En 1938, Nicholas Winton, hijo de padres judíos, trabajaba como corredor de bolsa en Londres. Pero tras la ocupación nazi de Praga, Winton decidió abandonar su trabajo y dedicar todos sus esfuerzos en rescatar a niños judíos de la capital checa.
Su plan consistió en enviarlos a Reino Unido, donde convenció a las autoridades de que los dejasen entrar pese a no tener todos sus documentos en regla.
Una vez allí, Winton quien falleció en 2015 con 106 años consiguió un grupo de familias que le darían albergue a los niños.
Gracias a sus acciones, 669 niños sobrevivieron al Holocausto.
Pocos conocían la proeza de Winton, hasta que una presentadora de televisión hizo públicos sus esfuerzos en 1988.


