Un eventual acuerdo de cooperación militar entre Venezuela y los Estados Unidos marcaría un giro histórico en la política exterior de la nación sudamericana, evidenciando que el gobierno liderado por Delcy Rodríguez está dispuesto a efectuar cesiones que hasta hace poco resultaban «impensables para el chavismo» (7:34). Así lo afirmó el abogado venezolano y experto en geopolítica y derecho internacional, Mariano de Alba, en una entrevista concedida al programa La Tarde de NTN24 (4:29).
De acuerdo con el analista, las recientes revelaciones sobre negociaciones bilaterales para establecer un acuerdo de Estatuto de las Fuerzas del orden (conocido como acuerdo SOFA, por sus siglas en inglés) no harían más que «formalizar con un acuerdo escrito lo que ya viene sucediendo en la práctica» tras los acontecimientos políticos del 3 de enero (5:00).
Inmunidad militar y el «pragmatismo» del régimen
El punto más crítico de esta negociación, según De Alba, radica en la jurisdicción legal de las tropas norteamericanas en territorio venezolano. «El acuerdo consagra la inmunidad para los funcionarios militares cuando están en ejercicio; es decir, ninguna autoridad venezolana podría enjuiciar a un funcionario militar estadounidense» (6:53).
Este pacto se sumaría a una cooperación fáctica que ha ido en aumento en áreas de inteligencia, extradiciones y operaciones militares recientes en el estado fronterizo de Apure, donde trascendió que Washington habría respaldado un operativo con el uso de drones (5:41). El experto señala que el régimen ejecuta estas concesiones con la firme expectativa de «recibir un trato favorable por parte de la administración de Donald Trump» y neutralizar la urgencia de la presión internacional por un cambio político inmediato (7:41).
Elecciones presidenciales: el escenario se traslada a 2028
Al evaluar la ruta electoral delineada extraoficialmente por el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, De Alba desestimó la viabilidad de que se celebren comicios presidenciales en el corto plazo (10:22). La secuencia planteada por Washington contempla una reestructuración del Tribunal Supremo de Justicia a mediados de diciembre, seguida por una reforma profunda del Consejo Nacional Electoral (CNE) para despojarlo de facultades políticas y transformarlo en un ente estrictamente técnico (10:38).
Debido a los plazos técnicos que exige esta reforma institucional y a las restricciones de la propia legislación electoral venezolana, el analista proyectó que el escenario más realista para una convocatoria a las urnas no sería el año 2027, sino el 2028 (13:12).
Cambios estratégicos y repliegue internacional
La nota periodística de la dinámica política venezolana también destaca dos hechos recientes que corroboran este proceso de negociación con la Casa Blanca:
- El relevo en la Cancillería: La sustitución de Félix Plasencia —hombre del círculo de máxima confianza de la mandataria— por Oliver Blanco se interpreta como un gesto directo hacia Washington (13:46). Según el analista, responde a la solicitud estadounidense de conformar un gabinete de perfil más técnico y con menor exposición a sanciones políticas (14:52).
- Ausencia en la Cumbre Iberoamericana: La inasistencia de Delcy Rodríguez a la cita diplomática en Madrid obedeció a una «confluencia de intereses» (16:06). Su presencia resultaba altamente incómoda para el gobierno español debido a investigaciones judiciales locales que la salpican tangencialmente, mientras que para la líder chavista representaba un escenario hostil frente a una mayoría de mandatarios regionales de centroderecha, prefiriendo no descuidar el frente interno ante el retorno de María Corina Machado al terreno nacional (16:40).
El panorama descrito por De Alba sugiere que, bajo un discurso de pragmatismo, Caracas busca canjear estabilidad política y concesiones de soberanía militar a cambio de prolongar sus tiempos en el poder (1:58).


