Poco antes de las 17:00 horas (GMT), la alineación perfecta entre la Luna y el Sol proyectó en el extremo norte de Rusia una enorme sombra, que se desplazó sobre Groenlandia, Islandia y España hasta desaparecer en el Mediterráneo una hora y media después.
El raro fenómeno astronómico atravesó España en diagonal, desde el noroeste atlántico hasta las Baleares, por donde desapareció alrededor de las 18:30 horas (GMT).
Aunque de forma parcial, el fenómeno también captó el interés de multitud de personas en el resto de España, gran parte de Europa occidental, Canadá, el noroeste de África y Estados Unidos.
El espectáculo fue fugaz. La fase de totalidad duró menos de dos minutos, como máximo, en las zonas más afortunadas. Pero el fenómeno en su conjunto, desde que la Luna empezó a tapar el Sol hasta que volvió a desaparecer, se extendió casi dos horas.






