Decenas de familiares y activistas de la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) denunciaron este miércoles ante el Ministerio Público (Fiscalía) las torturas que, aseguraron, han recibido estos detenidos en cárceles de Venezuela.
Andreína Baduel, activista y hermana del preso político Josnars Baduel, dijo que siguen sin recibir «respuesta oportuna» tras la represión en la cárcel Rodeo I, donde una protesta terminó con gases y maltratos.
A las afueras del MP, Baduel anunció la entrega de «un documento con 12 petitorios» en el que exigen una investigación independiente.
También exigieron que la Fiscalía, dirigida por Larry Devoe, publique los videos de la protesta, pese a que el organismo afirmó haber cumplido con los «protocolos de rigor».
Familiares y manifestantes protestaron con pancartas y fotografías de presos políticos, exigiendo el cierre de los «centros de tortura», especialmente El Rodeo I, donde hay al menos 24 presos extranjeros.
Jessica Castro, familiar de un detenido, denunció tratos crueles, como alimentación solo cuatro días por semana, mantenerlos desnudos en áreas de castigo y otros maltratos.
También exigieron la entrada de la Cruz Roja Internacional para evaluar la situación, alertando que los detenidos «pueden morir bajo el régimen».
Según el Clipp, los presos iniciaron una protesta por las condiciones de encarcelamiento, incluyendo falta de saneamiento y letrinas abiertas en las celdas.
El reclamo terminó en una represión con gas lacrimógeno y gas pimienta, que causó asfixia en algunos detenidos, y luego se impidieron visitas familiares a quienes denunciaron los hechos.


