El hecho ocurrió días después de que el líder comunista supremacista negro Julius Malema cantara junto a 100.000 de sus militantes una canción titulada “Kill the Boers” (“Matar a los Granjeros Blancos”).
En las últimas décadas, Sudáfrica se ha convertido en el foco de un brutal y consistente genocidio blanco, que comenzó tan pronto como la asunción de Nelson Mandela en 1994, pero se exacerbó en los años posteriores con la asunción del presidente Jacob Zuma en 2009.
Desde el fin del Apartheid hasta la fecha, la cifra de blancos asesinados por motivaciones raciales varía entre 35.000 y 70.000, según diferentes estimaciones, y además han habido 3.000 familias de granjeros blancos, apodados “boers”, que, tras ser asesinados, sus campos fueron tomados por los agresores.
Si bien el nuevo presidente Cyril Ramaphosa había hecho una vaga promesa de revertir la situación, sus constantes choques con Zuma, que ahora dirige la oposición dentro del masivo African National Congress (ANC), han impedido cualquier reforma, y en Sudáfrica parece haber “vía libre” para que delincuentes negros asesinen a blancos.
Este genocidio tiene un nombre particular en Sudáfrica, el “Plaasmoord“, que traduce literalmente a “matanza de granjeros“, aunque en los últimos años, se ha estado hablando de “Plaasvolksmoord“, que eleva la apuesta a “genocidio de granjeros“. Desde el gobierno solo se han limitado a hablar de “Plaasaanvalle“, que traduce simplemente a “ataques a granjeros“.
Esta semana, el Plaasmoord se cobró una nueva víctima. En Balfour, Sudáfrica, un granjero blanco, Theo Bekker, de 79 años, ha sido brutalmente torturado y asesinado, mientras que su esposa, Marlinda, también fue agredida y obligada a ver cómo mataban a su marido. Se encuentra en estado crítico y se debate entre la vida y la muerte.
Según reportes policiales el ataque tuvo motivaciones raciales y fue perpetrado por cuatro bantúes, personas de origen africano que hablan el idioma bantú, quienes los atacaron en su propiedad, golpeándolos con barras de hierro antes de degollar a Theo.
La noticia sería un número más en un largo genocidio, sin embargo, el asesinato tuvo un mayor impacto a nivel internacional, dado que el ataque se produce un día después de que se viralizara un video del líder comunista supremacista negro Julius Malema llamara al genocidio de los blancos coreando una macabra canción titulada, expresivamente, “Kill the Boers” (“Maten a los Granjeros Blancos”).
Los cánticos se produjeron en un estadio en medio de la celebración del aniversario del partido Luchadores por la Liberación Económica (EFF), en un masivo evento que tuvo lugar esta semana repleto de miembros vestidos de rojo comunista. Malema tomó el micrófono y enardeció a la multitud con un cántico cargado de racismo: “¡Maten a los bóers! ¡Maten a los granjeros!“.
“Boer” es una palabra que en en el idioma africano (afrikaner) significa “granjero”, pero que especificamente ha sido utilizada para describir a los granjeros blancos descendientes de los colonos holandeses que colonizaron el sur de África a partir del siglo XVII.
El EFF, también conocido como el “Partido Comunista Negro” en Sudáfrica, es un movimiento marxista de extrema izquierda con millones de miembros y la tercera fuerza más votada en las últimas elecciones, y entre sus propuestas está la erradicación de todos los sudafricanos blancos, ante la absoluta indiferencia de los medios occidentales.
Se sospecha que los miembros de EFF propician este tipo de ataques contra granjas propiedad de blancos; crímenes horribles que los medios de comunicación han negado sistemáticamente que sean un problema. En algunos casos, los autores son absueltos por los tribunales a pesar de las abundantes pruebas de su culpabilidad.
🇿🇦 | Durante un masivo evento del partido de extrema izquierda EFF en el FNB Stadium de Sudáfrica, el diputado Julius Malema y 100.000 de sus militantes comunistas gritaron «Kill the Boer», que se traduce como «Matá al Granjero Blanco».pic.twitter.com/lrRC7DVF1j
El Tribunal Supremo de Sudáfrica, que tiene un solo blanco entre 11 miembros, declaró en 2002, que pedir a gritos que se “mate a los bóers” en eventos públicos no constituía una incitación a la violencia y estaba protegido dentro de la libertad de expresión.
En Sudáfrica, la población blanca o afrikaner representa hoy el 9% de la población, porcentaje que se ha visto reducido tras las matanzas y exilios masivos. De todo el mundo, los bóers son el grupo humano con mayor riesgo de morir asesinados, con una tasa anual de 310 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Desde 1994 al 2021, unos 850.000 bóers se han visto obligados a emigrar, sobre todo a Reino Unido y Australia, muchas veces dejando sus posesiones abandonadas en Sudáfrica. Esto le ocurrió a quien hoy es la persona más rica del mundo, Elon Musk, hijo de bóers que tuvieron que abandonar el país a fines de los años 90s.


