Venezuela vuelve a figurar en el nivel más bajo del Índice Global de Derechos (IGD) 2025, elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI), que evalúa el respeto a los derechos laborales en más de 140 países.
Por segundo año consecutivo, el país fue clasificado en el nivel 5, reservado para naciones donde no existen garantías para sindicalizarse, protestar o exigir condiciones laborales sin represalias.
El informe denuncia que las autoridades venezolanas han seguido persiguiendo a sindicalistas mediante detenciones arbitrarias y condenas por cargos falsos, además de obstaculizar el derecho a organizarse libremente.
También advierte que el sistema judicial es utilizado como herramienta de represión, con procesamientos sin debido proceso, detenciones prolongadas y sentencias sin garantías legales, todo con el objetivo de silenciar al movimiento sindical independiente.
El nivel 5 del índice representa una ausencia total de protección de derechos laborales fundamentales, una situación que afecta especialmente a trabajadores del sector público, petrolero, educativo y sanitario.


