El Premio Nobel de la Paz 2024 fue concedido hoy a la organización antinuclear japonesa Nihon Hidankyo.
El presidente del comité, J›rgen Watne Frydnes, describió a Nihon Hidankyo como «un movimiento de base de supervivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, también conocidos como Hibakusha» La asociación recibía el premio «por sus esfuerzos para hacer realidad un mundo libre de armas nucleares y por demostrar con su testimonio que las armas nucleares nunca deben volver a utilizarse», agregó.
El Comité Noruego del Nobel declaró que el galardón reconocía que «no se han utilizado armas nucleares en conflictos bélicos en los últimos 80 años.
Los extraordinarios esfuerzos de Nihon Hidankyo y otros representantes de los hibakusha han contribuido en gran medida al establecimiento del tabú nuclear».
Por ello, resulta «alarmante», afirmó el presidente de la comisión, «que hoy en día este tabú contra el uso de armas nucleares esté sometido a presión.
Las potencias nucleares están modernizando y mejorando sus arsenales; nuevos países parecen estar preparándose para adquirir armas nucleares; y se amenaza con utilizar armas nucleares en la guerra actual».
«En este momento de la historia de la humanidad, merece la pena recordar lo qué son las armas nucleares: las armas más destructivas que el mundo haya visto jamás», subrayó Frydnes.
El premio a la organización quiere honrar «a todos los sobrevivientes de la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki que, a pesar de su sufrimiento físico y sus dolorosos recuerdos, eligieron utilizar su costosa experiencia para cultivar la esperanza y el compromiso con la paz. Ellos nos ayudan a describir lo indescriptible, a pensar lo impensable y a comprender de algún modo el incomprensible dolor y sufrimiento causados por las armas nucleares».
El Comité recordó que este año se cumplirán 80 años desde que dos bombas atómicas estadounidenses mataron a unos 120.000 habitantes de Hiroshima y Nagasaki, con un número comparable de personas que murieron posteriormente por quemaduras y lesiones causadas por la radiación.
«El destino de quienes sobrevivieron a los infiernos de Hiroshima y Nagasaki, también conocidos como hibakusha, ha permanecido oculto y olvidado durante mucho tiempo», afirmó la comisión.
Al conocer la distinción, un responsable de la organización Nihon Hidankyo sostuvo que la situación en Gaza «es como la de Japón hace 80 años» y subrayó que la asociación que hace campaña contra las armas nucleares «nunca soñó con ganar» el Nobel de la Paz.
«La idea de que las armas nucleares traen la paz es una falacia», afirmó el copresidente de Nihon Hidankyo. «Se ha dicho que gracias a las armas nucleares el mundo mantiene la paz. Pero las armas nucleares pueden ser utilizadas por terroristas», declaró Toshiyuki Mimaki a la prensa.
«Por ejemplo, si Rusia las utilizara contra Ucrania, o Israel contra Gaza, la cosa no acabaría ahí. Los políticos deberían saber estas cosas».
Por su parte, el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, saludó como «extremadamente significativa» la concesión del Premio Nobel de la Paz de este año a Nihon Hidankyo.
«El hecho de que el Premio Nobel de la Paz haya sido concedido a esta organización, que ha trabajado durante muchos años por la abolición de las armas nucleares, es extremadamente significativo», declaró a la prensa.


