Líderes de la oposición venezolana declararon esta semana que María Corina Machado se está preparando para regresar pronto a Venezuela y que lo hará sin necesidad de solicitar permiso a Estados Unidos, describiendo la medida como un paso decisivo en los esfuerzos por acelerar la transición política del país tras la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses en enero.
Por: Antonio María Delgado – Miami Herald
En un foro celebrado esta semana en Miami y organizado por el Instituto Interamericano para la Democracia, el líder opositor Omar González afirmó que el regreso de Machado es una «decisión definitiva» que no depende de la autorización de Washington, aunque se está coordinando con la comunidad internacional, incluida la administración Trump, para garantizar un proceso ordenado.
Estas declaraciones se produjeron en medio de la creciente especulación de que Machado podría haber retrasado su regreso tras las recomendaciones de funcionarios de la administración Trump que instaban a la cautela debido a los riesgos de seguridad y al frágil equilibrio político en Caracas.
La incertidumbre ha alimentado el debate en los círculos de la oposición sobre el momento oportuno, especialmente después de que Machado anunciara el 2 de marzo que regresaría a Venezuela «muy pronto», lo que aumentó las expectativas entre sus partidarios de que su reingreso era inminente.
En cambio, Machado inició una gira por ciudades extranjeras con grandes comunidades venezolanas, donde se reunió con exiliados y aliados políticos, al tiempo que buscaba apoyo internacional para ejercer presión electoral.
El viaje, que incluyó escalas en Europa y Estados Unidos, fue interpretado por muchos analistas como un intento de consolidar el apoyo y evaluar la situación antes de tomar una decisión final sobre su regreso. Figuras de la oposición presentes en el foro de Miami interpretaron sus declaraciones como una señal de que, a pesar del retraso, los planes para el regreso de Machado siguen vigentes y vinculados a una campaña más amplia de movilización popular en Venezuela.
En sus declaraciones, González describió los planes de Machado para regresar como un reingreso político a gran escala que involucra a miles de simpatizantes y exiliados que ingresan a Venezuela desde múltiples puntos.
González comparó la operación con un «desembarco de Normandía», afirmando que Machado y sus aliados regresarían a través de diversas fronteras, incluyendo Colombia vía Cúcuta, Brasil vía Roraima y rutas caribeñas vía Falcón, así como aeropuertos importantes como Maiquetía, Maracaibo y Barcelona. Añadió que el objetivo es generar una movilización nacional e impulsar nuevas elecciones.
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