En medio de un entorno saturado de desinformación, la defensora de los derechos humanos venezolana, Rocío San Miguel, se convirtió en el foco de una campaña coordinada destinada a socavar su reputación y legitimidad.
Rocío San Miguel es una abogada venezolana —reconocida por su activismo en defensa de los derechos humanos— que preside la ONG Control Ciudadano, dedicada a promover y ejercer contraloría ciudadana sobre asuntos de seguridad, defensa y la Fuerza Armada Nacional. El pasado 9 de febrero, San Miguel fue detenida en el Aeropuerto de Maiquetía, acusada por el gobierno venezolano de tener vínculos con una supuesta trama conspirativa que tenía como objetivo el magnicidio de Nicolás Maduro, lo que ha generado reacciones de periodistas, activistas y organizaciones que reclaman su liberación y denuncian su desaparición forzada.
Para el 11 de febrero de 2024, la etiqueta #RocíoNoEsSanta se difundió ampliamente en X desencadenando una serie de acusaciones infundadas y ataques dirigidos en contra de Rocío San Miguel. Sin embargo, lo que podría parecer una tendencia aleatoria en Twitter, deja ver una estrategia elaborada.
La campaña coordinada en contra de San Miguel se desplegó en varias etapas y contó con la participación de diversas subredes de cuentas vinculadas al oficialismo. Durante las primeras horas de la tarde, la etiqueta #RocíoNoEsSanta fue promovida de manera coordinada y acompañada de una narrativa que la asociaba con una presunta trama conspirativa llamada “Brazalete Blanco” que incluía un intento de magnicidio de Nicolás Maduro.
La campaña inició sin la etiqueta alrededor de la 1:00 p. m., cuando el ex comunicador CLAP, Ernesto Meléndez; el conductor de Zurda Konducta, Pedro Carvajalino; y Roigar López, comunicador asociado al Movimiento Free Alex Saab tuitearon en contra de Rocío San Miguel.
Luego, a la 1:26 p. m., Carvajalino publicó un tweet con una imagen asegurando que San Miguel tenía orden de captura desde enero 2024. Ese tweet fue editado para agregar la etiqueta #RocíoNoEsSanta un minuto después y es en ese momento cuando comienza a usarse la etiqueta en la campaña coordinada.
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