La nueva ofensiva arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump sacudió esta semana a los mercados mundiales y reavivó tensiones diplomáticas, a solo días de que entren en vigor los nuevos recargos comerciales.
Desde su regreso a la Casa Blanca, el mandatario republicano ha dejado claro que su estilo sigue marcando la pauta en la economía global. Algunas de sus medidas proteccionistas las ha pospuesto; otras, en cambio, ya las está aplicando con firmeza.
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El proceder de Trump recuerda un viejo debate de su primer mandato: ¿está aplicando de nuevo la llamada “teoría del loco” (madman theory, en inglés)?
Esta estrategia de política exterior se le atribuye principalmente al expresidente Richard Nixon y consiste en proyectar la imagen de un líder impredecible, capaz de tomar decisiones extremas, para infundir miedo e incertidumbre entre adversarios y aliados. La lógica es simple: si otros gobiernos creen que el mandatario podría hacer “cualquier cosa” —incluso algo drástico o irracional— actuarán con más cautela para no provocar una reacción desproporcionada.
Durante la guerra de Vietnam, Nixon utilizó esta táctica ordenando movimientos militares inesperados, como poner en máxima alerta las fuerzas nucleares, para presionar a la Unión Soviética y a Vietnam del Norte a negociar.
Ahora, medio siglo después, Trump parece reeditar esta estrategia. Este viernes firmó un decreto que impone aranceles de entre el 15 % y el 41 % a decenas de países, justificándolo como parte de su plan para “reestructurar el comercio mundial en beneficio de los trabajadores estadounidenses”.
El anuncio golpeó de inmediato a los mercados: el Dow Jones retrocedió 1,31 %, el S&P 500 cayó 1,55 % y el Nasdaq perdió 1,92 %. Las bolsas asiáticas y europeas también reportaron números rojos.
Los aranceles entrarán en vigor el próximo 7 de agosto, lo que abrió una carrera contrarreloj entre gobiernos para negociar excepciones o aplazamientos. México, por ejemplo, logró una prórroga de 90 días. Brasil, en cambio, fue uno de los más castigados: enfrentará un arancel adicional del 50 % como represalia por el juicio contra Jair Bolsonaro, uno de los aliados internacionales de Trump.
En octubre de 2024, durante la campaña que lo llevó de vuelta a la presidencia, Trump ya había advertido sobre sus planes: “El presidente Xi me respeta y sabe que estoy completamente loco”, dijo entonces, en referencia a su relación con el líder chino.
Mientras tanto, países como Sudáfrica, Canadá y Taiwán buscan reabrir conversaciones para evitar que la ofensiva arancelaria golpee sus economías.
La “teoría del loco” sigue viva y, al parecer, es la carta favorita de Trump para forzar negociaciones, generar temor y sostener su postura dura en el comercio global.
AFP


