Este domingo por la mañana, el ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria (UP), Sergio Massa, compartió un acto con los gobernadores del Norte del país. Además de los peronistas de siempre, entre los invitados se destacó la presencia de los gobernadores radicales de Jujuy, Gerardo Morales, y de Corrientes, Gustavo Valdés.
Los mandatarios han rechazado este tipo de invitaciones a actos altamente partidarios en el pasado, pero esta vez estuvieron firmes y se mostraron amigables con el candidato del kirchnerismo. Incluso, Massa les tiró un guiño que aplaudieron.
En medio del discurso que estaba dando, el líder del Frente Renovador dijo que en caso de ganar las elecciones no gobernará solamente con el PJ, y prometió que convocará a “un gobierno de unidad nacional”, que incluiría funcionarios de otras fuerzas políticas, en una clara referencia a la UCR.
“Quiero agradecer este gesto enorme, enorme, invalorable de estos gobernadores del norte que son de distintas fuerzas políticas y que no tuvieron miedo a mostrarle a la Argentina desde acá, desde Güemes, que se puede construir una Argentina de unidad nacional, que se pueden construir acuerdos más allá de las diferencias”, destacó el ministro.
“Les pido permiso a los gobernadores que no son de nuestra fuerza política, pero quiero dejar un compromiso. Si el 10 de diciembre me toca empezar a presidir la Argentina, que nadie se asombre de que haya gente de otras fuerzas políticas integrando nuestro gobierno, voy a llamar a un gobierno de unidad nacional. No tengo miedo de compartir con los que piensan distinto”, afirmó Massa sin ocultar su pacto con los radicales.
Mientras en el equipo de campaña de Patricia Bullrich están intentando instalar que Massa tiene un pacto con Milei para sacar un rédito electoral, la realidad es que son ellos mismos en Juntos por el Cambio, particularmente los radicales, tanto de la UCR como de Evolución Radical, los que están pactando con Massa.
Ya se vio un primer paso de este pacto en la Cámara de Diputados, cuando Emilio Yacobitti, el jefe del bloque de radicales que responde a Lousteau, transó con Sergio Massa para darle quórum en el debate de la eliminación del Impuesto a las Ganancias a cambio de que se incluyan instituciones que pasaría a controlar Franja Morada en la votación de la creación de universidades nacionales.
Yacobitti no oculta su preferencia por Sergio Massa, y en la tarde de este sábado mencionó que ningún radical votaría por Milei “ni siquiera en un ballotage donde Juntos por el Cambio quede afuera”, incluso si esta segunda vuelta fuera contra Massa, dando a entender que su espacio votaría por el kirchenrismo.
Massa no escatima en elogios para con los radicales, y le ha encomendado a Ricardo Alfonsín, actual embajador en España e hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, que tienda puentes con la UCR para sumarlos a Unión por la Patria en caso de que haya un ballotage entre el kirchnerismo y La Libertad Avanza.
Otro de los ideólogos de este pacto es el mendocino Luis Petri, quien a pesar de ser el candidato a vicepresidente de Patricia Bullrich, tiene amplia experiencia negociando pactos entre el radicalismo y el kirchnerismo, ya que en 2006 participó de las negociaciones de Julio Cobos con Néstor Kirchner para que el entonces gobernador radical sea candidato a vice de Cristina.
Por último, otro importante negociador de esta oscura alianza está siendo Emilio Monzó, quien a pesar de no ser radical, busca que las fuerzas que acompañaron a Horacio Rodríguez Larreta en las PASO, en su mayoría radicales, tengan un lugar en el Gobierno Nacional si el que se impone es Massa.
Este pacto que se está desarrollando entre kirchneristas y radicales, en un eventual ballotage entre Milei y Massa, puede terminar siendo el catalizador de la ruptura de Juntos por el Cambio. Mientras algunos en el PRO aseguran que en ese escenario habría que votar por Milei y acompañar las reformas, muchos de la UCR y la CC ARI argumentan que el camino es con Massa “y la moderación”.


