Un reciente estudio de opinión pública de la comunidad Es Noticia revela que la disposición al diálogo político cuenta con un respaldo mayoritario, aunque está fuertemente condicionada a la obtención de resultados concretos y a una demanda inmediata de soluciones a la crisis de servicios públicos y economía que azota al país.
Según el informe correspondiente a agosto de 2026, el 64,8% de los consultados aprueba total o parcialmente que la Asamblea Nacional electa en 2015 participe en una mesa de negociación. Sin embargo, el apoyo al mecanismo no es un cheque en blanco. La legitimidad del proceso enfrenta un «cuello de botella» clave: la representatividad. Solo el 54,6% de los ciudadanos se siente representado por los delegados en la mesa, mientras que un notable 36,8% considera que los acuerdos alcanzados hasta ahora están por debajo o muy por debajo de sus expectativas.
La ruta electoral y social en la mira
Al consultar sobre los pasos a seguir tras el acuerdo para renovar el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la ciudadanía fijó una ruta clara. La elección de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) lidera las prioridades con el 58,0% de las menciones, seguida muy de cerca por la urgencia de concretar elecciones presidenciales (47,5%) y de alcanzar acuerdos económicos y sociales (46,8%).
Este reclamo político convive con el desgaste de la vida cotidiana. Al ser preguntados por el principal problema del país, las fallas eléctricas (36,1%) y la inflación junto al costo de vida (24,6%) acaparan seis de cada diez respuestas, demostrando que la presión por el alivio material es tan urgente como la agenda institucional.
El factor María Corina Machado y contrastes sociales
El informe destaca que el regreso de María Corina Machado al país conserva un potente efecto movilizador transversal. El 84,9% de los encuestados cree que su retorno contribuiría «mucho» o «algo» a enfrentar la situación actual de Venezuela, una valoración positiva que se mantiene alta incluso entre los sectores más críticos con el proceso de negociación.
El análisis detallado muestra brechas importantes en la percepción del país. Por un lado, los hombres expresan un mayor apoyo a la participación en los diálogos que las mujeres. Por el otro, regiones como Sucre y el Distrito Capital registran los niveles más altos de optimismo frente a las mesas de negociación, en contraste con miradas mucho más escépticas detectadas en estados como Miranda, Aragua o los venezolanos residentes en el exterior.
Entre los principales hallazgos destacan:
- 64,8% apoya total o parcialmente que la Asamblea Nacional electa en 2015 participe en la negociación.
- 54,6% se siente total o parcialmente representado, aunque el respaldo al mecanismo de negociación es mayor que la representación percibida.
- 36,8% considera que los acuerdos alcanzados están por debajo o muy por debajo de sus expectativas.
- 84,9% cree que el regreso de María Corina Machado contribuiría mucho o algo a enfrentar la situación del país.
- 36,1% identifica las fallas eléctricas como el principal problema del país, mientras que 58% señala la elección de un nuevo CNE como la principal prioridad.
El estudio, que procesó 1.469 respuestas ponderadas por edad, sexo y estado, funciona como un sensor de la comunidad cívica y digital de Es Noticia, dejando en claro que para la ciudadanía, sentarse a negociar ya no es suficiente si no se traduce en representación real y garantías verificables.


