Tres días después de su excarcelación, la ex presa política Emirlendris Benítez ofreció una entrevista al periodista Román Lozinski en Circuito Éxitos, donde compartió los sentimientos que la embargan luego de ocho años de detención arbitraria.
Benítez fue excarcelada la tarde del 14 de agosto de 2026, tras haber sido arrestada el 5 de agosto de 2018 bajo acusaciones falsas que la vincularon con el supuesto atentado con drones contra el dictador Nicolás Maduro. Durante su cautiverio fue víctima de desaparición forzada y de torturas que le provocaron la pérdida de un embarazo y secuelas físicas que hoy la mantienen en silla de ruedas. Pese a los fallos de organismos internacionales como la CIDH y la ONU que exigían su libertad, Benítez cumplía una condena de 30 años hasta su reciente salida, bajo lo que ella entiende como una «medida humanitaria».
Un nuevo comienzo
Para Benítez, estos primeros días fuera de prisión han sido de asimilación y profunda alegría. Consultada sobre cómo define este momento tras ocho años de injusticia, afirmó: «es como una especie de renacer (…) es como volver a vivir; es algo como una felicidad que uno siente, es como volver a renacer».
Benítez confesó que aún se encuentra en un estado de asombro: «para mí ha sido algo demasiado triste todo este tiempo perdido que estuve allá y ahorita me siento muy feliz porque, gracias a Dios, verlo dormir (…) todavía no lo puedo creer, ando como en shock». Describió el reencuentro con sus hijos como «un día muy especial (…) abrazarlo, con mi familia».
La música como tabla de salvación
Durante los años de encierro, Benítez encontró refugio en la cultura. Reveló que, aunque antes de su detención no conocía de música, en prisión aprendió a leer notas musicales y a tocar el violonchelo a través de un programa de orquesta.
«Dándole gracias también a los profesores que estuvieron allá en la orquesta, que me hicieron hacer un poquito la vida triste que tenía, pues me la hicieron ver un poquito con alegría con la música», relató.
La música fue su vía de escape en los momentos de soledad: «me aferré a eso (…) en momentos cuando no tenía visita pues era lo poquito que uno le alegraba».
Un llamado por los que siguen tras las rejas
Emirlendris Benítez agradeció a quienes alzaron la voz por su caso, mencionando especialmente a su hermana, quien «ha luchado día a día incansablemente».
También extendió su petición a las autoridades para que se otorgue la libertad a los demás presos políticos: «así como estoy, quiero también levantar la voz para la liberación de todos los presos políticos; que realmente se pongan la mano en el corazón y vean que cada una de las personas que están allá recluidas, hay muchas personas inocentes que realmente no merecen estar en ese lugar«.
Hizo énfasis en que se revisen los expedientes, y recordó que incluso hay ciudadanos extranjeros en la misma situación.
Finalmente, dijo que en los próximos días espera someterse a chequeos médicos y recibir apoyo psicológico, para recuperar su salid tras los daños sufridos en cautiverio.


