En una entrevista con el periodista Napoleón Bravo en BRAVO24, el ingeniero petrolero Humberto Calderón Berti, ex presidente de PDVSA y de la OPEP, ex ministro de Energía y Minas y de Relaciones Exteriores, y ex embajador de Venezuela en Colombia, criticó duramente la situación actual de la industria petrolera venezolana y rechazó la idea de que esta se esté “profesionalizando” ahora.
Calderón Berti respondió directamente a recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien había señalado que por primera vez la industria petrolera venezolana se estaba profesionalizando. “Es un error colosal y una falta total de comprensión de lo que ha sido la industria petrolera venezolana”, afirmó.
El exdirectivo recordó que antes de la llegada de Hugo Chávez, Venezuela producía 3,3 millones de barriles diarios, refinaba más de 1,2 millones internamente y mantenía operaciones en 16 refinerías en el exterior. Hoy, la producción apenas supera el millón de barriles diarios, la refinación interna ha colapsado a alrededor de 200 mil barriles y la mayoría de los activos internacionales se han perdido o deteriorado.
“La nacionalización de 1976 se realizó de manera impecable, sin una sola denuncia de irregularidades. PDVSA se convirtió en una de las empresas estatales más eficientes del mundo”, subrayó Calderón Berti, quien participó activamente en el proceso de nacionalización, la exploración de la Faja del Orinoco y la internacionalización de la industria.
“No se puede encargar la reconstrucción a los destructores”
Uno de los mensajes más fuertes del entrevistado fue su rechazo a que los mismos actores responsables del colapso administren la posible recuperación del país. Comparó la situación con la posguerra en Europa: “No se puede pedir a quienes destruyeron y saquearon el país que ahora lo reconstruyan. Sería como poner a los generales nazis a cargo de la reconstrucción de Alemania”.
Calderón Berti insistió en la necesidad de una transición política real, que pase por un nuevo registro electoral, un nuevo Consejo Nacional Electoral, un cronograma electoral confiable y la renovación de instituciones clave como el Tribunal Supremo de Justicia.
“Venezuela tiene las condiciones naturales para ser el mayor centro energético de las Américas. La gente está desesperada. Se necesita un cambio político”, sentenció.
La entrevista refleja el profundo malestar de sectores técnicos y políticos tradicionales ante la crisis persistente del sector petrolero, pilar histórico de la economía venezolana, y el llamado a una solución electoral creíble que permita la reconstrucción institucional y económica del país.


