La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) ha confirmado oficialmente que las condiciones de El Niño se consolidaron durante el mes de mayo de 2026, según su más reciente informe del Centro de Predicciones Climáticas.
El fenómeno, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas en el Pacífico ecuatorial, ya presenta patrones oceánicos y atmosféricos consistentes. Los modelos prevén que se intensifique progresivamente y alcance su mayor fuerza durante el invierno del hemisferio norte 2026-2027.
Según la NOAA, existe un 63% de probabilidad de que este El Niño sea “muy fuerte”, lo que lo posicionaría entre los eventos más intensos registrados desde 1950. Se espera que persista al menos hasta abril o mayo de 2027.
El meteorólogo venezolano Luis Vargas (@meteovargas), con más de 35 años de experiencia, anticipó esta evolución desde hace meses. En su más reciente publicación en Instagram, Vargas destacó: “Tal y como lo había previsto, la NOAA confirma la consolidación de El Niño en mayo. Preveo que dure al menos hasta abril o mayo de 2027”. El especialista invitó a revisar el carrusel de imágenes de su post para conocer los posibles impactos en Venezuela.
¿Qué esperar en Venezuela y la región?
En Venezuela, un El Niño fuerte suele asociarse con:
- Temperaturas más altas de lo normal.
- Reducción de lluvias en varias regiones, especialmente en los Llanos y zonas centrales.
- Mayor riesgo de sequías, afectando la agricultura, el suministro de agua y la generación hidroeléctrica.
- Posibles incrementos en incendios forestales y olas de calor.
A nivel global, este tipo de eventos puede provocar sequías en el sudeste asiático y Australia, mayores precipitaciones en el sur de Sudamérica (incluyendo partes de Colombia, Ecuador y Perú) y un aumento en las temperaturas mundiales.
Expertos recomiendan a gobiernos, agricultores y sectores productivos prepararse con anticipación: optimizar el uso del agua, diversificar cultivos y fortalecer planes de contingencia ante posibles extremos climáticos.
La NOAA actualizará su pronóstico el próximo 9 de julio. Mientras tanto, autoridades y ciudadanos deben seguir de cerca la evolución de este fenómeno, que se desarrolla sobre un planeta ya más cálido por el cambio climático de fondo.


