El exprimer ministro israelí y líder del conservador del Likud comunica al presidente Isaac Herzog que ha articulado una coalición con tres partidos de extrema derecha y dos ultraortodoxos.
Será el Ejecutivo más derechista de la historia del país
50 días después de lograr una clara victoria electoral, Benjamín Netanyahu ha comunicado este miércoles por teléfono al presidente de Israel, Isaac Herzog, que ha logrado formar un Ejecutivo con la derecha radical y los ultraortodoxos, pese a no haber ultimado los acuerdos de coalición.
La medida se produce luego de semanas de negociaciones sorprendentemente complicadas con sus aliados, quienes aún necesitan concretar sus acuerdos de distribución de poderes con el Likud.
Sin embargo, Netanyahu dijo que pretende completar el proceso “tan pronto como sea posible la próxima semana”. No se dio a conocer de momento una fecha para su juramentación.
Incluso si llegara a tener éxito, Netanyahu enfrenta un panorama complicado. Presidirá una coalición dominada por aliados de extrema derecha y ultraortodoxos que buscan cambios drásticos que podrían enajenar a una gran parte de la población israelí, elevar el riesgo de conflicto con los palestinos y colocar a Israel en una trayectoria de colisión con algunos de sus más cercanos simpatizantes, incluyendo a Estados Unidos y la comunidad judía estadounidense.


