Desde 1986, Budweiser ha sido patrocinador de la Copa Mundial de la FIFA y se ha consolidado como una marca sinónimo de grandes eventos deportivos. Para celebrar estos 40 años de colaboración, la marca lanza una campaña global que apela a la nostalgia para reconectar a los aficionados con sus recuerdos.
Esta plataforma global, denominada Budstalgia , utiliza diversas herramientas (cine, publicidad exterior, medios digitales y ediciones limitadas) para recrear cuatro décadas de momentos icónicos y unir a diferentes generaciones en torno a una pasión compartida.
Un pack de coleccionista que recorre toda la historia de la Copa del Mundo
Como eje central de la campaña, Budweiser presenta su pack de coleccionista más grande hasta la fecha. Compuesto por 11 botellas y latas, rinde homenaje a cada Copa del Mundo desde 1986 hasta la edición de 2026.
Cada diseño se inspira en la identidad visual y cultural de los torneos, permitiendo a los aficionados revivir los momentos clave de cada época. Un código QR integrado mejora la experiencia al brindar acceso a contenido exclusivo relacionado con cada edición.

Una película espectacular para llevar recuerdos de viaje
Para acompañar este lanzamiento, la marca presenta The Big Drop , un cortometraje global con una puesta en escena espectacular. En él, botellas gigantes recorren diferentes paisajes antes de llegar a los emblemáticos estadios de la Copa del Mundo.
Estos lugares legendarios se revisitan y se transforman en escenas de celebración, creando un puente entre el pasado y el presente. Todo esto se ve reforzado por el himno «You’ll Never Walk Alone», que intensifica el impacto emocional de la película.
Una presencia histórica que vuelve a estar en el centro de atención
Budweiser también aprovecha esta campaña para destacar su presencia constante en los eventos deportivos. Mediante una serie de carteles creados a partir de imágenes de archivo, la marca muestra la evolución de su logotipo a través de diferentes ediciones.
Al rememorar estas imágenes icónicas, reafirma su papel como testigo privilegiada de los momentos clave del fútbol mundial. Es una forma de consolidar aún más su lugar en la cultura deportiva, al tiempo que sienta las bases para futuras competiciones.
Para una de sus campañas relacionadas con el fútbol, Budweiser tuvo una idea brillante: ofreció a los porteros tantas cervezas como goles le habían encajado a Lionel Messi. ¡Y déjenme decirles que fueron muchísimas cervezas!








