Los consulados de Chile en las ciudades venezolanas de Caracas y Puerto Ordaz reiniciaron este lunes sus operaciones tras dos años cerrados debido al congelamiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
“Estamos en presencia de un nuevo hito en el camino del restablecimiento de relaciones con Venezuela”, dijo en una declaración pública el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna.
La reapertura de los consulados comenzó este lunes con la entrega de los primeros pasaportes y cédulas de identidad a chilenos residentes en Venezuela.
El próximo 26 de octubre, se iniciará la atención al público con cita previa para realizar otros trámites además de los documentos de identidad, como actos notariales (autorizaciones de viaje, poderes, mandatos, escrituras públicas, declaraciones juradas y cartas de poder) e inscripciones consulares, indicó la Cancillería en un comunicado.
“Este es el camino correcto para seguir construyendo confianzas y fortalecer las relaciones con Venezuela”, añadió el canciller.
En Venezuela viven más de 25.000 chilenos, mientras que en Chile residen cerca de 700.000 venezolanos, la comunidad migrante más grande del país.
El pasado julio, Chile y Venezuela acordaron establecer una hoja de ruta para el restablecimiento de relaciones bilaterales, congeladas desde las elecciones venezolanas de 2024 cuando el ex presidente chileno Gabriel Boric (2022-2026) cuestionó la transparencia de los comicios que dieron la victoria a Nicolás Maduro y denunció irregularidades en el proceso.
El Gobierno del ultraconservador José Antonio Kast ha reiterado en varias ocasiones que el restablecimiento de relaciones consulares es “esencial” para concretar las expulsiones de inmigrantes venezolanos irregulares en vuelos hacia Caracas, lo cual fue una de sus promesas de campaña.
La reapertura de los consulados chilenos ocurre un mes después de que Kast se reunión con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Chile sigue así los pasos de países como Perú y Estados Unidos, que igualmente pusieron en marcha una hoja de ruta para retomar las relaciones con Venezuela.
Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, opinó este lunes que sería “interesante” que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la líder opositora María Corina Machado compitieran en unas eventuales elecciones.
“Bueno, eso sería interesante”, se limitó a responder a la prensa en la Casa Blanca al ser preguntado sobre si le gustaría ver a ambas políticas enfrentarse en las urnas.
La Administración de Trump impulsa un diálogo entre el chavismo y un sector de la oposición encabezado por Dinorah Figuera sobre diversos asuntos, entre ellos una reforma de la comisión electoral, aunque por el momento no se ha fijado una fecha para las elecciones.
La semana pasada, el Gobierno de Trump levantó las sanciones financieras contra Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, hermano de Delcy Rodríguez e interlocutor del chavismo en ese diálogo.
Desde la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense en Caracas en enero pasado, la Administración de Trump ha estrechado sus relaciones con el Gobierno de Delcy Rodríguez.
Estados Unidos y Venezuela restablecieron las relaciones diplomáticas, rotas desde 2019, y anunciaron en agosto un acuerdo petrolero que daría a Washington acceso a una cuarta parte de las reservas de crudo venezolano.
Mientras tanto, Machado, premio Nobel de la Paz 2025, permanece en el extranjero, desde donde ha denunciado que las autoridades chavistas obstaculizan su regreso a Venezuela.


