanos, dejando una huella perdurable en la historia de los Windsor.
La princesa de Gales se encontraba en la capital francesa junto a su novio, Dodi Al-Fayed, disfrutando unos días de descanso. Tras cenar en el hotel Ritz de París, ambos se subieron a un Mercedes S280 negro con destino desconocido. Nunca llegaron: el vehículo se estrelló en el Puente del Alma, causando la muerte de Diana y Dodi. Su partida dejó huérfanos a los príncipes Guillermo y Harry y a toda una nación con el corazón roto.
Aunque han pasado casi tres décadas, la figura de Lady Di sigue más presente que nunca. Recientemente, se conoció que sus hijos no heredaron la histórica Althorp House, la finca familiar donde Diana creció y donde descansan sus restos. Construida en 1508, la propiedad ha pertenecido durante cinco siglos a la familia Spencer. Tras la muerte de Diana, el bien pasó a manos de Charles Spencer, noveno conde de Spencer y hermano de la princesa, y seguirá en la línea aristocrática familiar, siendo el heredero Louis Spencer, sobrino de Lady Di.
Althorp House cuenta con 50 kilómetros cuadrados de parcela y en su interior alberga una casa señorial de ladrillo rojo con sala de billar de estilo victoriano, numerosas pinturas y muebles de gran valor histórico.
Paralelamente, el príncipe Harry, junto a su esposa Meghan Markle, trabaja en un emotivo homenaje a su madre con motivo del 30 aniversario de su fallecimiento. El proyecto, respaldado por Netflix, se encuentra en fase preliminar y se prevé su estreno el 31 de agosto de 2027. El objetivo es resaltar el legado humano, social y emocional de la princesa desde una perspectiva íntima y respetuosa.
Harry ha destacado de manera constante la importancia de la figura de su madre. Tanto en su autobiografía Spare (En la sombra) como en distintas entrevistas, ha manifestado su compromiso de mantener vivo el recuerdo de Diana y continuar su labor humanitaria. Para el príncipe, la imagen de su madre representa una referencia fundamental y un símbolo de conexión con la sociedad frente a la formalidad habitual de la monarquía británica.


