El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció la muerte de Francisco Orellano en el Centro Penitenciario de Occidente, ubicado en Santa Ana, estado Táchira, tras presentar un cuadro de salud grave y no recibir atención médica oportuna. Con su fallecimiento, suman 18 las personas privadas de libertad que han muerto bajo custodia del régimen de Delcy Rodríguez entre abril y lo que va de mayo de 2026.
Monitoreamos
La organización advirtió que cientos de presos permanecen recluidos con enfermedades respiratorias, tuberculosis, infecciones y desnutrición, en condiciones donde «enfermar dentro de una cárcel puede convertirse en una sentencia de muerte», y donde los traslados hospitalarios «suelen llegar tarde o simplemente nunca ocurren».
El OVP denunció que estas muertes constituyen violaciones directas a los artículos 83, 272 y 46 de la Constitución venezolana, que garantizan el derecho a la salud, un sistema penitenciario respetuoso de los derechos humanos y la integridad física de los detenidos, y cuestionó públicamente la inacción de la defensora del Pueblo, Eglée González Lobato.
«Mientras los presos enferman, se deterioran y mueren bajo custodia, la actuación de los órganos encargados de prevenir estas violaciones sigue siendo inexistente o insuficiente», señaló la organización, que exigió investigaciones, verdad, justicia, reparación y responsabilidades concretas.


