Ante la tragedia provocada por los dos potentes terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio, el secretario de la Universidad de Carabobo y dirigente de Gente Generación Independiente Venezuela, Pablo Aure, hizo un emotivo llamado a la unidad nacional y a suspender temporalmente las confrontaciones políticas para priorizar la atención humanitaria y el rescate de víctimas.
En un reel difundido en Instagram, Aure expresó el profundo dolor que ha generado el sismo de magnitudes 7,2 y 7,5 con epicentro en el estado Yaracuy, que ha dejado hasta el momento más de 160 fallecidos, cerca de mil heridos y cuantiosos daños materiales en varias regiones del país, especialmente en La Guaira, Caracas, Miranda, Aragua y Carabobo.
“Ante la tragedia del terremoto, la realidad nos exige una tregua inmediata a la confrontación política. No hay espacio para diatribas cuando la prioridad es salvar vidas”, afirmó Aure.
El mensaje, que ha generado amplia repercusión en redes sociales, resalta la necesidad de solidaridad, fe y trabajo comunitario para enfrentar la emergencia. Aure ofreció el apoyo pleno de su organización y de la Secretaría de la Universidad de Carabobo para colaborar en las labores de ayuda que sean necesarias.
“Venezuela hoy necesita que pongamos por encima de todo la vida de nuestros compatriotas. La universidad no es solo un centro de conocimiento, es el corazón de la sociedad, y hoy sufre junto a su pueblo”, agregó en comunicados complementarios.
El doble terremoto, considerado el más potente registrado en Venezuela en más de un siglo, ha provocado el derrumbe de edificios, daños en infraestructuras universitarias (incluida la Universidad Central de Venezuela) y una emergencia nacional declarada por las autoridades. Las labores de búsqueda y rescate continúan mientras se reportan réplicas y se coordina la asistencia internacional.
El llamado de Pablo Aure se suma a voces de diversos sectores que, ante la magnitud de la tragedia, piden priorizar la ayuda humanitaria por encima de las divisiones políticas.
Las autoridades continúan evaluando los daños y actualizando el balance de víctimas, mientras la población afectada requiere con urgencia agua potable, medicamentos, herramientas de rescate y apoyo psicológico.


