Las declaraciones del exministro chavista Farruco Sesto sobre las irregularidades en la construcción de la Gran Misión Vivienda han resurgido con fuerza tras los recientes sismos en Venezuela, que han dejado al descubierto las vulnerabilidades de numerosos complejos habitacionales.
En una ponencia realizada en Madrid (cuyas declaraciones datan de 2021, según reportes de la época recogidos por medios como ALnavío), el arquitecto y exministro para la Transformación de Caracas reconoció que en el emblemático programa no se realizaban estudios de suelo previos.
“No hacíamos estudios de suelo. Teníamos mucha urgencia por entregar las viviendas”, afirmó Sesto durante su intervención.
El exfuncionario presentó entonces la Gran Misión Vivienda como un ambicioso proyecto ideado por Hugo Chávez para dotar de vivienda a millones de familias vulnerables. Mostró un boceto dibujado por el propio Chávez y defendió el programa como un hito social, al tiempo que atribuía los problemas habitacionales a la “oligarquía extractiva” venezolana.
“A diferencia de la oligarquía de Colombia o de Brasil, la oligarquía en Venezuela es extractiva. No invierte, no produce. Solo saca sus recursos fuera del país”, señaló.

Relevancia actual
Aunque las declaraciones de Sesto son de 2021, cobran nueva vigencia ante las críticas generadas por los daños y colapsos registrados en varios complejos de la Misión Vivienda tras los sismos de junio y julio de 2026, particularmente en La Guaira y otras zonas afectadas.
Organizaciones como Transparencia Venezuela han denunciado desde hace años que diversos proyectos se construyeron sobre fallas geológicas y zonas de alto riesgo, sin los debidos estudios ni estándares de construcción. Ejemplos documentados incluyen Brisas del Alba en Mérida, Ciudad Tavacare en Barinas y Estrellas Revolucionarias en Caracas.
Beneficiarios del programa han reportado persistentemente filtraciones, fallas eléctricas y deterioro prematuro en las viviendas. Para 2016, el gobierno reportaba inversiones superiores a los 73.000 millones de dólares en el programa, con un costo por unidad que, según la Cámara Venezolana de la Construcción, duplicaba la media regional.
La nota original de El Nacional (22 de julio de 2026) destaca precisamente esta confesión en el actual contexto de emergencia habitacional y sísmica que vive el país.


