El Caracas Culinary Campus dio inicio formal a su primera cohorte del Programa en Cocina Profesional y Negocios Gastronómicos desde el piso UMA Tech de la Universidad Monteávila, en Lomas del Sol, Caracas.
Este espacio único en el país nace de una alianza estratégica entre el instituto Chef Campus y la propia universidad, tras dos años de gestación y un convenio firmado por el rector Guillermo Fariñas y el director ejecutivo de la institución culinaria, Adolfo Artiles.
La lección inaugural corridó a cargo del ingeniero Miguel Fernández Silano con la ponencia «Comer, pertenecer y decidir: posiciones simbólicas de los alimentos venezolanos y aportes para la alfabetización alimentaria». Con esta disertación, el campus inauguró una conversación indispensable: cómo cocinar el futuro sin perder la memoria de lo que somos.
Más que un centro de estudios, el Caracas Culinary Campus se plantea como un punto de encuentro en el que coexisten la ciencia, la industria, la cultura y el emprendimiento.
Sus instalaciones operan bajo el concepto de culinary labs, donde los estudiantes aplican la metodología del learning by doing en áreas como pastelería, panadería, nutrición culinaria, gestión de sala y tecnología de alimentos.
Su programa estrella, de 18 meses de duración, agrupa más de 1.080 horas académicas, 300 de prácticas profesionales, formación en inglés y francés para cocineros, y un enfoque firme en la sostenibilidad y la economía circular.
Así, este nuevo espacio se alza como una apuesta donde la creatividad y la tecnología se unen para transformar la alta cocina desde las bases del conocimiento.
La inauguración reunió a autoridades académicas, municipales y corporativas, destacando la presencia del alcalde de El Hatillo, Fernando Melena, y de la vicepresidenta de Responsabilidad Social y Comunicaciones de Banesco Banca Universal, Andreína Pérez.
El proyecto cuenta con el respaldo del banco cuyo impulso ha sido clave para consolidar este centro como un referente del ecosistema gastronómico nacional.


