Alex Saab en prisión y Alejandro Betancourt socio petrolero de Washington: El contraste entre dos tracaleros nacidos en revolución

Comparte en

Dos empresarios que acumularon fortunas con contratos del chavismo enfrentan destinos opuestos en 2026. Alex Saab permanece detenido en Estados Unidos acusado de lavado de dinero, mientras Alejandro Betancourt negocia y opera un gran acuerdo energético con el gobierno estadounidense.

MFM

Alex Saab, colombiano y cercano al gobierno de Nicolás Maduro, fue deportado a EE.UU. en mayo de 2026 por las autoridades interinas lideradas por Delcy Rodríguez. Enjuiciado en Miami, enfrenta cargos de conspiración para lavar dinero vinculados al programa de alimentos CLAP y a operaciones de venta de petróleo de PDVSA. Se declaró no culpable y su juicio, inicialmente previsto para septiembre, fue aplazado hasta noviembre.

Por su parte, Alejandro Betancourt López, conocido por contratos de generación eléctrica y luego por su expansión en el sector petrolero, encabeza North American Blue Energy Partners (NABEP). Su compañía se convirtió en socio clave del gobierno de Donald Trump en un acuerdo que le otorga derechos de explotación sobre 17 campos petroleros venezolanos. Estados Unidos tomó una participación del 35 % en la empresa matriz y se aseguró el derecho a comprar el 20 % de la producción a costo. Betancourt, investigado en Suiza y España por presunto lavado de dinero y fraude fiscal, mantiene operaciones activas y viajes entre Venezuela y EE.UU.

La diferencia de trato ha sido señalada públicamente. Un post del periodista Emmanuel Rincón en X, publicado el 3 de septiembre de 2026, preguntó directamente: “¿Cuál es la diferencia entre estos dos hombres?”, al señalar que ambos se enriquecieron con contratos corruptos del chavismo —Saab con alimentos y Betancourt con plantas eléctricas— y cuestionar por qué uno está preso y el otro hace negocios con Washington.

Analistas y voces opositoras interpretan el caso como un ejemplo de realpolitik: Saab es visto como un activo judicial útil en el proceso contra Maduro, mientras Betancourt ofrece capacidad operativa inmediata para reactivar la producción petrolera venezolana en un momento de transición. Betancourt se convirtió en interlocutor preferido de funcionarios estadounidenses.

Ambos empresarios acumularon investigaciones internacionales durante más de una década. Saab ya había sido detenido en 2020, extraditado, liberado en un canje en 2023 y reincorporado al gabinete venezolano antes de su nueva detención. Betancourt, por su lado, evitó cargos formales en Venezuela y Estados Unidos, aunque enfrenta procesos abiertos en Europa.

El contraste resume las tensiones de la nueva etapa venezolana: la búsqueda de justicia por corrupción del pasado convive con la necesidad pragmática de aliados locales que puedan reactivar la industria petrolera bajo la supervisión de Washington.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top