La ideología woke es infaliblemente irracional. Las afirmaciones de opresión sistémica en Occidente son fácilmente refutables. Y aunque los activistas afirman defender la tolerancia y la empatía, su intolerancia y autoritarismo no tienen límites.
Aquí, Gad Saad —psicólogo evolucionista, presentador de The Saad Truth y autor de The Parasitic Mind— explica por qué se extiende la concienciación, a pesar de sus evidentes peligros y contradicciones. De hecho, argumenta que son las personas con educación superior las especialmente vulnerables a estas ideas contagiosas. Para ganar la guerra cultural, debemos vacunar a la sociedad contra este «virus mental».
Gad Saad es un psicólogo evolutivo, autor y comentarista cultural canadiense de origen libanés, conocido por aplicar la psicología evolutiva al análisis del comportamiento humano, el marketing y la cultura contemporánea. Nacido en 1964 en Beirut, Líbano, Saad y su familia huyeron del país durante la guerra civil libanesa en 1975, estableciéndose en Montreal, Canadá. Obtuvo su doctorado en la Universidad de Cornell y actualmente es profesor en la Escuela de Negocios John Molson de la Universidad Concordia en Montreal. Su trabajo académico se centra en cómo los principios evolutivos influyen en las decisiones de consumo, las relaciones interpersonales y las dinámicas sociales, publicando numerosos artículos en revistas científicas y libros como The Evolutionary Bases of Consumption y The Consuming Instinct.
Además de su carrera académica, Saad ha ganado notoriedad como divulgador a través de su canal de YouTube y su podcast, The Saad Truth, donde aborda temas controvertidos como la libertad de expresión, el wokeismo, la política identitaria y la ciencia del comportamiento. Es autor del libro The Parasitic Mind (2020), en el que critica lo que él considera ideologías tóxicas que socavan el pensamiento racional y la cohesión social. Con un estilo directo y a menudo provocador, Saad se ha convertido en una figura polarizante, admirado por quienes comparten su defensa del individualismo y la ciencia, pero criticado por otros por sus posturas conservadoras y su tono combativo en debates culturales.


