El presidente de empresas 1BC calificó de «nulos» los recientes acuerdos petroleros firmados entre Washington y el régimen, asegurando que solo un liderazgo ético y con respaldo popular puede conducir una negociación internacional que devuelva la institucionalidad a Venezuela.
En una reveladora entrevista concedida al programa informativo #QUIJOTEANDO, conducido por el periodista William, el doctor Marcel Granier, figura clave de los medios de comunicación y presidente de empresas 1BC, lanzó un duro diagnóstico sobre la realidad venezolana. Durante su intervención, Granier denunció la existencia de un entramado conspirativo que busca sabotear la voluntad ciudadana y relegar el liderazgo legítimo de María Corina Machado.
El «complot» multifactorial contra las primarias
Al abordar el escenario político interno, Granier fue categórico al afirmar que Venezuela atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia republicana, habiéndose convertido en lo que denominó un «territorio salvaje» sin Constitución ni estado de derecho, controlado por bandas criminales y el Cartel de los Soles. En este contexto, el empresario insistió en que la ruta hacia la democratización ha sido validada por el soberano a través de las primarias.
Sin embargo, alertó sobre una campaña orquestada para descabezar esa alternativa. «Afirmo categóricamente que hay un complot», sostuvo Granier. Según explicó, este boicot no proviene únicamente de la cúpula militar gobernante que busca proteger sus intereses económicos, sino también de «intereses bastardos» enquistados dentro de sectores de la propia dirigencia política opositora, gremios y empresarios, tanto en el interior del país como en el exilio. Para Granier, las constantes encuestas manipuladas y la difusión de rumores falsos forman parte de las «zancadillas» dirigidas a restarle influencia a Machado.
🇻🇪 “Estamos viviendo el momento más difícil de Venezuela en su historia republicana”, asegura Marcel Granier (@marcelgranier) en entrevista con @Quijoteando.
Granier denuncia un supuesto complot entre diversos sectores para impedir que @MariaCorinaYA tome el control del país. pic.twitter.com/r17yTqFSMB
— Rafael Santiago (@SantiagoRafa11) September 8, 2026
Acuerdos energéticos opacos y la postura de EE.UU.
El análisis también apuntó hacia la reciente reactivación de convenios petroleros impulsados por la administración estadounidense de Donald Trump y la vicepresidenta del régimen venezolano, Delcy Rodríguez. Granier catalogó dichos contratos de «inicuos» y «nulos de toda nulidad» debido a que violan las normativas legales de la República, trazando un paralelismo con la deuda ilegal contraída previamente por el chavismo.
«Debemos ponernos en el lugar de los norteamericanos», matizó, señalando que la Casa Blanca se mueve exclusivamente bajo criterios geopolíticos en su pugna global contra la influencia china, rusa e iraní en la región. No obstante, advirtió que el régimen actual le ofrece a Washington un entendimiento dócil a cambio de legitimidad.
El expresidente de RCTV argumentó que, si bien Venezuela necesita imperativamente de las transnacionales estadounidenses para resucitar su golpeada industria petrolera, las negociaciones no pueden realizarse «por debajo de la mesa» entre actores no calificados. «Para hacerlo necesitamos un liderazgo con conocimientos, ética, principios y, sobre todo, el respaldo popular que tiene María Corina Machado», sentenció.
El peso de la historia militar
Al ser consultado sobre el papel histórico y actual de los cuarteles en el desenlace de la crisis, Granier lamentó que la influencia militar siga siendo un factor determinante en la ecuación nacional. Recordó los eventos de 1958 como el verdadero ejemplo de unidad democrática donde los líderes civiles supieron conducir de forma adecuada a las Fuerzas Armadas, un hito que, a su juicio, contrasta con el panorama contemporáneo controlado por un generalato cuestionado.
Finalmente, al recordar el cierre de Radio Caracas Televisión en 2007, Granier reafirmó su compromiso con el retorno de los medios de comunicación libres e independientes a Venezuela, los cuales considera indispensables para que debates de esta envergadura puedan darse de cara al país y sin el temor a represalias de una tiranía.


