El sindicato policial JUPOL ha asegurado este jueves que más de 40.000 inmigrantes ilegales ya han logrado entrar en Ceuta durante la invasión fronteriza procedente de Marruecos. La organización ha ofrecido esta cifra durante una intervención en el programa «Todo es mentira», emitido por Cuatro, mientras las llegadas continúan por distintos puntos del litoral de la ciudad española.
El dato facilitado por JUPOL supera de forma considerable los últimos balances publicados y todavía no ha sido confirmado por la Delegación del Gobierno. Las autoridades tampoco han ofrecido hasta ahora una cifra oficial consolidada de todas las personas que han alcanzado Ceuta, por lo que el balance del sindicato debe atribuirse a sus fuentes policiales desplegadas sobre el terreno.
La entrada de inmigrantes ilegales se ha producido tanto a nado como mediante flotadores y pequeñas embarcaciones. La presión se extiende también a otros puntos como la Almadraba y Juan XXIII. Los efectivos de la Guardia Civil continúan rescatando e interceptando a personas en el agua, mientras otras consiguen alcanzar la orilla por sus propios medios y dispersarse por la ciudad.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha calificado la situación como una «emergencia nacional» y ha reclamado una respuesta «decidida, contundente, inmediata y coordinada» por parte del Gobierno.
JUPOL ya había reclamado una respuesta «urgente y contundente» al Gobierno ante la invasión y denunciado la falta de medios humanos para controlar la frontera. Los sindicatos policiales sostienen que los agentes desplazados en Ceuta no pueden hacer frente a entradas de esta magnitud con los efectivos y recursos disponibles.
Seis horas nadando en el mar hasta llegar a Ceuta, dicen los traidores.
— David Santos (@davidsantosvlog) July 30, 2026
Entran hasta con bicicleta a cuestas. pic.twitter.com/Fg4BIOASiO
La actuación de Marruecos vuelve a estar en el centro de la crisis. Aunque el Ministerio del Interior asegura que las fuerzas de seguridad marroquíes colaboran para frenar las salidas, fuentes policiales y medios locales denuncian que centenares de personas han podido abandonar las playas del país vecino y dirigirse hacia territorio español.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tiene previsto viajar este viernes a Ceuta para reunirse con las autoridades locales y los responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Su visita se producirá después de varios días de entradas y cuando la ciudad exige refuerzos inmediatos y una respuesta nacional ante el colapso.
La crisis llega también después de que el Tribunal Supremo estableciera que los inmigrantes interceptados en el mar cuando tratan de alcanzar Ceuta o Melilla no pueden ser devueltos de inmediato mediante el régimen especial de rechazo en frontera. El fallo obliga a trasladarlos a territorio español y someterlos a los procedimientos previstos en la legislación de extranjería.
Mientras el Gobierno insiste en la cooperación con Rabat, las imágenes de miles de personas avanzando desde Marruecos y el nuevo balance difundido por JUPOL reflejan la pérdida de control en la frontera sur de España. La cifra definitiva continúa sin conocerse y dependerá del recuento oficial que ofrezcan las autoridades tras completar las identificaciones.
Denuncia del PP
El Partido Popular ha denunciado la avalancha sin precedentes que está sufriendo Ceuta. Habla de que se podrían superar las 40.000 personas que han entrado desde Marruecos superando sobre todo el espigón. Hay otro dato grave: ya son 13 los muertos este jueves.
“Ceuta está sufriendo una avalancha sin precedentes. Empezó el lunes y se sigue agravando. La versión gubernamental sobre una pronta solución está siendo desmentida por la realidad. Decenas de miles de personas siguen llegando. Lo está viendo toda Europa. Lo está viendo todo el mundo”, denuncia el PP.
“Se apunta a que podrían superar las 40.000 personas. Es la mitad de la población de la ciudad autónoma, imposible de gestionar sin mecanismos extraordinarios. Lo está pidiendo toda la clase política ceutí, sin distinción de ideologías, y el Gobierno no puede hacer oídos sordos porque estamos hablando de la seguridad nacional”, expone el PP por boca de su presidente nacional, Alberto Núñez Feijoo.


