Cuando Joe Biden y su esposa Jill entraron en la Casa Blanca sostuvieron que iban a recuperar la decencia que según ellos Donald Trump había arrojado por la ventana. Desde entonces, la residencia del presidente de Estados Unidos se ha convertido en un foco de mal gusto y hasta de delitos impunes, como una bolsa de cocaína, a cuyo propietario el Servicio Secreto fue incapaz de descubrir, a pesar de la vigilancia que se supone existe en el edificio.
Como parte del deseo del Partido Demócrata de difundir conductas sexuales antes tenidas como aberrantes o ilegales por sus militantes y votantes, incluido el propio Biden, la Casa Blanca invita a personajes de la comunidad LGTB al edificio con motivo de las fiestas del Orgullo Gay o de la aprobación de leyes especiales.
En junio de 2023, el «católico» Biden montó un acto al que asistieron diversos individuos. Uno de ellos, la modelo trans Rose Montoya (nacida como varón), se hizo fotos con Biden y luego mostró sus enormes pechos artificiales en el jardín de la Casa Blanca, junto a dos hombres que se los habían extirpado. Como consecuencia de semejante espectáculo, Montoya se disculpó públicamente y la presidencia le excluyó de nuevas invitaciones.
Al cumplirse un año de la invitación, Montoya ha sido acusada de haber cometido abusos sexuales contra cinco personas a lo largo de varios años.
Su antiguo amante Jesse Diamond afirma que Montoya le agredió después de las dolorosas operaciones para implantarse un pene. Diamond ha descrito las experiencias traumáticas que sufrió debido a la supuesta agresión y compartió capturas de pantalla de un correo electrónico atribuido a Montoya en el que ésta admitía la agresión.
A la queja de Diamond se han unido otras personas afectadas por los presuntos abusos de Montoya, por lo que las víctimas de estas conductas pueden ascender a cinco. Por ahora, Montoya se mantiene en silencio.
No es éste el primer caso de invitado a la Casa Blanca que resulta acusado de delitos sexuales. Shangela, una drag queen que acudió a la sede de la presidencia en 2022 por invitación de la vicepresidenta Kamala Harris, fue acusado a principios de año por varias personas de haber sufrido por su parte agresiones sexuales o intentos de relaciones sexuales sin consentimiento mientras se encontraban en estados de embriaguez, vulnerabilidad y confusión.
De acuerdo con el propósito del actual Gobierno de EEUU de dar visibilidad a los LGTB, a los que considera discriminados, hace unos días Kamala Harris recibió en la Casa Blanca al elenco de una serie de televisión protagonizada por varios homosexuales, Queer Eye, muy popular hace 20 años.


