El fotógrafo canadiense Ulric Collette dedicó años al desarrollo de Genetic Portraits, una serie que fusiona a la perfección los rostros de padres e hijos, hermanos, primos y otros familiares en un solo retrato.
Vía: Art Daily Dose
Los resultados son fascinantes e inquietantes a la vez. Al combinar a los miembros de la familia en un solo rostro, Collette revela similitudes que suelen pasar desapercibidas, transformando la genética en algo visible. Rasgos que parecen distintos se alinean repentinamente, creando retratos que resultan extrañamente familiares y completamente nuevos al mismo tiempo.
Lanzado en 2008, el proyecto explora la herencia, la identidad y los lazos familiares, convirtiendo el ADN en una poderosa experiencia visual y haciendo imposible ignorar los rasgos que compartimos con nuestros seres queridos.


















