Por Laszlo Beke
Las transformaciones de la Inteligencia Artificial en la sociedad están ocurriendo en forma acelerada en todas las profesiones. No sorprende que la IA esté empezando a cambiar lo que hacen algunos médicos y a cuáles pacientes atienden. La medicina va a cambiar, no se puede evitar. Los investigadores afirman que el Dr. IA aún no está listo para atender a los pacientes, pero ya cumple muchas funciones. Incluso con la suma de conocimientos médicos en los servidores, no es suficiente para que la IA se encargue de la atención a los pacientes. La IA puede ampliar el alcance de los médicos y alterar la estructura del sistema médico existente.
En este proceso de la evolución del uso de la IA y las transformaciones que vayan a ocurrir, es interesante revisar hechos y situaciones que ya vienen ocurriendo:
- La IA encuentra maneras de hablar con los pacientes – Cuando llega el momento de tener una conversación difícil con un paciente moribundo sobre si haya que insertar una sonda de alimentación, un médico internista de Stanford, practica primero con un chatbot. Le pide al bot que actúe como médico mientras él interpreta el papel del paciente. Luego, invierte los roles.
- La IA es muy buena diagnosticando y leyendo escáneres e imágenes — de hecho, mejor que muchos médicos.
- La IA ya puede superar a los médicos en algunas situaciones, como la lectura de un electrocardiograma – Puede detectar afecciones cardíacas identificando patrones que los cardiólogos no pueden ver, lo que normalmente requeriría un costoso ecocardiograma. Esto adicionalmente significa que los médicos generales ahora pueden realizar el trabajo de los cardiólogos.
- La IA será mejor para prestar atención a las pautas de detección y asesorar a los pacientes sobre sus hábitos de sueño y alimentación
- La IA es muy buena respondiendo preguntas de pacientes en portales – y también redactando apelaciones a las aseguradoras cuando se les niega un medicamento o procedimiento.
- Muchos médicos piensan que los programas de IA se están volviendo «existencialmente amenazantes» para ellos. Amenazan su identidad y su propósito.
- La IA está asumiendo lo que llaman “parte del trabajo sucio” que los médicos tienen que hacer ahora, como tomar notas sobre las visitas de los pacientes.
- Existe la preocupación de que algunos médicos dependan demasiado de la IA.
La conexión humana
Existe una cantidad abrumadora de información y es complicado analizarla críticamente y podemos ver un ejemplo. El paciente comenta: “Ayer me desperté mareado. Tenía el brazo muerto y me costaba hablar”. ¿Qué significa realmente «mareado»? Podría significar que el paciente está aturdido y a punto de desmayarse. O podría significar que la habitación da vueltas. Un brazo «muerto» podría estar entumecido en lugar de débil. Alguien con un brazo parcialmente paralizado podría decir que lo siente entumecido. Pero un paciente podría sentir una punzada si el médico le pincha el brazo. ¿Está el paciente sufriendo un derrame cerebral? ¿Se trata de una emergencia médica?Los años de formación de un médico le ayudan a determinar quién está enfermo y quién no, por quién no debe preocuparse y a quién debe ingresar en el hospital. El médico ha aprendido a interpretar señales sutiles y a sintetizar información difícil de explicitar y que casi nunca se escriben. Además, puede usar el razonamiento ante información limitada o imperfecta para seleccionar los diagnósticos más probables para una evaluación más profunda, equilibrando la minuciosidad con el pragmatismo. Ese no es el punto fuerte de la IA. La IA es realmente buena para encontrar patrones y hacer predicciones, pero solo puede hacerlo basándose en los datos que recibe sobre el paciente. No tiene forma de extraer esa información por sí misma. Y los pacientes con enfermedades graves necesitan una conexión humana. Al final, muchas veces lo que se busca es mirar a la persona a los ojos.
Facilitando la disponibilidad de los especialistas
La IA puede ayudar a reducir la carga de trabajo de algunos especialistas médicos, de modo que los pacientes que necesitan su experiencia no tengan que esperar semanas o meses para obtener una cita. Esto ya está sucediendo en algunas consultas, como ejemplo, un especialista en las enfermedades por reflujo gastroesofágico (ERGE) de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. La mayoría de los pacientes preocupados por los síntomas de ERGE tenían que esperar semanas para obtener una cita con él. En la mayoría de los casos, los pacientes presentaban casos menos graves que no requerían su atención. La aplicación desarrollada tiene como objetivo agilizar la atención de quienes presentan síntomas más preocupantes. Los pacientes comienzan respondiendo a las preguntas de la IA. Aquellos cuyos síntomas indican un problema grave son atendidos de inmediato. Los demás reciben una llamada en una semana de un enfermero o asistente médico que les tranquiliza y les receta medicamentos, si es necesario, que pueden ser beneficiosos.
Médicos de cabecera
Se espera que esta misma estrategia aumente la disponibilidad de médicos de cabecera, al delegar algunas de sus funciones a enfermeras practicantes. Existe una grave escasez de médicos de atención primaria, no solo en zonas rurales, sino incluso en grandes ciudades con múltiples hospitales y grandes facultades de medicina. El acceso es un problema absoluto, a los médicos les gustaría atender a los pacientes con mayor rapidez. La IA puede ayudar a los pacientes, puede clasificarlos y permitir que las enfermeras practicantes realicen más trabajo de atención primaria, liberando a los médicos para atender a más pacientes con necesidades complejas. Cuando se trata de elegir entre no tener un médico que acepte nuevos pacientes o un médico que los derive a una enfermera practicante o a un asistente médico, es probable que los pacientes acepten a estos otros profesionales.
Los sesgos
Existe el riesgo de que la IA recree los sesgos que ya tienen las instituciones médicas. Por ejemplo, podrían prestar menos atención a una mujer o a una persona con errores ortográficos o gramaticales. Estas preocupaciones llevan a algunos expertos a advertir contra el uso de la IA como panacea para el sistema médico. La verdadera preocupación no es la IA en sí misma. Se trata de que la IA se está implementando para optimizar un sistema profundamente defectuoso en lugar de reinventarlo. Los pacientes de hoy quizás no se den cuenta de lo mucho que les está fallando el sistema actual. Por otro lado, con la IA, los investigadores pueden documentar y luego reducir el sesgo. Con los humanos, que tienen los mismos sesgos, es realmente difícil de mitigar.
Medicina interna
La medicina interna es una especialidad orientada a las personas. Con el tiempo, el médico conoce a los pacientes, conoces sus valores, conoces a sus familias. Aunque una IA haya leído toda la literatura médica, el médico seguira siendo el experto de sus pacientes. El rol como médico puede ser un poco diferente, pero el médico general seguramente seguirá sentado en un pequeño taburete con ruedas, hablando con el paciente.
Se hace referencia a A.I. Is Making Doctors Answer a Question: What Are They Really Good For?. También aparece en mi Portal https://tinyurl.com/285ud4wt. La imagen es cortesía de Microsoft Copilot.


