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Italia, camino de convertirse en la primera gran economía de la UE con una líder de extrema derecha

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Vía El Mundo

Giorgia Meloni, al frente de Hermanos de Italia, aspira a encabezar la coalición de los partidos de derecha, que ganará según las encuestas

Desde la inesperada caída del Gobierno de Mario Draghi el pasado julio, todos los focos se dirigen a ella. La líder del único partido que no integra la coalición nacional encabezada por el ex presidente del Banco Central Europeo, ahora en funciones. La política que parte como favorita para ponerse al frente de la coalición que recibirá más votos en las próximas elecciones generales del 25 de septiembre, según las encuestas. Y alguien que afirma haber aprendido más «trabajando de camarera que como política». Giorgia Meloni, de 45 años, aspira convertirse en la primera mujer en ocupar el Palacio Chigi.

Queda menos de un mes para la cita italiana con las urnas, y los sondeos de intención de voto otorgan una ventaja de 48,2% a la coalición de formaciones de derecha (Hermanos de Italia, Liga y Forza Italia), frente al 29,5% del Partido Demócrata (PD), liderado por Enrico Letta, y otros partidos de izquierda. Por tanto, es más que probable que el próximo 25 de septiembre la Unión Europa vea como uno de sus socios fundadores y una de sus grandes economías pasa a ser gobernada por una líder de extrema derecha. Las encuestas adelantan que la gran intriga de la jornada electoral será qué partido obtiene más votos, el de Meloni o el de Letta, ya que ambos se sitúan ahora en torno al 25%. Pero la política italiana es imprevisible, y la campaña no ha hecho más que arrancar.

Ancona, a orillas del Adriático, fue la ciudad elegida por Meloni para el pistoletazo de salida de su campaña el pasado martes. La líder ultra ofreció un discurso más comedido que en intervenciones anteriores. Cargó contra una Bruselas que se había acostumbrado a un interlocutor amable y un gran europeísta como Draghi. Meloni criticó su gestión de la crisis energética y su excesivo intervencionismo, sin embargo, aseguró que no seguirá la línea de otros partidos euroescépticos, como el minoritario Italexit, que apoyan la salida de la UE.

«Queremos una actitud italiana diferente en la escena internacional, por ejemplo en el trato con la Comisión Europea, (pero) esto no significa que queramos destruir Europa, que queramos dejarla, que queramos hacer locuras«, dijo Meloni en una entrevista con Reuters. «Simplemente significa explicar que la defensa del interés nacional es importante para nosotros como lo es para los franceses y para los alemanes», añadió.

En cuanto a cuestiones económicas, la líder nacionalista ha querido tranquilizar a los mercados, en los que reina la incertidumbre desde la caída del primer ministro, que representaba una figura de confianza para los inversores: «Soy muy prudente (…) Ninguna persona responsable, antes de tener una imagen completa de los recursos que se pueden invertir, puede imaginar el hundimiento de las finanzas del país».

Por lo demás, las propuestas clásicas: discurso contra la inmigración, los derechos LGTBI y el aborto. Precisamente esta semana, Meloni ha desatado la polémica por compartir en sus redes sociales el vídeo de una violación a una mujer por parte de un nigeriano en plena calle, achacándolo a una falta de seguridad en el país que, afirma, atajará si gana los comicios. El vídeo fue borrado por las propias plataformas, pero ella dijo no arrepentirse de haberlo compartido.

El «laboratorio de la ultraderecha»

Ancona, la ciudad desde donde arrancó Meloni su campaña electoral, pertenece a la región de Las Marcas, que preside Francesco Acquaroli, miembro de Hermanos de Italia. La comarca ejerce de «laboratorio» de las políticas de la extrema derecha en Italia, y celebridades como la empresaria e ‘influencer’ Chiara Ferragni ya han dado la voz de alerta ante la posibilidad de que algunas de las normas que ya se implementan en Las Marcas sean exportadas al ámbito nacional si Meloni llega a ‘premier’. «Ahora es nuestro momento de actuar y asegurarnos de que estas cosas no ocurran. Hermanos de Italia ha hecho prácticamente imposible abortar en Las Marcas, donde gobierna. Una política que corre el riesgo de convertirse en nacional si la derecha gana las elecciones», advirtió Ferragni en sus redes sociales

El diputado del PD Alberto Losacco se sumó a las críticas afirmando que la ultraderecha quiere hacer de la región un «modelo para el país, un laboratorio de derechos negados, igual que Texas, igual que la Hungría de Viktor Orban». Tanto Meloni como Matteo Salvini (líder de la Liga) están en contra de la interrupción voluntaria del embarazo, un derecho adquirido en el país desde 1978, pero la líder de Hermanos de Italia dijo recientemente que no estaba en su agenda abolir la ley. En junio, Meloni participó como invitada en un mitin de VOX en Marbella en el que criticó «la ideología de género» que busca «la desaparición de la mujer» y «el fin de la maternidad». Además cargó contra lo «los lobby LGTBI» en defensa de «la familia natural» y exaltó la «universalidad de la cruz frente» a «la violencia islamista».

La división en el centroizquierda dinamitó a finales de julio una coalición de unidad que había traído un periodo de estabilidad en el país de los bandazos políticos. Sólo en el siglo XXI, los italianos han tenido ya diez primeros ministros, más que ninguna otra potencia europea. «Italia lo logrará, con cualquier gobierno. Aislarnos no nos interesa», dijo Mario Draghi esta semana durante un encuentro con jóvenes en el que también intervino Giorgia Meloni. Paradójicamente, el público recibió a ambos líderes con grandes ovaciones y largos aplausos.

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