El orden de las letras en los teclados que usamos hoy (QWERTY) no es casual ni alfabético por una razón histórica muy concreta: surgió en la época de las máquinas de escribir mecánicas en la década de 1870.
El inventor principal fue Christopher Latham Sholes (junto con socios como Carlos Glidden y James Densmore). Las primeras máquinas de escribir tenían un problema mecánico grave: cuando se pulsaban dos teclas seguidas muy rápido (especialmente si estaban cerca en el teclado), los brazos metálicos (las varillas con las letras) chocaban entre sí y se atascaban. Esto obligaba a parar, desenredar manualmente y perdía muchísimo tiempo.
¿Qué hicieron para solucionarlo?
- Separaron las letras que más se usan juntas en inglés (como «th», «st», «qu», «re», etc.) para que no estuvieran cerca en el teclado.
- Pusieron las letras de uso muy frecuente lejos unas de otras y de la zona central.
- El resultado fue un diseño que ralentizaba un poco la escritura en los primeros modelos (porque evitaba atascos), pero permitía escribir sin interrupciones constantes.

La disposición final se llamó QWERTY por las primeras seis letras de la fila superior: Q W E R T Y.
En 1873 vendieron el diseño a E. Remington & Sons (la empresa de armas y máquinas de coser), que empezó a fabricar la primera máquina de escribir comercial exitosa con este layout en 1874 (la famosa Remington No. 1 y luego la No. 2 en 1878).
¿Por qué se universalizó y sigue hasta hoy?
No fue porque fuera el mejor diseño posible (de hecho hay layouts más eficientes como Dvorak o Colemak), sino por efecto red y dependencia de camino (path dependence):
- Remington vendió muchísimas máquinas → miles de personas aprendieron a escribir a máquina con QWERTY.
- En 1893 las principales empresas de máquinas de escribir se fusionaron (Union Typewriter Company) y estandarizaron QWERTY como el diseño común.
- Se crearon escuelas de mecanografía masivas que enseñaban QWERTY → generaciones enteras de secretarias, oficinistas y periodistas lo dominaron.
- Cuando llegaron las computadoras en los 70s-80s, simplemente copiaron el teclado que ya todo el mundo sabía usar (era más barato y evitaba tener que reentrenar a millones de personas).
Hoy en día ya no hay varillas que se atascan (los teclados electrónicos y las pantallas táctiles no tienen partes móviles), pero cambiar el estándar sería carísimo y caótico: tendrías que reentrenar a casi toda la humanidad que escribe en alfabeto latino.
Por eso seguimos con QWERTY más de 150 años después, aunque técnicamente sea un diseño «anticuado» pensado para un problema que ya no existe. Es uno de los ejemplos más famosos de tecnología que se queda por inercia histórica más que por ser la mejor opción posible.
¿Curiosidad extra? La palabra «typewriter» (máquina de escribir) se puede escribir usando solo la fila superior del teclado QWERTY… algunos dicen que fue un truco de marketing de Remington para impresionar a los clientes.


