El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió la estrategia de presión implementada por la administración del presidente Donald Trump sobre el régimen de Irán en Medio Oriente y subrayó que el uso de la fuerza debilitó las capacidades defensivas clave en Teherán.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que los recientes ataques del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM)destruyeron “la Armada, la Fuerza Aérea, las defensas antimisiles, los lanzadores y las instalaciones de producción de armas” de Irán, lo que, según sostuvo, “degradó gravemente” las capacidades defensivas de la república islámica.
En ese sentido, señaló que esta situación es «la única razón por la que ahora están dispuestos, y en algunos casos parecen ansiosos, por llegar a un acuerdo sobre la desnuclearización y sobre el estrecho (de Ormuz)“. ”Ahora nos acercamos a ellos desde una posición de fuerza, no de debilidad”, enfatizó.
No obstante, Rubio reconoció que Teherán “todavía tienen misiles y todavía tienen drones, y todavía pueden causar daño”, aunque afirmó que el país persa ya no dispone del “escudo convencional tras el cual iban a esconderse”.
“Irán quiere un arma nuclear, y estaban construyendo un escudo antimisiles convencional detrás del cual iban a esconderse. En esencia, querían estar en una posición dentro de un año y medio para poder decir: ‘Tenemos tantos drones y tantos misiles, es imposible que puedan defenderse de ellos’. Ese es el lugar al que querían llegar”, aseguró.
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos finalizaron el jueves una nueva ofensiva contra objetivos militares en territorio iraní
En un elogio hacia su presidente, el funcionario mencionó que no cree que el régimen persa se haya enfrentado nunca a un mandatario como Trump. “Es alguien que realmente toma medidas de acción”, afirmó.
El objetivo declarado es impedir que Irán obtenga armamento nuclear, pero Rubio añadió que la conducta del régimen también debe transformarse. “El régimen tiene que cambiar. El régimen iraní tradicionalmente ha sido expedicionario. En esencia, su visión es que no solo quieren gobernar Irán, sino que quieren gobernar la región”, argumentó.
En paralelo a la entrevista, Trump anunció vía Truth Social que accedió a cancelar un bombardeo militar planeado contra Irán luego de recibir solicitudes de Teherán y otros países de Medio Oriente para pausar la escalada. Según explicó, las partes involucradas acordaron los “perímetros” de un pacto que prevé la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní.
Rubio reivindicó el papel de EEUU frente a los regímenes de Cuba y China
El régimen cubano se posicionó entre las principales amenazas para la seguridad nacional de Estados Unidos, según el secretario de Estado tras mencionar que la isla “es el único país que consistentemente ha implantado e incrustado espías” en el sistema norteamericano, “sin siquiera pagarles”. A su juicio, los servicios de inteligencia cubanos lograron penetrar instituciones estadounidenses durante décadas.
La preocupación del funcionario se extiende al terreno interno. Rubio denunció que “las protestas de los últimos años en territorio estadounidense responden a redes organizadas y financiadas en las que La Habana desempeña un papel relevante para ejercer presión sobre responsables políticos estadounidenses”.
El diplomático insistió en que las actividades de inteligencia y de influencia atribuidas a La Habana representan una amenaza que no puede ser ignorada. Frente a las críticas al informe, destacó que quienes mantienen posiciones favorables hacia Cuba, incluso dentro de la propia administración estadounidense, subestiman el peligro.
Por otra parte, al analizar la relación entre Washington y Beijing, Rubio sostuvo que la competencia en ámbitos estratégicos es inevitable, pero defendió la necesidad de mantener canales de diálogo.
Para el funcionario, la relación directa entre Trump y el líder chino Xi Jinping constituye un factor estabilizador: “La base de eso es la relación que el presidente Trump tiene con el presidente Xi, que es una relación de respeto mutuo y se llevan bien”.
Rubio advirtió que sería “irresponsable” cortar la comunicación entre las dos mayores potencias, pese a las diferencias económicas y militares. Señaló que la política actual busca “reequilibrar esas cosas, en la economía usando aranceles, en la geopolítica usando nuestra presencia en el mundo especialmente en el Hemisferio Occidental”.


