Mark Rutte insistió en que la operación de Washington y sus aliados es esencial para proteger a Israel, la región y Europa de los riesgos que plantea el programa atómico de Teherán
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó este domingo la ofensiva militar liderada por Estados Unidos contra Irán y aseguró que se trata de una acción “crucial” para reducir los riesgos que representan el programa nuclear y los misiles balísticos de Teherán.
En entrevista con Fox News, Rutte sostuvo que la campaña impulsada por el presidente Donald Trump responde a una necesidad estratégica.
“Es crucial que el presidente y Estados Unidos hagan esto para eliminar la capacidad nuclear y la capacidad de misiles balísticos de Irán, porque representan una amenaza”, afirmó. El funcionario remarcó que el objetivo central es evitar un escenario de mayor inestabilidad internacional.
El jefe de la alianza atlántica insistió en que la magnitud del riesgo trasciende a Medio Oriente.
“Es una amenaza existencial para Israel, una amenaza para la región, una amenaza para Europa y para el mundo entero”, expresó en otra intervención. Bajo ese argumento, defendió la continuidad de las operaciones militares como un elemento necesario para la seguridad global.
Rutte también hizo referencia a las críticas internas en Estados Unidos respecto al costo político y militar de la ofensiva. Aunque reconoció la existencia de debate público, manifestó su expectativa de que la ciudadanía respalde la estrategia.
He visto las encuestas, pero realmente espero que el pueblo estadounidense lo apoye porque lo está haciendo para que el mundo entero sea más seguro”, indicó.
En relación con la coordinación con aliados, el secretario general explicó que la decisión de Washington de no compartir información previa sobre los ataques respondió a razones operativas.
“Entiendo perfectamente por qué Estados Unidos no pudo compartir esta información con sus aliados; eso habría impedido el efecto del ‘primer ataque’”, señaló. Según explicó, el riesgo de filtraciones obligó a mantener el factor sorpresa.
A pesar de esa falta de información anticipada, Rutte aseguró que los países aliados han comenzado a organizar respuestas conjuntas.
“Los aliados y socios europeos han aprovechado las últimas semanas para unirse y comenzar a planificar qué podemos hacer colectivamente”, afirmó. En ese sentido, destacó la disposición de varios países a coordinar acciones en áreas estratégicas.


