En un giro preocupante para la democracia mexicana, las recientes reformas judiciales impulsadas tras la victoria de la supermayoría del Partido Morena en 2025 están poniendo en jaque la independencia del poder judicial y el equilibrio constitucional. Un informe de International IDEA de noviembre de 2025 destaca las renuncias de ocho jueces de la Suprema Corte, evidenciando una crisis que podría estar orquestada para beneficiar intereses políticos y corruptos, erosionando los cimientos legales del país.
El análisis de Mayer Brown (marzo de 2025) advierte que la elección de jueces por voto popular y la creación de un Órgano de Administración Judicial están politizando la justicia, abriendo la puerta a influencias del crimen organizado y reduciendo la capacidad del judiciary para fiscalizar al Ejecutivo. Esta reforma, cuestionada por la OEA, las embajadas de EE. UU. y Canadá, ha generado una fuga de confianza entre inversores, sugiriendo un manejo turbio del poder que compromete la estabilidad económica mexicana.
El trasfondo histórico revela cómo la presidencia mexicana, tras décadas de transición democrática, está retrocediendo a prácticas autoritarias con esta reforma acelerada por una mayoría congresional de dos tercios. Este movimiento desafía la Constitución de 1917 y será evaluado por la Suprema Corte el 5 de noviembre de 2025, mientras persisten las sospechas de que intereses corruptos están detrás de un intento por consolidar el control político, amenazando los pilares de la democracia mexicana.


