En la última semana las protestas ciudadanas volvieron a ser las protagonistas en Carabobo ante la crisis eléctrica que atraviesa el país.
En redes sociales, los vecinos empezaron a subir videos de manifestaciones por la doble y hasta triple tanda de apagones. Sebastián Troncoso, habitante del sector Las Palmeras de Bárbula, en el municipio Naguanagua, explicó que desde el 30 de julio sus vecinos se asoman en las noches por las ventanas de los edificios a tocar cacerolas y a sonar vuvuzelas.
“Es una situación que se ha repetido diariamente, no tanto como la primera noche, pero sí cada vez que nos quitan la electricidad”.
El joven detalló que recientemente también se han escuchado cacerolazos en sectores adyacentes como la comunidad ubicada en la avenida Valmore Rodríguez, el barrio La Luz, El Cerrito y El Piñal. “Todos desde sus ventanas y porches tocan sus cacerolas, porque creo que todavía hay cierto miedo en salir a la calle”, agregó.
Los vecinos de Valencia no piensan lo mismo. En San Blas y La Adobera salieron a protestar luego de suspensiones totales y parciales de luz por al menos una semana.
Kleisys Díaz explicó que las comunidades perdieron la paciencia el sábado en la noche, cuando tomaron un tramo de la Autopista del Este de manera pacífica para exigir la sustitución de un transformador de alta capacidad que se encontraba averiado.
“El viernes en la noche trajeron el equipo, pero estaba lloviendo y no pudieron instalarlo sino hasta el sábado. Resulta que cuando lo subieron, el tabaco explotó aparentemente por un mal procedimiento. Por eso fue que nos molestamos y trancamos”.
El domingo en la noche solventaron la falla. Sin embargo, los vecinos aún sufren de las interrupciones de electricidad cotidianas de mínimo cinco horas.
El Socorro y La Florida
Sectores de la parroquia Miguel Peña también tomaron las calles. Jose Luis Ortega, vecino del sector El Socorro, señaló que los cortes se intensificaron el lunes con hasta tres racionamientos diarios. “Ya esto no se aguanta. Por cada hora de luz y luego nos la quitan de cinco a seis horas”.
Esa noche, decenas de habitantes se concentraron en las inmediaciones de la pasarela de El Socorro y en Las Parcelas de la misma zona, con cacerola en mano, cuando llegaron funcionarios de la Policía de Carabobo. “Ellos estuvieron allí pero no se metieron con la gente, no hubo agresión ni nada”, aseveró.
La manifestación espontánea en la entrada principal del sector La Florida también transcurrió de forma pacífica. La vecina Yaneth Flores indicó que, además de oficiales de la policía regional, arribaron uniformados de la Policía Nacional Bolivariana. Los funcionarios lograron dispersar, mediante el diálogo, a los protestantes que habían incendiado cauchos en medio de la calle.
“No hay una hora específica. Nos la quitan en la mañana, en la tarde, en la noche. Esto ya es insoportable”, lamentó Flores.
La mujer recordó que La Florida es una zona que depende de la luz para el suministro de agua, porque sin energía eléctrica no pueden encender los equipos que bombean el agua hasta los hogares.
Por su parte, Ortega rechazó con pesar los estragos de la falta del servicio. “Se están dañando las neveras, los televisores, la comida. Las protestas van a continuar hasta que tengamos soluciones. Tenemos que seguir porque ya está bueno de los apagones”.


